domingo, 29 de diciembre de 2013

Volvemos, a cuestas, con la Moral


¡Que ladino es el Adversario!, intentando que veamos lo blanco negro y lo negro blanco. La hipocresía es la mayor de las inmoralidades, dado que hace que hagamos lo que consideramos que está mal, sin serlo y mostramos otra cara diferente a nuestros semejantes; pero hay algo que debemos saber: Lo que hagamos, sea lo que sea, lo está viendo todo el mundo aunque se aparente que no se ve.

Es mejor creer que nada ni nadie nos está viendo, cuando escondidos en nuestro cubil damos rienda suelta a lo más morboso de nuestra imaginación. Todos, cada uno de nosotros, somos un Espíritu eterno e inmortal que mueve los hilos de nuestra cósmica interpretación teatral y ¿Qué queremos decir con ello? Lo que somos en el Mundo es pura ilusión, puro teatro y nuestros cuerpos no vienen a ser más que androides de nuestro Dios interior, el de nuestro Corazón, nuestro Señor Eterno. Lo que los otros androides ven de nosotros es la máquina; pero la máquina hace lo que le dicta la Mente que la maneja. Lo que nosotros vemos de ellos, es su reflejo en este Plano de manifestación; pero intuimos que lo que hacen es fruto de la Imaginación de su Gran Señor.

Los que decimos que están muertos nos ven cuando estamos en la ducha enamorados de nuestro cuerpo haciéndole innombrables carantoñas; pero también los vivos, no lo olvidéis, ellos lo saben; pero no dicen nada porque estamos bajo la égida del Traje del Emperador. La Falsa Moral nos dice que el Emperador está vestido con lujosos y abundantes ornamentos textiles; pero, en realidad, está desnudo porque desnudo vino al mundo y desnudo, incluso de su carne y de sus huesos, tendrá que regresar al palco donde seguirá observando la función en la que ya no participa.

Lo inmoral no son nuestras debilidades carnales sino ocultarlas, escondernos de los demás pensando que lo que hacemos está mal y que así no podrán vernos. Craso error, nos ven, siempre nos ven. Ni el plomo más denso podría ocultar nuestros pensamientos al resto de nuestros hermanos inmortales.

El Hombre del simbólico Edén tapó sus vergüenzas no porque su cuerpo resultase inmoral para los ojos de sus semejantes o del Demiurgo al que consideraba su dios creador. Tapó sus supuestas vergüenzas porque su mente quedó sucia al ser manipulada por su supuesto creador. Mientras fue ignorante del mal que suponía su desnudez, el Ser Humano era un Ser cándido ingenuo y sin maldad, la inmoralidad le fue inducida por su ignorancia. Ignorancia de que quien el consideraba su creador no era otra cosa que un malvado y presuntuoso Arconte que pretendía que siguiese dormido e ignorante de su verdadera condición divina.

Así la Serpiente, Kundalini, que no es otra cosa que el fuego de su Espíritu y que moraba en él enroscada en lo más bajo de su espalda, Lucifer, les dijo a esos simbólicos primeros padres de la humanidad. “Él os engaña, porque si comiereis  del Árbol  del Conocimiento, de la Ciencia del Bien y del mal, conoceréis lo que verdaderamente sois y por fin sabréis la Verdad: Que sois dioses eternos”

La verdadera moralidad consiste en ser conscientes y asumirlo como propio, sin imposición alguna, de que todo aquello que hagamos a otros y que si nos lo hicieran a nosotros, nos perjudicara, eso está mal; pero la cuestión no es asumirlo como una mera cuestión intelectual sino de Fe, de verdadero Conocimiento Gnóstico.

