viernes, 24 de octubre de 2014

La Ciencia Oculta I (presentaciones y prefacios)


Cosmovisión Rosacruz del Cosmos según Steiner

(Homenaje al Maestro de maestros Rudolph Steiner)

El entrecomillado del Título es nuestro dado que Steiner siempre huyó de convertir su Trabajo en algo inspirado por algunos supuestos e invisibles hermanos rosacruces; dado que jamás ocultó que se trataba de su propia investigación de los planos internos. No obstante, sí es un Trabajo rosacruz, en tanto en cuanto, algunos creemos firmemente que Steiner fue un verdadero Instructor Rosacruz.

Cuarenta y siete páginas de la Ciencia Oculta, incluyendo los prefacios a las respectivas ediciones así como el primer capítulo completo utiliza Rudolph Steiner para intentar hacer comprender, a los eruditos de su época, del porqué la utilización del Término Ciencia y del porqué Oculta. Steiner escribía para un público culto, preparado y poco dado a las fantasías que necesitaba carne que digerir no la leche que se les proporciona a los infantes que aún no tienen el aparato digestivo preparado para recibir alimento consistente.

Es Ciencia, dice, porque se utiliza un método de razonamiento propio del ámbito científico y oculta no porque sea algo que se haya mantenido, o deba mantenerse en secreto sino porque no es perceptible a nuestros instrumentos científicos ni comprensible a un simple y superficial razonamiento intelectual; no obstante dicho esto, el proclama que todo lo expuesto en este Libro es fruto de su Imaginación, como no podía ser de otro modo y que no es producto de una amalgama intelectual de escritos leídos por él con anterioridad o recibidos por algún tipo de maestros visibles o invisibles. 

El habla de mi Libro, de mi Ciencia Oculta porque es su versión particular de lo que ha podido observar de los mundos espirituales. Posteriormente nos indicará que esa visión suprasensible era carente de algún significado lingüístico y que trató de poner palabras a los símbolos arquetípicos utilizando lo que el ya conocía de las diferentes tradiciones antiguas e incluso de la Teosofía. 

La primera presentación o prefacio está fechada a diciembre de 1909 y en junio de 1913, cuando se realiza la cuarta edición del Libro, en su presentación nos dice: 

“Para terminar, el autor quisiera hacer notar que incluso los lectores benévolos deberían tomar sus palabras simplemente por lo que expresan en virtud de su contenido. Hoy día se observa la tendencia de dar a tal o cual movimiento espiritual, uno u otro nombre sacado de la antigüedad; para muchos, solo así adquiere valor. Sin embargo, permítasenos preguntar: ¿qué ganarían las ideas de este Libro con que se las califique de “rosacrucianas” o algo parecido? Lo que importa es que pretendemos, con los medios posibles y adecuados en el movimiento evolutivo actual, adquirir una visión de esos mundos suprasensibles y, desde este punto de vista, considerar los enigmas del destino y de la existencia humana más allá de los límites del nacimiento y de la muerte. No se trata, pues, de un esfuerzo que lleve éste o aquél nombre antiguo, sino de una aspiración hacia la verdad. 

También se han utilizado calificativos malintencionados de la cosmovisión expuesta en este Libro. Aparte de que son absurdos y objetivamente falsos tales calificativos con que lo opositores han querido zaherir y desacreditar gravemente al autor, la bajeza de los mismos se caracteriza por el hecho de que quienes los manejan, denigran un esfuerzo “independiente” hacia la verdad, no juzgándolo por lo que es en sí mismo, sino queriendo sugestionar a los demás para que haya subordinación a tal o cual tendencia, ya sea personalmente inventada, ya sea gratuitamente aceptada y difundida. Si bien han sido necesarias estas palabras en vista de algunos ataques, le repugna al autor extenderse más sobre el asunto en este lugar.” 

Según vimos antes, en el prefacio a la séptima edición, el 10 de enero de 1925, Steiner dice: 

“El contenido de lo percibido espiritualmente puede traducirse tan solo en imágenes (imaginaciones), a través de las cuales hablan inspiraciones que proceden de sustancialidad espiritual, intuitivamente vivida. En La Ciencia Oculta y en mi libro ¿Cómo se alcanza el conocimiento de los mundos superiores?, se encontrará lo esencial acerca de la naturaleza de la Imaginación, Inspiración e Intuición. 

Pero el expositor de imaginaciones procedentes del mundo espiritual no puede, hoy en día, limitarse a exponerlas simplemente, pues si lo hiciera, presentaría algo que se encontraría frente al contenido de conocimiento de nuestra época como contenido de conciencia completamente distinto, sin ninguna conexión con aquél. 

El expositor debe enriquecer la conciencia actual a través de lo que puede captarse mediante otro tipo de conciencia, esto es, mediante la que se dirige al mundo espiritual (…) Quien, si bien sintiéndolo apenas, deje que en su juicio se introduzca la afirmación de que lo contemplado espiritualmente es incomprensible para la conciencia ordinaria todavía no vidente –a causa de sus limitaciones-, se encontrará con que este juicio emotivo se convierte ante su captación en oscura nube; y, efectivamente, no podrá comprender. 

En cambio, lo contemplado será enteramente comprensible para la conciencia no vidente, libre de prejuicios, si el vidente logra expresarlo en forma de pensamientos; y es entonces tan comprensible como lo es el cuadro terminado para el que no es pintor (…) Para que exista realmente una comprensión de esta especie, el vidente espiritual debe llevar sus percepciones hasta verterlas en un molde de pensamientos, sin que así se pierda su carácter imaginativo. 

Todo esto estaba presente ante mi Alma mientras elaboraba mi “Ciencia Oculta”. 

Más tarde, en 1909, sentí que con estas condiciones podría escribir un libro que, en primer lugar, presentase el contenido de mi visión espiritual refundido en forma de pensamiento en grado suficiente por el momento, y que, en segundo lugar, pudiese comprenderlo toda persona inteligente que no tienda a poner obstáculos a su comprensión. (…) Finalmente aquél que piense que las opiniones relativas al mundo suprasensible son asunto estrictamente personal, niega lo que es común a todo ser humano. No cabe duda de que la certera visión de estas cosas debe adquirirla cada cual por sí mismo, pero es también un hecho que todos los seres humanos que avanzan lo suficientemente llegan, no a resultados diferentes, sino a lo mismo.” 

