En algunas ocasiones hemos venido
indicando que algunas joyas de la verdad se encuentran inmersas en lo más
profundo de la miseria y del estiércol de la Sociedad y, cada día que pasa
estoy más convencido de ello.
Hoy me dirijo a ese apestoso e insano
estercolero de la humanidad que mantiene sus tesoros tan ocultos que jamás
podrán disfrutar de ellos si no cambian de actitud hacia sus congéneres e incluso
hacia el resto de la naturaleza.
La violencia, el odio, el
racismo, machismos y otros ismos, la intolerencia en suma, nos convierten en agentes del Sistema; es
decir nos impiden ser independientes de las alimañas que vienen ordeñando a la
humanidad desde el principio de los tiempos.
Ves a alguien que te molesta, que
te estorba, que te disgusta y ¿Qué es lo primero que pasa por tu mente?, sí, vengarte, eliminarlo como una apestosa alimaña; pero ¿Qué consigues con eso si el
problema se encuentra dentro de nosotros mismos? ¡Nada en absoluto! Sino proporcionar
alimento fresco a los arcontes que nos tienen enjaulados, cual animales de un
rebaño domesticado.
La verdadera batalla, la única sensata
y que vale, es la que mantenemos con nosotros mismos por la preeminencia de
nuestra parte natural, anclada al Sistema o de nuestra parte espiritual que algún
día deberá elevar su vuelo para alcanzar su verdadero Hogar Celeste.
Me consta, ya lo sé, que cuando
arremetes contra negros, judíos, comunistas, fascistas, y otra calaña, como tú los llamas, piensas que
estás actuando como una especie de súper héroe, un Jabato o Capitán Trueno;
pero no te das cuenta que justo haces lo contrario.
El eliminar, el torturar o matar a alguien no sirve de nada; fíjate que no digo de poco o mucho, te digo de nada, pues aunque mates el cuerpo, su espíritu pervive, y lo único que haces es meter más leña en el fuego en el que todos nosotros estamos siendo cocinados para la mayor gloria gastronómica de seres invisibles que se alimentan de nuestra energía negativa.
El eliminar, el torturar o matar a alguien no sirve de nada; fíjate que no digo de poco o mucho, te digo de nada, pues aunque mates el cuerpo, su espíritu pervive, y lo único que haces es meter más leña en el fuego en el que todos nosotros estamos siendo cocinados para la mayor gloria gastronómica de seres invisibles que se alimentan de nuestra energía negativa.
Cuando actuamos por odio creamos
una especie de criatura invisible compuesta de nuestra energía y si esa entidad
se junta con otras muchas conforma otra Entidad mucho mayor que será devorada
por las máquinas que gobiernan nuestro Mundo.
De hecho es la energía que las mantiene en funcionamiento y dado que siendo positivos y buenos, amables en definitiva, no producimos dicho alimento, son esas entidades quienes introduciéndose dentro de nuestras mentes, porque las dejamos entrar, nos instan a actuar de forma rencorosa hacia nuestros semejantes como si ellos fuesen, en realidad, los responsables de nuestras desdichas y entonces, creyendo que actuamos por nuestra cuenta y por el bien de algún alto designio y de forma independiente, resulta que lo que hacemos es actuar como el perro que es lanzado por su amo hacia su presa.
De hecho es la energía que las mantiene en funcionamiento y dado que siendo positivos y buenos, amables en definitiva, no producimos dicho alimento, son esas entidades quienes introduciéndose dentro de nuestras mentes, porque las dejamos entrar, nos instan a actuar de forma rencorosa hacia nuestros semejantes como si ellos fuesen, en realidad, los responsables de nuestras desdichas y entonces, creyendo que actuamos por nuestra cuenta y por el bien de algún alto designio y de forma independiente, resulta que lo que hacemos es actuar como el perro que es lanzado por su amo hacia su presa.
Te ruego, querido Hermano y
Amigo, que antes de dejarte llevar por cualquier tipo de populismo insano que
señale a unos u otros como los responsables de nuestras penas y desgracias, te
lo pienses un poco y recuerdes que cada vez que te enfureces pierdes algo de tu
control individual. Te dejas llevar por tu naturaleza animal que, ahora, en
lugar de ser controlada por tu Joya Interna, tu Verdadero Ser Espiritual, lo
está siendo por una jauría de demonios que podrías destruir con tan solo dejar
de pensar en ellos, dejar de actuar como una fiera salvaje que es azuzada para
atacar a sus iguales, a sus hermanos de la misma Especie.
Con esto ¿Qué te estoy diciendo?
Que no mires solamente las ideas de las personas que te rodean. Las ideas
pueden ser maravillosas y estar constituidas por una gran cantidad de Verdad;
pero no vale solo eso, la Verdad debe de manifestarse en sus vidas, en sus
acciones. Las gentes que señalan a otras gentes como el enemigo, del modo que
sea, son cautivos del Sistema y muestran la Verdad como los loros que repiten
las voces de sus amos. Recuerda que el Diablo conoce a Dios, el nunca dudará de
su existencia y por su antigüedad conoce gran parte de la verdad si no toda;
pero no por ello dejemos que siga siendo nuestro Amo.
Recuerda que esto tan solo es una
metáfora pues ni Dios ni el Diablo existen tal y como nos los han mostrado las
religiones, pues Dios es la Joya que llevamos oculta en nuestro interior, el
Ave Fénix, la Quinta esencia del Mundo Original del que vinimos y el Diablo y
sus hordas no son otra cosa que las fuerzas de la ignorancia que mantienen este
Mundo en un movimiento, como una noria, de permanente irracionalidad.
Los amos inteligentes dirigidos por sus criaturas previamente programadas. Esa es la Verdad actual.
La próxima vez que te venga una imagen a la mente de Odio o Rencor hacia uno de tus hermanos piensa en lo que te digo. No dejes que la mascota, con inteligencia artificial, que en su día crearas te domine. No dejes ser liderado por la irracionalidad.
Los amos inteligentes dirigidos por sus criaturas previamente programadas. Esa es la Verdad actual.
La próxima vez que te venga una imagen a la mente de Odio o Rencor hacia uno de tus hermanos piensa en lo que te digo. No dejes que la mascota, con inteligencia artificial, que en su día crearas te domine. No dejes ser liderado por la irracionalidad.
Aralba