Es evidente que si ahora, libres de prejuicios, fuésemos a la calle desnudos y haciendo el coito en público con el Amor de nuestra Vida, o con la primera mujer o varón que se nos echase encima, la totalidad de los viandantes se nos escandalizarían; pero esto es así porque, desde antaño, se nos dijo que el Emperador estaba vestido y aunque nosotros lo veamos desnudo, nos negamos a creer en la evidencia de nuestros ojos porque pensamos que no somos nada ni nadie y que, el otro, el presunto dios y demoníaco Demiurgo, posee la Verdad y no nosotros.

Lo cierto es que tan solo nos hipnotizó diciéndonos que eso estaba mal. Pero lo que está mal, la verdadera inmoralidad reside en reprimir nuestros naturales sentimientos y deseos instintivos pretendiendo, de forma ingenua, ocultar esa verdad a los otros: La única y absoluta divinidad universal. A esos que creemos, erróneamente, que no nos observan cuando pensamos que nos encontramos en la más absoluta intimidad.

Siempre que sepamos, fehacientemente, que no estamos perjudicando a nada ni a nadie con nuestros actos, supuestamente inmorales, la inmoralidad no se encontraría en el que actúa sino en quien lascivamente escandalizado observa con los cristalinos manipulados de sus ojos.

Muchos de nuestros maestros antecesores fueron, con calumnias, tildados de inmorales, ladrones, asesinos y peligrosos para la sociedad, siendo llevados al cadalso por tan solo predicar la Verdad. Esa Verdad es y siempre fue el Amor. El Amor posee muchas y diversas vertientes; pero todas ellas son Amor verdadero.

El Amor por nuestros descendientes no es inmoral. El Amor por nuestros padres tampoco lo es. El amor por nuestros y nuestras amantes, así como sus infinitas e irreverentes manifestaciones, tampoco lo es, por mucho que nos hayan acondicionado para que creamos que cualquier relación o acción que no esté oficializada por una determinada jerarquía social  va en contra de lo Natural, de la Moral.

Lo inmoral y antinatural es ir contra nuestros instintos naturales. La Guerra es inmoral porque no es algo natural y se cercena la vida de múltiples criaturas que están en este Plano en evolución intentando transformarse en los seres inmortales que siempre han sido.

Lo inmoral es no llamar a las cosas por su nombre y decir que estamos amando cuando solo estamos follando para aliviarnos físicamente y sentirnos mejor; pero realizar el coito no es inmoral, per se, lo es cuando lo hacemos a sabiendas de que hacemos algo mal, a escondidas, y utilizamos palabras soeces como jódeme, pégame u otras lindezas por el estilo. Una mirada bestial y sibilina siempre se escapa de nuestros ojos cuando follamos en lugar de amar.

El Amor verdadero, aunque fuere en cuestiones tan mundanas siempre es tierno, buscando el bien del otro que tenemos a nuestro lado. En la actualidad ¿Cómo pretendemos que no sea inmoral realizar el Amor en público? No seamos ilusos, dado que aunque no hubiese intención de perjudicar a nadie si lo estamos haciendo: A todos aquellos que se escandalizan de nuestra natural acción; pero también a nuestros supuestamente amados, dado que quedan expuestos a la ignominia del ignorante populacho y hasta nos perjudicamos a nosotros mismos, dado que estamos perdiendo la estima de los que nos conocen; pero entonces ¿la solución se encuentra en regresar a la hipocresía y actuar según nuestro acertado criterio impidiendo que los demás pudieran vernos?

Hemos dicho que esa es la mayor de las inmoralidades posibles y reprimirnos tampoco es bueno. ¡Aparentemente no hay solución posible! Salvo que cambiemos al mundo primero; pero antes incluso nos tendremos que cambiar a nosotros mismos despertando a la Verdad de que todos somos Uno, en el Uno no hay Secretos, y que si no es inmoral que dos células se abracen y reproduzcan, tampoco lo es que nos amemos los unos a los otros como el Único, el Todo, nos viene amando a sus iguales desde antes que se fundasen el espacio y el tiempo. 93 93/93 Hombre: Tu eres tu Propia Ley, Amor bajo la Voluntad “Alexter Crowley”

ARALBA                                                

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Moral Rosacruz


Tras haber impartido una Conferencia sobre la Influencia de la Rosacruz en la Masonería Escocesa, se nos acercó un Venerable Masón de un alto grado del Rito Escocés antiguo y aceptado y nos solicitó realizar un Trabajo con el Título de esta reflexión. Por lo que veis, no pude decir que no y dada la complejidad y extensión del Trabajo, decidimos realizarlo en varias partes con el fin de que una porción de él pudiese ser expuesta a todo el mundo.