En la Misión Espiritual de Rudolph Steiner podemos encontrarnos ante tres etapas bien diferenciadas, la primera de ellas cuando aceptó la Presidencia de la Sociedad Teosófica para el Mundo Germano, la segunda cuando se sumerge en los vericuetos rosacruces y la tercera cuando cuándo, de forma definitiva, se dedica al complejo mundo de la Antroposofía. 

Cuando asumió la Presidencia de la Sociedad Teosófica, podríamos decir que Steiner no fue un Teósofo al uso, dado que las ideas que lo motivaron durante toda su vida no solo tenían un tinte personal sino que eran completamente diferentes. Producto, como repitió de forma incansable en su trabajo, de su imaginación. Nada entregado por supuestos maestros ascendidos o extravagantes hermanos invisibles de la Rosacruz. 

En su clarividencia natural; pero entrenada, él tomaba de los mundos suprasensibles aquello que consideraba útil para su generación y lo expuso en multitud de conferencia como Christian Rosentkreuts, Cristianismo Rosacruz, Teosofía de los Rosacruces e Iniciación o ¿Cómo alcanzar el conocimiento de los mundos internos (escondidos). Muchos fueron sus discípulos y alumnos que compartieron las enseñanzas de Steiner. La procedencia de aquellos era variopinta y provenían tanto de los ámbitos teosóficos como del mundo del Ocultismo seudo-masónico que se había plasmado en un maremágnum de instituciones rosacrucianas, tanto en el Continente como en las islas de Gran Bretaña. 

Es decir, independientemente de que todo lo que especifica en su Ciencia Oculta, Rudolph Steiner, sea cierto, ello no quiere decir que sea una enseñanza propia de los rosacruces sino más bien un añadido a posteriori por algunos de sus seguidores y/ o fundadores; dado que, desde su fundación en el Siglo XVI, la Hermandad de los Rosacruces nada expuso, ni en público ni en privado acerca de estas enseñanzas que serían traídas, de forma original, muy posteriormente, al Plano Físico por el Clarividente Rudolph Steiner. 

Se trata de una sublime desfachatez pretender señalar a Rudolph Steiner como el Alumno suspendido o el Discípulo que no pasó la prueba de determinada e invisible Orden de los Rosacruces, cuando Rudolph Steiner jamás habló de que sus enseñanzas le fueran proporcionadas por Entidad o Individuo alguno; cosa que sí hacen algunos que han difundido con buena fortuna las enseñanzas del Maestro Steiner apellidándolas como de rosacruces y haber sido recibidas por un Hermano de la Orden. 

La positiva influencia de Rudolph Steiner sacudió el esoterismo de su época y permeabilizó hasta lo más hondo de las fraternidades rosacruces, incluida la Golden Dawn, en sus grados internos de la Rosa de Rubí y de la Cruz de Oro, de principios del Siglo XX y que habían surgido en Europa de mano de algunos teósofos y masones de gran renombre. 

Se achaca el chocante parecido de esta Obra con otra producida en Estados Unidos, con nombre y contenido parecido, por uno de sus alumnos por breve tiempo, a que ambos habían sido estudiantes de las enseñanzas de Blavatsky; pero éste que homenajea, con estas palabras al Maestro Steiner, puede aportar su propia experiencia al haber leído, con el propósito esclarecer ese bulo, la Doctrina Secreta y puede afirmar, con absoluta rotundidad, que no existe más que, quizá, un ligero y lejanísimo parecido con la Obra de la fundadora de la Sociedad Teosófica. 

Por lo tanto ese supuesto es falso de solemnidad y dado que, en realidad, Steiner a pesar de haber ostentado la Presidencia de la Sociedad Teosófica, jamás fue completamente permeable a sus enseñanzas, dado que él llevaba su propio Camino escrito en su Destino; no solo es improbable, sino falso que esta Obra como así la Teosofía de los Rosacruces y otras conferencias rosacrucianas tengan, en realidad, algo que ver con el movimiento Teosófico de forma general o particular, salvo que se construyeron y se impartieron dentro de su seno. 

Que cada cual saque sus propias conclusiones; pero lo que ningún Iniciado que busque la Verdad jamás debería de permitir es que un Maestro de maestros, como Steiner, pase a segundo plano, como perdedor, por el afán de notoriedad de algunos de los alumnos de sus discípulos menos escrupulosos y que apropiándose de su Obra diera origen a un Movimiento nuevo con un nombre antiguo de carácter rosicruciano. Independientemente de la buena fortuna e intención que tuviese su Fundador: Por sus obras los conoceréis.

La Ciencia Oculta sería publicada, por primera vez, en Diciembre de 1909
Continuará…

domingo, 19 de octubre de 2014

Fanatismo en el Laicismo y Dogmatismo en lo A-dogmático


O cómo convertir una Organización Fraterna en un Club de Ateos

Toda tolerancia tiene un límite, me dicen. El único límite, digo yo, que posee la Tolerancia es la Injusticia. 

No podemos quedar pasivos o inertes ante los hechos injustos que ocurren a nuestro alrededor; pero eso no quita para que sepamos respetar las ideas de nuestros semejantes por muy peregrinas que puedan llegar a ser.

Algunos confunden la sofista verborrea con la legítima oratoria del verdadero filósofo e intentan hacerte comulgar con ruedas de molino; es decir, hacerte ver lo blanco negro, lo ilegítimo como legítimo.

Es cierto que se abandera el Pendón del laicismo para combatir a las huestes del fanatismo religioso; pero no es menos cierto que como Creencia indemostrable, el Ateísmo no deja de ser más que otra Religión sin Dios y sujeto, del mismo modo, al dogma y al adoctrinamiento, con lo cual, estaríamos muy lejos de ser verdaderamente laicos y a-dogmáticos si intentásemos imponer nuestra creencia atea a los demás y más reprobable aún, si cabe, que nos mofemos y descalifiquemos a aquellos que no compartan nuestras propias ideas.