Dado que este es un Blog que está abierto al mundo Profano, es decir no Iniciado en los misterios de la masonería, aquí no se encontrará ningún secreto o misterio desvelado que pueda estar al alcance de su comprensión. Por otro lado, queremos declarar que no hemos accedido a alguna información interna de la Fraternidad masónica, debida a algunos de sus múltiples divulgadores, léase Albert Pike con su Moral del Rito Escocés antiguo y aceptado o del Manual del Caballero Rosacruz de Aldo Lavagnini; pero tampoco de la mucha y variada información que se encuentra dispersa en el global mundo de Internet.

Dicho esto, el lector u oyente deducirá que lo que a continuación se expone es fruto de un Trabajo particular, aunque de muchos años de experiencia e investigación y que cualquier similitud con los símbolos y filosofía del Grado masónico, del mismo nombre, es pura coincidencia o ¿No? Esto será así no porque hayamos leído gran parte de la literatura al respecto, que también, sino porque la Verdad aunque se vista con ropajes de diversos colores siempre es única e identificable.

Que el origen de la moral Rosacruz viene del Cristianismo, es algo incuestionable y que nadie, con un mínimo de sentido común e información, se atrevería a discutir; pero ¿Acaso tiene que ver con alguna de las religiones o creencias que llevan dicho apellido? En absoluto. Cuando hablamos de Moral Rosacruz nos estamos refiriendo a una moral humanista cuyos orígenes más cercanos se encuentran en el verdadero y primitivo cristianismo y no en las múltiples confesiones que, de un modo u otro, han venido surgiendo, desde su origen, como la estela de polvo de un cometa.

Cuando hablamos de Moral ¿A qué nos estamos refiriendo?, Acaso, a ¿No fornicar, no fumar, no beber? También; pero es curioso que el común de los mortales cuando escuchamos la palabra moralidad, lo primero que se nos viene a la cabeza son esos burdos términos despojados de su más amplio contexto. Quizá sería interesante que contemplásemos la jerarquía moralista en su concepto más Pleno: El Amor.

Dentro del Término Amor, entra toda la jerarquía de la verdadera Moral Cristiana y, por consiguiente, también la Rosacruz. Pongamos algunos ejemplos basados en los términos mencionados con anterioridad. La Fornicación siempre es inmoral, no porque se trate de un acto sexual fuera del matrimonio o cargado de epítetos no reconocidos por alguna religión establecida, por ejemplo la homosexualidad u otros juegos sexuales innombrables, sino porque se prostituye la sexualidad a cambio de algún beneficio egoísta fuera del entorno del Amor:

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

1ª de Corintios 13:4-7 

Como vemos, en este pasaje del Nuevo Testamento, se nos muestran los conceptos morales que determinan al Amor verdadero y que nada tienen que ver, al menos de forma directa, con actitudes físicas. Es decir Fornicar es inmoral no por el hecho en sí de realizar el coito de un modo establecido, de forma oficial, o no, sino porque nos dañe a nosotros mismos o a nuestros semejantes. Fumar no es inmoral per se sino porque perjudica a nuestro Cuerpo y que no es otra cosa que el Templo del Santo Espíritu. Del mismo modo, beber productos tóxicos, drogarse o flagelarse son inmorales porque estamos perjudicando a nuestro Cuerpo físico y por lo tanto al Templo del Extraterrestre que conocemos como el Espíritu Divino del Arquitecto de los universos y que nos fuera insuflado en los comienzos de la Creación. 