Una Orden Fraternal, Ecuménica, Laica y A-dogmática no puede ni debe permitir que sus miembros mantengan el concepto erróneo de que el Laicismo es algo que combate a la Religión, del signo que sea y que el A-dogmatismo solo va dirigido a combatir un solo tipo de Dogmatismo, el Religioso.

Desde hace muchos años, muy a pesar de mis convicciones espirituales, he venido defendiendo la convivencia ecuménica entre las más variopintas y, supuestamente, contrarias creencias, incluyendo en dicho saco a todas las corrientes religiosas, además del Ateísmo; pero parece que va a ser que no.

A poco que alguien, incluyéndome a mí mismo, saca su cara más espiritual, allí están preparados para recriminarte y mofarse de tí. Ello, al parecer, porque cada vez es mayor la cantidad de ateos; es decir son una mayoría y porque la Ciencia por fin ha demostrado la inexistencia de algún tipo de divinidad.

Lo de la mayoría es inasumible, dado que, no por ser la creencia más genérica, va a ser cierta. Por esa regla de tres, el nazismo habría sido la mejor opción política dado que estaba respaldada por la mayoría del pueblo alemán. Lo segundo es falso de solemnidad, dado que la Ciencia aún se encuentra muy lejos de poder demostrar lo indemostrable.

Seguiremos siendo tolerantes con aquellos que no son tolerantes con nosotros, creyéndose en posesión de la verdad absoluta, y que se sonríen al vernos tan equivocados e ingenuos; pero evidentemente no somos tan masoquistas como para estar inmersos en sus mismos lugares de reunión, aunque se trate de un mismo Local y una misma Institución Fraterna. Porque al parecer los tolerantes, laicos y a-dogmáticos debemos ser siempre los mismos: Curiosamente los que, por naturaleza según dicen, deberíamos ser los menos laicos, menos tolerantes y los más dogmáticos.

*
La Dictadura del Laicismo

"Se define el Laicismo como: La corriente ideológica que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y especialmente la del Estado, de toda influencia religiosa o eclesiástica" 


En ningún instante indicamos que el Laicismo sea lo mismo que el Ateismo, en absoluto; pero sí es cierto que algunos ateos confesionales utilizan el Laicismo como un coladero y excusa para dar crédito a su forma de definir un nuevo concepto de Orden Fraternal; equivocado por supuesto, y donde ningún creyente, dentro de cualquier opción espiritual, creemos que jamás podría sentirse bien ubicado. 

Es decir, el Ateo se apropia del Concepto de Laicismo, cuando éste es algo más amplio y del cual, además de la Religión, podríamos también excluir al propio Ateismo; dado que se trata de una Creencia Dogmática con intenciones proselitistas, y aquí no hay discusión posible porque sus hechos lo demuestran día a día.

Indicamos equivocado porque en el mismo instante en que impedimos hablar de religión; pero sin embargo no de expresar ideas ateas, en nuesros lugares de reunión, estamos incumplendo la norma básica del ecumenismo exigible a cualquier Organismo Fraternal y, de algún modo, estamos haciendo que los individuos que no comulguen con la no creencia en algún Dios o principo Creador, se sientan incómodos y deseosos de marcharse del tal Lugar.

Y no hay discusión posible porque la mente de los ateos confesionales está tan cerrada a su creencia, en No Dios, como lo estaría la de cualquier fanático religioso creyendo en su Dios; es por ello, por lo que siempre hemos dicho que es mejor autodenominarse como escéptico o agnóstico que como un vulgar Creyente en un No Dios; es decir, definirse como Ateo.

Aralba

miércoles, 15 de octubre de 2014

El 10%

Desde mediados del siglo pasado nuestros científicos nos vienen bombardeando con la idea de que los humanos usamos algo menos del diez por ciento de nuestra capacidad cerebral. No es una verdad comprobada y, quizá por ello, se ha convertido en un mito que se da por cierto en muchas esferas de nuestra sociedad.

Dicho esto; no obstante, estamos obligados a decir que hay, desde el punto de vista del Mundo Oculto,  parte de verdad en dicha asertación.

Ya hemos hablado en multitud de ocasiones que el cuerpo humano viene a ser una especie de androide biológico o ciborg que es cabalgado por un Ser Superior llamado Espíritu humano; pero la parte de ese Ser eterno e inmortal se suscribe a una minúscula porción que unida al cuerpo vital del cuerpo, denominamos como Alma.

Alma es tanto lo que nos permite vivir y movernos como aquello que nos permite ser conscientes de nuestro entorno y de nuestros actos. La cantidad de Alma que contiene cada androide humanoide es diferente y puede ir desde una porción minúscula, caso de los mal denominados retrasados, hasta una mayor como en el caso de los que denominamos como genios o superdotados.

Hemos afirmado, con contundencia, que los denominados retrasados son solo supuestos, dado que su Espíritu es tanto en calidad como en cantidad idéntico al resto de sus congéneres y la única diferencia es la cantidad de Espíritu que se manifiesta mediante su androide biológico; es decir, su Alma.

Dios es Luz y nada puede mirarlo a la cara salvo que quiera ser disuelto en un mar de llamas. Esa es la Cuestión, el espíritu divino del Hombre como divinidad que es, posee un poder energético inconcebible que un mero cuerpo humano no podría soportar ni en su totalidad y ni tan siquiera en una porción de cierta importancia. Somos seres minusválidos en tanto en cuanto nuestros cuerpos no poseen la necesaria capacidad de manifestar la totalidad de nuestros espíritus, dado que nuestros cuerpos son materia y nuestro espíritu es pura Energía Cósmica.

Con la Iniciación se da el paso hacia la iluminación progresiva y, al unísono, al reforzamiento y espiritualización de nuestro propio cuerpo físico. Según se va haciendo más sutil el androide humanoide, va siendo capaz de soportar mayor cantidad y calidad de su Espíritu inmortal y por lo tanto su Alma más poderosa, su consciencia mayor y cercana a la iluminación plena.

Este proceso acaba en el Adepto, cuyo cuerpo ha sido transfigurado de tal modo que sus partículas físicas vibran a tal velocidad que pueden moverse entre mundos de diferente vibración. Ese Cuerpo Alma es el vehículo Chrístico, Vellocino de Oro y Santo Grial de toda la Tradición Iniciática, desde el Pueblo Sumerio hasta nuestros días pasando por Egipto y Grecia.

Es debido a esto por lo que los adeptos pueden realizar hechos supuestamente milagrosos o mágicos, dado que tanto su consciencia inteligente de los diversos planos así como del conocimiento de las leyes universales les permiten mostrarse como supuestos dioses y mantenerse intactos, tras el transcurrir del tiempo, pareciendo que el efecto del paso del tiempo no hace mella en ellos y mostrándose ante nuestra mirada con el mismo aspecto juvenil. También pueden aparecer y desaparecer de los diferentes planos existenciales a voluntad, dado que sus moléculas son moldeadas a placer por sus espíritus y utilizando, siempre, la propia materia del Plano dimensional en que se encuentren.

Los métodos de comunicarse de los adeptos con nosotros son múltiples y van desde la simple inspiración hasta la presencia física ante sus discípulos. La inspiración puede mostrarse mediante la intuición o en sueños. Mediante lo que se denomina, de forma equivocada, como escritura automática u otras manifestaciones supuestamente mediumnicas. De forma personal mostrándose físicamente con su propio cuerpo o por medio de maestros intermediarios.

Somos conscientes que la diferencia transformativa, más que evolutiva, respecto al común de los mortales podría hacerlos parecer dioses ante nuestra presencia como así les pareció a nuestros antepasados; pero debemos tener claro que son mónadas espirituales exactamente idénticas a las nuestras no existiendo diferencia cualitativa, como conjuntos completos, entre nosotros. La única diferencia está en la capacidad de poder manifestar ellos, de forma consciente, una mayor cantidad de su microcosmos, la mónada antedicha, con las capacidades que ello conlleva.

Se suele decir que el Maestro aparece cuando el Discípulo se encuentra preparado y esto es así no solo en el sentido intelectual sino incluso en el sentido puramente físico del androide biológico pues si éste no estuviese lo suficientemente transformado, vibrase a una frecuencia superior, el alumno no solo no podría comunicarse con su Maestro, sino que la energía cósmica de aquél podría desintegrar el cuerpo físico poco evolucionado de su discípulo. Esto no ocurre evidentemente puesto que no puede existir un maestro así para un discípulo así.

Por lo tanto, no es solo una cuestión de capacidad cerebral, que también, dado que el cerebro humano está preparado para permitirle a su jinete, al Espíritu, un mayor control y también una mayor capacidad; pero esa capacidad y ese control no se pueden adquirir por medios puramente intelectuales; sino que requiere de un entrenamiento corazón-cerebro, para que su coordinación pueda transformar todo el sistema nervioso simpático de la cabalgadura, nuestro vehículo físico, que permita una sutilidad cada vez mayor y la necesaria comunicación con el Maestro.

Como dijimos, este Proceso se conoce como Iluminación y es progresivo. Ese, de algún modo, nacimiento nuevo, nos transforma de Homo sapiens en Homo Illuminati; de seres normales de carne y hueso en adeptos rosacruces con cuerpos celestiales.

Ciertamente nuestro cerebro puede acumular mucha más información y capacidad de procesamiento superior a ese diez por ciento que aparece en el título de esta reflexión; pero seamos conscientes que llegado un momento, ni siquiera esa capacidad física, podría contener la totalidad de la energía atómica que constituye el Microcosmos de la mónada humana.

Podríamos decir, sin equivocarnos, que si la media de la especie humana solo usamos algo menos de ese miserable diez por ciento, será que aún nos queda mucho por recorrer hasta convertirnos en verdaderos hijos de Dios, de nuestra mónada Espiritual, de nuestro Microcosmos o Dios interior.


Aralba

domingo, 12 de octubre de 2014

La Inquisitorial mente de la Ignorancia

La Verdad no requiere de la Razón o de argumentación alguna es la contestación que te ofrecen aquellos a quienes les intentas cambiar los esquemas mentales por encontrarse equivocados. 

Equivocados por estar fundamentados en la mentira y el engaño y que pueden ser revocados con un simple estudio histórico del asunto.

Es fútil intentar razonar con quienes tienen construida su vida sobre los cimientos del engaño y viven plácidamente en un sueño de ignorancia. La Verdad, cuando se les muestra, la toman como una afrenta personal ofensiva, salen de sus casillas y te agreden insultándote y mandando toda suerte de maldiciones.

Si de estas personas dependiera, construirían una pira de leña bañada en petróleo y nos quemarían vivo hasta que nuestras carnes fueran devoradas por el fuego del Infierno.

¡Qué atrevida es la Ignorancia! Dice el Dicho Popular y donde ésta puede ser causa de un analfabetismo y del que el individuo no tuviese culpa alguna o por ser responsable de haber leído cierto tipo de literatura que ha cargado sus mentes de fantasías y supercherías. Claro ellos se sienten conocedores e incluso sabios por haber leído muchas obras impresas; pero no entienden que no todo lo que está impreso tiene por qué ser cierto o real.

Hasta nuestros días han llegado del pasado una serie de instituciones religiosas, fraternales y esotéricas de gran prestigio; pero a poco que se estudian sus fundamentos históricos puede demostrarse que sus basamentos están constituidos de humo, puro engaño para convencer a las personas de aquellas épocas en que fueron constituidas.

En muchas ocasiones indicamos que han podido basarse en esa sentencia que hiciera popular Maquiavelo “El Fin Justifica Los Medios” Algunas de esas instituciones, nos negamos a dar nombres, se remontan a unos pocos años, entre el siglo XVIII y primeros del pasado siglo XX. Instituciones con un prestigio indudable y que han realizado y siguen haciendo obras de enjundia filantrópica, tanto en lo moral como en lo espiritual y hasta en lo físico si consideramos las misiones que las entidades religiosas poseen en los países más pobres y necesitados.

Dicho esto, no es justificable que se señale como delincuente al estudioso que levanta el polvo de debajo de la alfombra de la institución y descubre el engaño o fantasías sobre las que está construida la Institución, porque no se hace para desprestigiar y dañar a las instituciones sino simplemente por amor a la verdad. El Estudioso o Historiador ninguna culpa tiene de que su objeto de estudio esté construido sobre arenas movedizas.