La Impaciencia es inmoral porque nos perjudica a nosotros y, por ende, a la persona que esperamos. 

La Indiferencia es inmoral porque nos llena de flema perjudicial para nuestro organismo y del mismo modo perjudicamos a aquellos contra los que no dirigimos nuestra bondad o buenos sentimientos. 

La Envidia es inmoral porque nos corroe internamente y nos hace enfermar; pero además, porque va dirigida a alguien o algo que también resultará perjudicado. 

La Soberbia y el Orgullo nos deja en ridículo ante la mirada de los demás y por lo tanto también nos es perjudicial; pero del mismo modo, supone un mal ejemplo que, cual enfermedad, intoxicará a nuestros semejantes.

La Rudeza, falta de tacto, es inmoral porque nos hace actuar de forma caótica e incontrolada, perjudicando, del mismo modo, a las personas a las que nos dirigimos de dicha forma.

El Egoísmo es inmoral porque incumple el principal mandamiento de Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El Egoísmo siempre está teledirigido por la ignorancia de la principal Ley Universal de que Todos somos Uno y que si solo buscamos el beneficio particular, con total seguridad, estaremos perjudicando a terceros y por lo tanto no cumplimos con lo más esencial del Amor.

El Enojo es inmoral porque hace que la racionalidad sea sustituida por la irracionalidad y, con total seguridad, nuestros actos dirigidos por dicha cualidad negativa nos perjudicará tanto a nosotros mismos como hacia quienes dirijamos tan fatuo sentimiento.

El Rencor es inmoral porque actúa en nuestro organismo y en nuestro entorno como un cáncer o un ácido que corroe todo  cuanto toca, incluida la gente más cercana o la gente que pueda ser influenciada a media o larga distancia mediante nuestros trabajos, sean estos cuales fueren.

La Maldad, su disfrute, es inmoral porque está engendrada por la más sublime de las ignorancias: La maldad siempre se vuelve contra quien la produce, recayendo sobre nosotros mismos las nefastas consecuencias de forma multiplicada; pero, además, mientras tanto habremos perjudicado, quizá de modo irremediable, a otras personas que jamás, de ningún modo, serán merecedoras de nuestra inconsciencia.

La Mentira es inmoral porque es una asesina en el Mundo de los deseos y nos perjudica tanto a nosotros como al resto de la Humanidad. Una Mentira se expande como la pólvora y crea un negro manto que impide que los demás puedan acceder a la Verdad y beneficiarse de ella. Cuando mentimos también nos mentimos a nosotros mismos y creamos un egrégor artificial que, en muchas ocasiones, es capaz de suplantar, con mucha verosimilitud, a la Verdad equivocándonos a todos el camino a seguir.

El no perdonar es inmoral porque nos impide deshacernos de los lastres que nos atan al lado oscuro de la existencia y arrastramos, con nosotros, a la gente que nos rodea así como a los afectados, de forma directa, dado que quedan enganchados, de por vida, a nuestro fatuo destino, impidiendo que puedan seguir su camino con libertad.

La Incredulidad es inmoral, porque presupone que nuestro interlocutor es un mentiroso y estamos transmutando una posible verdad en mentira, convirtiendo nuestro sentimiento en un asesino de los planos internos. Es preferible creer una supuesta mentira, sin que seamos su correa de transmisión, a negar una posible evidencia por nuestras falsas creencias o prejuicios infundados. Cuando dejamos de creer a nuestros semejantes no solo los perjudicamos a ellos, dado que se sienten como si de mentirosos se trataran sino que nosotros mismos nos mutilamos al no aceptar una verdad escondida y, de dicho modo, jamás podremos conseguir llegar hasta la verdadera Fe de la Gnosis o Conocimiento de la Verdad.