Algunas instituciones no desaparecen o se empequeñecen por el hecho de estar construidas sobre una fantasía inventada y sin fundamento alguno. No, lo hacen porque sus miembros herederos se aferran al mito y a la leyenda como si les fuese la vida en ello y ante afrentas de tal calibre, el mostrarles la verdad, desenfundan sus armas más terribles y arremeten contra quien les muestra la verdad y esto nos viene a recordar el cuento del “El Traje Nuevo del Emperador” y el mito de la “Caverna de Platón”, donde quienes se hacen eco de la verdad son maldecidos e incluso asesinados.

En muchas ocasiones el Mito no se construye con el afán de engañar por engañar sino por ocultar alguna otra verdad que por diversos motivos no se quiere mostrar.

Digamos que tengo contacto con un Gran Maestro Illuminati, cosa que en mi caso es cierto, recibiendo de él una serie de instrucciones y enseñanzas; pero nos indica que quiere mantener estrictamente su anonimato dado que no quiere que se le identifique con dichas instrucciones porque lleva otros trabajo, en otros planos, de diversa enjundia.

Yo, como de algún modo tengo que indicar el soporte que sustenta lo que muestro en mi Literatura, indico que se Trata de un Maestro Desconocido que se nos presentó en sueños y nos mostró nuestra Misión. 

En cierto modo puede parecer un engaño si dijese abiertamente que dicho Maestro o Instructor no poseía cuerpo fisco alguno; pero cualquiera que esté instruido en el Ocultismo en general y en el Martinismo en concreto, saben que los Superiores Desconocidos, los Maestros Desconocidos son o fueron personas de carne y hueso que nacieron de mujer y terminaron comiéndoselos los gusanos en el interior de sus féretros.

Ahora bien, pongamos por caso que el Historiador, así se actúa habitualmente, investiga no solo la fuente primaria del Instructor que diera lugar a determinada institución sino que contrasta estudiando lo más minuciosamente posible, tanto el entorno histórico en que se produjo el hecho como las obras colaterales o tangenciales de sus coetáneos y que dieran lugar a instituciones similares o de parecido propósito.

Generalmente, no siempre todo hay que decirlo, el miembro de una de estas organizaciones se conforma con la literatura de su escuela e Institución, no teniendo accesos a otra información exterior simplemente porque se encuentra bien así y además no le interesa. Cuando llega el Historiador o Estudioso mostrándole el Mito e indicándole la verdad histórica subyacente en el mito tiene dos opciones, actuar con humilde racionalidad y, al menos, mantenerlo en hibernación hasta que él pueda mostrar la veracidad del asunto o como un Cruzado armado hasta las cachas arremeter inquisitorialmente contra aquel que intenta mostrarte la Verdad, al menos la verdad histórica que ocultan la leyenda y el mito.

El pertenecer a una escuela espiritual o iniciática no nos da el derecho a estar por encima de los demás ni a la posesión de la verdad absoluta. Una Escuela, como todo el mundo sabe, es algo temporal y donde nos preparamos para salir al mundo a comérnoslo, a estudiarlo e investigarlo para desentrañar sus secretos; pero no para quedarnos enquistados, como en un monasterio, entre sus cuatro paredes y arroparnos de los dogmas que instituyera, en tiempos pretéritos, su fundador.

El Alumno debe abandonar la Escuela para con la experiencia en el Mundo Profano convertirse en un verdadero Iluminado. Un Iluminado siempre en permanente búsqueda de la perfecta Verdad que sabe que jamás encontrará, en este plano, en su total pureza; pero que con insistencia se dispone a recorrer mientras las fuerzas le acompañen.

Dicho esto, queridos amigos, queridos fratres y hermanas, a vosotros os queda la libertad de situaros en una u otra ribera del Río de la Vida, porque el Río hay que cruzarlo, no podemos quedarnos asustados y expectantes al otro lado. Debemos de arriesgarnos a incluso equivocarnos; pero nunca a quedarnos bajo las faldas de la escuela en la que un día nos formamos.

Aralba

viernes, 10 de octubre de 2014

Entrevista Esotérica solicitada por Max Heindel

M.H. (Max Heindel).- ¡Aralba! Has realizado entrevistas a otros Personajes Históricos del Mundo esotérico y con lo bien que me conoces, nunca te has acercado para hablar conmigo.

Aralba.- Con sinceridad, me preocupa el fanatismo de algunos de tus seguidores y yo no quisiera molestar o hacerle daño a nadie.

M.H..- Pero ¿Qué daño puede hacer la Verdad?

Aralba.- la Verdad hace caer las estatuas de sus pedestales.

M.H..- Tú sabes que yo nunca quise ser considerado como un Maestro Infalible. Debes hacérselo llegar a nuestra gente.

Aralba.- Puestos así seré diáfano e iré directo al grano ¿Quién te transmitió la cadena del conocimiento que dio lugar al Concepto Rosacruz del Cosmos?

M.H..- No esperaba menos de ti Aralba. Sin duda alguna mi Maestro fue Rudolph Steiner.

Aralba.- ¿Por qué lo ocultaste en tus trabajos?

M.H..- Fueron muchas las circunstancias que me impidieron indicar la autoría original que dio lugar a mi Trabajo, El Concepto Rosacruz del Cosmos; pero sobre todo, porque el propio Rudolph Steiner me indicó que era libre de divulgar su Trabajo; pero que no quería aparecer como su Autor, dado que llevaba otros trabajos paralelos de incluso mayor enjundia.

Aralba.- Entonces, Querido Maestro, ¿por qué crees que Rudolph Steiner se enfadó tanto y arremetió contra ti; pero sin nombrarte, en su libro el Quinto Evangelio.

M.H..- Te ruego Querido Aralba que no me llames Maestro, con Amigo me es más que suficiente. Es una palabra que adoro y con respecto a tu pregunta, no es que lo crea es que lo sé. En este Plano de Existencia se acabaron las especulaciones o las meras creencias. En realidad se trató todo de un mal entendido sazonado con cosas de mi cosecha y que no pensara que pudieran molestar al Maestro Teutón; pero me equivoqué y una vez hecho el mal ya no había modo de volver atrás.

Aralba.- ¿Y?

M.H..- Aquello fue terrible pues perdí una amistad importante, dado que era alumna de Rudolph y pensó cuando saqué el Concepto, en Estados Unidos, que le había fusilado la Obra a su Mentor. Lo cierto Aralba es que Rudolph Steiner no tenía apego por su Obra, al menos así lo sentí yo en aquel momento: pero en realidad él me dijo que podía traducir su Obra y divulgarla en Estados Unidos; pero jamás pensé que pudiese molestarse por haber añadido yo algunas cosas y cambiar las denominaciones sanscritas por otras más cristianas digamos.

Aralba.-  O sea que en realidad por lo que se había molestado Rudolph Steiner fue, no porque la publicases sino por los añadidos astrológicos y otras pequeñas manipulaciones que hiciste ¿No es así?

M.H..- Así es Aralba. En realidad no hubo otro motivo.

Aralba.- No obstante, a mí hay una cosa que no me cuadra porque parece que tenías mucha prisa en traducir la Ciencia Oculta de Steiner y publicarla lo antes posible. De hecho te adelantaste a él y el Concepto se publicó algún tiempo antes que el Original. ¿Puedes decirme algo al respecto?

M.H..- Por supuesto Amigo, no hay nada que ocultar. Mi salud era muy deficiente y algo dentro de mí me decía que tenía que darme prisa en publicar algo tan importante como eso; al menos antes de que pudiese morir, pues la muerte me acechaba detrás de la nuca y no sabía cuándo llegaría ese momento. En aquel instante no lo entendí; pero comprendo que también por dicha causa el Maestro Steiner se sintiese molesto y vio en mí una mala fe que te aseguro nunca me motivó.

Aralba.- ¿Por qué retiraste la Dedicatoria a Steiner de la primera Edición del Concepto? ¿Acaso para impedir que la gente creyese que lo hacías como agradecimiento a sus enseñanzas?

M.H..- En realidad fueron varias causas. En primer lugar porque me sentí molesto dado que no esperé que Steiner reaccionara como lo hizo y sobre todo por mí mismo porque sabía que no había actuado correctamente del todo y me sentí culpable. De algún modo sabía que Steiner no se sentía reflejado en la totalidad de la Obra que yo había Traducido y modificado, no podía seguir manteniendo esa dedicatoria, era improcedente así de claro; pero el mal o el bien ya estaban hechos y no había modo de retroceder en el Tiempo. Respecto a porqué lo saqué yo antes en Estados Unidos, debiendo antes traducirlo al inglés, fue por la simple razón de que yo tenía la prisa que te indiqué; pero también porque las cosas en Europa empezaban a no estar muy fáciles y las tareas de Steiner le ocupaban la mayor parte del tiempo.

Aralba.- ¿Qué sientes por Steiner?

M.H..- Amor y respeto absolutos como me consta que él siente por mí. En este Plano como te indiqué conocemos como somos conocidos y no existen los malos entendidos.

Aralba.- ¿En algún instante tú dijiste públicamente o de forma privada que Steiner había sido el Discípulo que había fallado la Prueba?

M.H..- Mala persona habría sido de haber actuado así. Lo cierto es que fue el propio Steiner cuando me dio el material de estudio quien me dijo que había puesto mucha confianza en mí y que había habido otros a los que podría haberle entregado su trabajo Rosacruz; pero que jamás pasaron la prueba de los planos internos.

Aralba.- ¿Podrías decirnos cual o cuales personas fueron las que no habían pasado la prueba del Maestro Steiner?

M.H..- Me temo que eso se lo tendrías que preguntar a él pues jamás me hizo mención de nombre alguno y creo que por respeto a dichas personas tú tampoco deberías realizarle dicha pregunta dado que, sin dudarlo, sé que te contestaría de hacérsela.

Aralba.- ¿Por qué piensas que en tu Escuela, La Fraternidad Rosacruz, se viene diciendo de forma abierta que la persona que no pasó la prueba fue Rudolph Steiner, quitándole así el mérito de haber sido tu Maestro y quien te transmitiese la cadena iniciática?

M.H..- Buena pregunta Aralba, lo cierto es que cuando uno pasa a los planos superiores deja de tener el control sobre lo construido sobre tu plano físico. Ya no es mi Escuela ni la Fraternidad que yo diseñé en vida. Se hicieron cosas malas y entiendo que ahora se encuentre del modo en el que está. Siempre dije que el Concepto no tenía la Verdad absoluta y que todavía había muchas cosas por descubrir y que nos serían dadas por los maestro rosacruces; pero que aún no había llegado el momento. La Fraternidad Rosacruz de hoy en día es una institución enquistada en el tiempo en que yo la crease. Solo eso, no es mi Escuela.

Aralba.- Max, tú decías que había una Institución superior a la Fraternidad Rosacruz y que denominabas como Maniquea. ¿Sigue existiendo hoy en día y está manifestada en el Plano físico?

M.H..- Me gusta que me hagas dicha pregunta. Lo que yo denominaba como maniqueo no era otra cosa que la Gnosis. Me refería al Gnosticismo de la Primitiva Iglesia Cristiana y que es muy anterior a aquella. Esa Institución Espiritual está siempre presente y sí, como bien piensas, hoy está manifestada en forma de la Rosacruz Aurea. En realidad esa es la verdadera continuación de la Escuela que tanto el Maestro Steiner como yo habríamos querido fundar. De hecho está vigente sobre vuestro plano

Aralba.- No se me ocurren muchas más preguntas que hacerte querido amigo; pero sí hay algo que siempre me ha quitado el sueño. Independientemente de que utilizaras palabras más simples para denominar los conceptos abstractos del Maestro Steiner lo que no entiendo es ¿cómo se te ocurrió meter la astrología en ese Trabajo, cuando conocías que Steiner no tenía el mismo concepto que tu respecto a esa pseudo ciencia?

M.H..- Me consta que eso fue lo que más le dolió a Steiner porque eso no era trabajo suyo sino mío. Quizá no fui demasiado respetuoso con la Obra de otro y me pasé siete pueblos. La cosa es que fui iniciado en la Astrología, como sabes, por mi señora Esposa y creo, de corazón, que hicimos un muy buen trabajo introduciéndola en las enseñanzas rosacruces. Me consta que ayudamos a muchas personas.