La Desesperanza es inmoral porque nos cierra puertas que nos podrían conducir a la vereda de la Verdad; pero además, dicho sentimiento, lo reflejamos en los demás impidiendo que ellos pudieran acceder a la esperanza de un nuevo mundo, de una nueva vida, de un nuevo amanecer, de un nuevo proceder y de un nuevo Ser. 

El darse por Vencido es inmoral, dado que solo muestra indolencia y falta de coraje ante las vicisitudes de la Escuela de la Vida. El no soportar las inclemencias de la existencia nos convierte en seres débiles y en los que no se puede confiar y por lo tanto, de forma indirecta, estamos perjudicando a todos aquellos que nos conocen, porque la pereza es contagiosa y si tú no eres capaz de soportar las pruebas, tus semejantes podrían pensar que dichas pruebas son insalvables, pensando que si tú no puedes ellos tampoco podrán. Cada uno es Líder de sí mismo y de los demás. Somos el Espejo donde nuestros conocidos se reflejaran y si poseemos ciertas cualidades morales; pero carecemos, o no nos queremos investir de algunas otras, no poseeremos el Amor en su totalidad y la inmoralidad tendrá un hueco por donde introducirse y poder medrar hasta destruirnos de forma total.

La Moralidad Rosacruz no presupone una determinada creencia religiosa, dado que el verdadero humanismo cristiano, donde fuera forjada, nada tiene que ver con las religiones, que mediante la manipulación la intentan controlar y encauzarla hacia sus no claros objetivos, sino con la misma esencia del Ser Humano.

Así como la Pasión reside, simbólicamente, en nuestros genitales y la mente o el pensamiento en nuestro cerebro, la moralidad; es decir, el Amor, tiene su sede en el ventrículo izquierdo de nuestro Corazón. La Rosa Roja que reside en el centro de la Cruz, representación del Cuerpo humano, no es otra cosa que eso; pero además, tanto las pasiones como el pensamiento tienen connotaciones de género, dado que los genitales como el cerebro no son los mismos en el sexo masculino que en el femenino; sin embargo, el corazón carece de género y puede ser transplantado de forma indistinta. ¿Qué queremos decir con esto?

En el Árbol de las Sephirot, conocido también como el Árbol de la Vida, tan íntimamente relacionado con la Cábala, existen tres vías de acceder a la Iniciación, al Conocimiento, a la Gnosis, la Verdad; pero que deben de converger en una sola Kéter, la Corona, el Pleroma: la Vía del Pilar derecho de la Misericordia regida por la Sephira Jojmá, el Gran Padre, la Vía del Pilar izquierdo de la Severidad regida por la Sephira Biná, la Gran Madre, y la Vía del Pilar central o del equilibrio regida por la Sephira Tiféret, el Hijo de ambos.

La Sephira Tiféret, en el Microcosmos, es la sede del Corazón, así como Biná es la regente de la genitalidad, el nacimiento y la mortalidad, y Jojmá la regente de la racionalidad, la razón y la comprensión. Solo el Hijo de ambas puede equilibrar los opuestos y ese cometido, tradicionalmente, ha sido encomendado al Corazón, Tiferét, el Hijo, el Cristo por nacer en forma de Chispa Divina.

Vemos, con claridad, que los pilares opuestos poseen connotaciones sexistas; pero el pilar central vendría a ser andrógino conteniendo las mejores cualidades de ambas vías. La Tradición Rosacruz siempre incorporó su misión en la Sephira Tiferét, donde los sexos no tienen algún valor, dado que están asumidos; por lo tanto es una Vía habilitada para la humanidad en su conjunto, tanto varones como mujeres y ahora yo, mis queridos amigos y hermanos, me hago y nos hago una pregunta: ¿Si la Vía Rosacruz es un camino andrógino, libre de sexismo, como podrían acceder las hembras de nuestra especie, si el Camino que conduce hasta dicho Grado fuera exclusivamente masculino? Esta es la más importante razón de peso que nos muestra que el Camino Iniciático de los maestros constructores debe de ser un camino no excluyente y abierto tanto a los varones como a las mujeres.