Aralba.- Respecto a la auxiliaría invisible me consta que sobre todo en la época de las grandes guerras se estuvo realizando un trabajo de curación impagable. Si la Fraternidad Rosacruz que tú instauraste despareciese ¿Qué sucedería con la auxiliaría invisible?

M.H..- La parte Espiritual de la Fraternidad Rosacruz no desaparecerá nunca y de hecho, los auxiliares invisibles no son exclusivamente de la institución física que yo organicé en torno al Concepto Rosacruz del Cosmos, sino que hay muchas personas de otras organizaciones que trabajan para la Gran Logia Blanca Espiritual. No, la pervivencia de los médicos espirituales nada tiene que ver con la pervivencia de institución física alguna. No te apures por eso.

Aralba.- Supongo amigo Max que eres consciente que voy a recibir un montón de palos por esta entrevista que te acabo de realizar. ¿Qué opinas al respecto?

M.H..- Que de nada te has de preocupar Aralba, tu trabajo y lucha en pos de la verdad es muy saludable y lo que hagan digan o piensen los demás no debe de hacer que varíes tu camino que, por cierto, está muy bien encaminado. Chao, Que las Rosas florezcan sobre tu Cruz.

Aralba.- Y sobre la tuya querido Amigo, querido Hermano.



domingo, 5 de octubre de 2014

La irrelevancia de la existencia o inexistencia del Creador


(Cuando la Nada es la esencia de Todo)

Cuando un científico alude a su creencia en la inexistencia de Dios, hace un flaco favor a la Ciencia y ya se cataloga, a sí mismo, como en creyente de una Religión; o mejor dicho una anti religión: El Ateísmo.

Un verdadero servidor de la Ciencia debería de autodenominarse como escéptico o, aunque de forma quizá no muy apropiada, como agnóstico; pero nunca como ateo, dado que al hacerlo da por sentado que lo conoce todo y eso lo elevaría al altar de la presuntuosidad.

Algunos eluden la palabra Dios, dioses o Creador haciendo mención de un Principio Cósmico Universal que ha dado lugar a todo y que lo sustenta todo. Evidentemente ese principio existe; pero no tal y como se lo imagina, dado que no es principio u origen de nada y tampoco es creador aunque sí sea la esencia de todo lo que nos rodea, sea aquello visible o invisible.

Existe un Multiverso infinito que jamás tuvo un principio y que ha existido desde siempre y al que se le presupone que jamás tenga un final. Dentro de ese, repetimos, infinito Multiverso, nuestro universo conocido no dejaría de ser más que una partícula insignificante y donde se están produciendo una serie de experiencias que probablemente no sean para nada originales porque quizá ya se hayan dado con anterioridad o se estén dando simultáneamente en muchos otros universos de forma idéntica o con algunas variantes.

Hablaban los griegos del Nous como de la esencia del Cosmos, a modo de manto líquido que lo inter penetrara todo y de lo que todo estaba formado. Esa esencia también vendría a denominarse, cerca de nuestra época, como éter lucífero (Luminiscente) dado que sería la esencia necesaria por la que pudiera expandirse y viajar tanto la propia luz como el resto de ondas electromagnéticas invisibles como las de la radio. En la actualidad, a esa esencia se la autodenomina como Campo de Higgs gracias al descubrimiento del Bosón del mismo nombre, por su descubridor, y también denominado como partícula de Dios.

Algunos científicos enamorados de las matemáticas puras, solo unos pocos, tienen la teoría que más allá del mundo cuántico se encontraría el Mundo oceánico de las cuerdas y que vendrían a ser a modo de sub partículas de una sola dimensión, eso es bastante difícil de comprender, y cuyas vibraciones darían lugar tanto a las partículas cuánticas de las que está compuesto todo, como al propio océano donde esas partículas estuvieran obligadas a desenvolverse.

Bien hablar de una sola dimensión es como hablar de nada; porque todo lo que existe por minúsculo que sea es de naturaleza tridimensional y algo que no posee más que una sola dimensión solo puede ser una cosa, Nada, simple y llanamente nada y por eso denominamos a la Nada como la esencia de la que está compuesto el Multiverso. Una esencia que impide que el vació teórico absoluto pueda jamás llegar a existir.

Pero algo tiene que ser esa Nada para poder constituir todas las maravillas, aunque imperfectas, que podemos vislumbrar con nuestros sentidos materiales e intuir con nuestra inteligencia. Eso es, ahí es donde queríamos llegar porque esa Nada que ni siquiera podría denominarse energía porque también es la esencia de la que aquella estaría formada no es otra cosa que la Mente Universal y que está permanentemente manifestándose, conscientemente, mediante las cosas que nos rodean y es una falacia pensar que porque una roca o una insignificante mota de polvo no pueda moverse por sus propios medios esté desposeída de consciencia. La Consciencia se manifiesta en diferentes grados y niveles siendo la más elevada y conocida, de forma presuntuosa entendemos, la propia del Ser Humano.

Nosotros somos tan conscientes de nuestra existencia como el gato de nuestra casa o las plantas de nuestro jardín; pero también como las rocas del parque de Yellowstone. La Mente es un principio básico e inherente a la eternidad del Multiverso y trata de manifestarse, conscientemente, en gradaciones cada vez más elevadas mediante las partículas que produce con la vibración de esas cuerdas mono dimensionales a las que algunos teóricos denominan súper cuerdas y que sin embargo son sustancialmente nada.

Por lo tanto cuando se habla de Mente Universal, ahora Multiversal, en realidad nos estamos refiriendo a la, pre sustancia que lo conforma todo incluso a nosotros mismos; luego entonces si decidimos denominarla Dios estaríamos asumiendo que nosotros estamos compuestos de Dios y por lo tanto somos Dios. Por el contrario el Ateo adoctrina a sus discípulos diciéndoles que el Multiverso no necesita de algún Dios, luego tampoco de una Mente Creadora, sea individual o Universal, dado que el Multiverso es matemático; pero eso es una supina tontería, dado que la Matemática es una invención del Hombre, una mera herramienta, con la que ha llegado a comprender una parte insignificante de una porción del mundo que lo rodea.