De hecho, desde que el Mundo es Mundo, se ha imbuido en nuestra consciencia colectiva que el varón siempre ha sido más racional y que los sentimientos eran patrimonio casi exclusivo de la femineidad y los sentimientos ¿Dónde moran, en la literatura, los sentimientos? : En el Corazón. El Rojo Corazón es el punto central de la Cruz del Ser Humano, donde convergen la pasión de Maljut y la Mente de Kéter. Cristo es el único mediador, el redentor que permite que la mente divina pueda interferir, manipulando la materia para que se produzca una verdadera transmutación positiva, conocida por algunos como evolución. La Moral, en su conjunto, son el sumatorio de características cuya totalidad conforma el Amor que predicaran los primitivos cristianos; pero que también había sido expuesto en la antigua filosofía de los griegos, en el seno de Jasidismo israelí o en el sufismo ismaelita islámico, entre otros.

Durante la época de las cruzadas, los templarios realimentaron su misticismo con esas enseñanzas que potenciaban, en su primitivo esplendor, al Cristianismo que decían defender. Ese Cristianismo herético fue reintroducido en Europa de mano de Bogomilos, Cátaros o Albigenses, Hugonotes y Valdenses hasta minar, de forma irreversible, la religión Católica del antiguo Estado Romano y dando lugar a la Reforma Protestante. Bajo el amparo de la sangrienta Tormenta Religiosa, surgieron los rosacruces que siempre predicaron la Vía del medio, del Misticismo, del Amor, de la verdadera Moral y su ígnea influencia fue trasladada a la Masonería especulativa y que era heredera de los antiguos colegios corporativos de maestros constructores operativos.

¡Hombre, tú eres tu Propia Ley! ¡Amor bajo la Voluntad!

Dicho de otro modo.

¡Como divino que eres, Hombre,  tú eres la Ley! ¡Amor siempre consciente!

Esto que pudiera parecer incomprensible a primera vista, es tan simple como que hay dos formas de dar a conocer o reconocer la Moral y por ende el Amor. Una es correcta y la otra es una absoluta aberración. La buena es por convicción; es decir uno ama cuando está preparado y como consecuencia actúa de forma moral de forma consciente y sin mediar algún tipo de coacción. La Segunda, es la mayor de las inmoralidades posibles y es la de intentar imponer una supuesta forma de amor a quien no puede sentirlo y que viene cargado de una falsa moral, mediante ciertos dogmas y explicaciones que conlleva el Miedo al Castigo como inductor necesario.

Ninguna Ley del colectivo humano debe de estar por encima de la divinidad del Individuo conocido como Hombre y solo existe Moral cuando se es consciente de Amar; de otro modo, todo sería caótica inmoralidad y dado que la Inmoralidad es lo que rige en nuestro Mundo material, es obligación de todos los albañiles especulativos y maestros constructores, difundir la Verdad, el Conocimiento de la Gnosis encerrada dentro del pentagrama del Hombre de Vitrubio, en suma, del Ser Humano.

La Moral Rosacruz impregna, hasta en sus mas diminutos poros, a toda la Institución masónica independientemente de los elevados grados de los que estuviesen constituidos sus ritos; pero tiene su esencia más básica reflejada en el Grado de Compañero y en el Oficio del Limosnero y aquí nos tenemos que quedar, dado que mas allá estamos obligados a callar y nos es imposible continuar. 

La Moral Rosacruz es, esencialmente, Puro Amor.

Aralba

martes, 1 de octubre de 2013

¿Existieron, en realidad, los Rosacruces?