Dicho todo lo anterior nuestra conclusión es que tanto los creyentes en un determinado Dios o Principio Creador como los puramente Ateos están, ambos, en lo cierto al menos en algunas cuestiones dispares; pero también se encuentran tremendamente equivocados en lo esencial.

Dios tal y como nos lo presentan las más diversas religiones es una falacia incongruente; pero, por otro lado, determinar que la mente es simplemente el producto de la evolución de la materia es, por decir finamente, una supina estupidez; dado que es la vibración de esa Mente multiversal infinita y eterna la que está continuamente en actividad produciendo el cambio en las cosas y manifestándose de múltiples modos y siempre consciente de sí y de sus criaturas que no de sus creaciones, pues las tales no somos otra cosa que diferentes manifestaciones de su inherente actividad.

La Mente da lugar a la existencia de la Cosa primero y luego la transforma y hace que se mueva dándole la vida para, tras sucesivas transformaciones, mostrarse así misma mediante una Consciencia cada vez más manifiesta. Luego si El Todo formara parte del Uno podríamos determinar que existe una mente creadora universal e individual; pero si hemos determinado que esa Unidad, como tal no existe; solo podemos llegar a la única conclusión de que el Todo está constituido de la Nada preexistente y eterna, luego nada existe puesto que lo existente, el Todo, solo es un mero reflejo de la Nada.

No seamos pretenciosos intentando denominar a la Nada, la Mente Universal, con los nombres creados por las partículas que la componen. El Ateo es un presuntuoso acientífico, dado que una cosa es el escepticismo que debería de acompañar a todas sus investigaciones y otra cosa muy distinta el convertirse en baluarte de la más supina estupidez al considerar que las cosas existen porque sí de forma espontánea y sin que nada ni nadie las haya constituido y puesto en el lugar que les corresponde.

Algunos científicos están sobrevalorados y su ateísmos es producto del rencor hacia su propia y miserable existencia.

Aralba

jueves, 2 de octubre de 2014

Iniciación vs Contra-iniciación

La definición aceptada de iniciar es comenzar algo; luego el iniciado es aquel que ha comenzado un determinado camino e iniciación sería el mismo hecho de iniciar algo.

En el Camino espiritual, la cuestión de Iniciar supone proporcionar al postulante, quien pretende ser iniciado, la llave o las claves para que abra el arcón del conocimiento y de la luz interior. 

Una vez que se convierte en un Iniciado, es responsabilidad suya el que vaya acercándose cada vez más hacia la luz del centro o por el contrario apartárse de ella hacia la periferia.

Es a este último caso, a lo que se denomina como Contra-iniciación, apartarse del centro, alejarse cada vez más hacia el exterior. Dividir en lugar de unir. Odiar en lugar de Amar.

¿Cómo distinguir un Maestro o una Organización contra-iniciática de una genuinamente iniciática? Cualquier organización espiritual que predica y sus actos tienden hacia la unión, la concentración y el centro; es decir que funciona mediante una fuerza centrípeta de Amor será una Institución iniciática verdadera y sus maestros genuinos; pero si la organización tendiera hacia el desmembramiento, la división y separación o dispersión, nos encontraríamos ante una Sociedad Contra-iniciática.

Un Iniciado u organización iniciática jamás hará o dirá algo en contra de nada ni de nadie, no son dados a la crítica y a extender bulos, dado que saben que todo el Cosmos somos una única Unidad y que mediante la Iniciación, algún día retornaremos a ese estado nirvánico del origen; y por lo tanto, aunque reconoce el descarriamiento de todo, más si cabe de quienes andan por los senderos torcidos de la contra iniciáción, sin embargo los reconoce como sus hermanos y no cejarán de aumentar la fuerza de gravedad para que todo el Cosmos retorne al centro o punto in manifiesto de donde surgió el Universo material que conocemos.

Un contra iniciado u organización anti iniciática actuará justamente en sentido contrario, criticando e intentando dividir todo lo que se le pone al alcance incluido, con mayor encono, a las verdaderas instituciones iniciáticas y a sus iniciados. La Contra-iniciación funciona como un movimiento centrífugo de Odio, hacia el exterior y que tiende a dividirlo (Diablo) a separarlo todo, sectarizarlo, incluido lo que aún se encuentra férreamente amalgamado. Esa fuerza divisoria, el odio, y sus efectos son fácilmente identificables sin que tengamos la necesidad de entrar a definirlo en profundidad.

Mientras el contra-iniciado tiende hacia la dispersión e incomprensión en sus escritos u oratoria, el Iniciado tiende, por el contrario, hacia la síntesis mediante lo escueto y conciso. (La Verdad simpre es más fácil de entender que el engaño), dado que la verdad mora resonante en nuestro interior y el engaño que intenta su invasión es ajeno a nosostros como seres eternos e inmortales.

Los caminos de Iniciación son diversos y válidos, siempre y cuando los iniciados no se queden amachambrados al quicio de la puerta de entrada al Templo sin penetrar en su interior, y vayan acercándose cada día un poquito más hacia la luz cegadora del centro.

Por lo tanto cualquier medio es válido para iniciarse, sea la construcción de maquetas de barcos, el montaje de circuitos electrónicos por afición o la construcción de estructuras cabalísticas o el intento de conseguir la piedra filosofal en los laboratorios alquímicos o la profundización en los arcanos del Tarot; ahora bien, esas prácticas se quedarían como mera distracción, si no tuviesen consecuencias en nuestro interior. La Iniciación siempre es interior y aunque denominemos a determinados rituales externos como iniciáticos, lo cierto es que la Iniciación no será válida, no existirá sin más, en caso de no haberse dado efectiva  dentro de nosotros.

La Contra-iniciación es el lado oscuro de la Fuerza; porque para ser un contra-iniciado primero hay que haber pasado por la iniciación; ahora bien, todos aquellos buscadores sinceros que aún no han sido iniciados y caen en organizaciones contra-iniciáticas están condenados a perder su valioso tiempo vital en profundos y negros pozos sin fondo u olvidaderos.

Es por dicha causa que es tan importante reconocer la Iniciación y diferenciarla de la Contra-iniciación; porque de dar el paso adecuado dependerá el resto de nuestra existencia y si hemos aprovechado adecuadamente el tiempo que se nos ha concedido o si por el contrario lo hemos perdido.


Aralba