¿Existen los Rosacruces? ¿Es usted Rosacruz? No. ¿Ha conocido a algún Rosacruz? No. Cuantas veces hemos oído este diálogo, siempre con resultado negativo, al ir estudiando las obras Rosacruces. Es un debate que continúa. Un historiador de la masonería ha dividido a los teóricos rosacruces en tres categorías: Los que creen en la realidad de la historia de Cristián Rosentcreutz y de la fundación de la fraternidad R.C., tal como se relata en la Fama; los que consideran puramente míticos tanto la sociedad como su Fundador; y los que sin aceptar la verdad histórica del relato de Rosentcreutz, creen en la existencia de los “rosacruces” como sociedad secreta.
Actualmente no hay ninguna persona seria que crea en la verdad literal de la historia de Rosentcreutz, y Paul Arnold, en su libro publicado en 1955, pone en duda la idea de que existiera realmente una sociedad secreta de rosacruces, oculta en el mito.
Nuestra investigación no ha agotado el Tema, pues por supuesto no hemos visto hasta el último pedazo de papel impreso publicado durante el frenesí Rosacruz, ni tampoco hemos buscado pruebas, posiblemente escondidas en documentos manuscritos o archivos. Lo único que podemos decir con base en nuestras propias investigaciones, es que no hemos encontrado nada que demuestre la existencia de una sociedad secreta real que se llamara “rosacruz” y que haya estado activa como grupo organizado cuando los manifiestos fueron publicados y durante la época del frenesí. Hay numerosas pruebas documentales de una apasionada búsqueda de los rosacruces, pero no las hay de que hayan sido encontrados nunca. (…) Juan Valentín Andreae hizo grandes esfuerzos para dejar bien claro que Cristian Rosentcreutz y su Fraternidad eran ficticios.

Frances A. Yates

(Fragmento del libro: Iluminismo Rosacruz)

Frances Amelia Yates (1899-1981) historiadora inglesa especialista en ciertos aspectos esotéricos y ocultos de la época renacentista. Fue profesora del prestigioso Instituto Warburg en la Universidad de Londres.


Trayectoria

La sobresaliente ensayista e investigadora inglesa, Frances Yates (1899-1981), ha tenido eco tardío en Europa, acaso por su posición tan discreta y algo marginal, centrado en la indagación. Gombrich señaló que Yates «siempre fue lectora de fuentes primarias, no secundarias; aunque su desprecio hacia las opiniones establecidas nos hiciera vacilar, debíamos aceptar que había llegado a entender la mentalidad de las eras pasadas de manera más directa que la mayor parte de nosotros».
Destacan especialmente su sobresaliente obra sobre la mnemotecnia renacentista, El arte de la memoria, y sus diversos ensayos sobre Giordano Bruno o sobre John Dee y Shakespeare. Todo ello, sin olvidar dos monografías de amplio espectro histórico: El iluminismo rosacruz y La filosofía oculta en la época isabelina. En varios puntos desarrolla indagaciones de D.P. Walker, pero ofrece unas perspectivas inéditas, gracias a su cuidadoso contraste y al análisis de fuentes.
Pese a la naturaleza de sus temas de indagación renacentista, Yates está muy lejos de todo oscurantismo, pues se trata todos de estudios puramente históricos «de un movimiento histórico», claramente fechado. Su trabajo ha interesado a historiadores del arte y de la ciencia, a eruditos de la mejor estirpe y a estudiosos del pensamiento o de la psicología colectiva.


(Breve reseña biográfica de la Wikipedia)

domingo, 22 de septiembre de 2013

Emblemas Orden Illuminati



Esta Joya iniciática nos fue entregada por un altísimo cargo Illuminati del "Cristalino Templo Oriental" así como Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del REAA para España, con la misión de conservarlo, ser su custodio e intentar aclarar su vasto misterio oculto, hasta que nos fuese requerido como salvaconducto con el fin de traspasar algún enigmático Portal. 

Desciframos a continuación, para ojos iniciados y mentes entendidas, el reverso del medallón de aquel Hermano que nos apadrinara para penetrar en los misterios del Arte Real; pero la parte esmaltada y que no es otra que la imagen que encabeza este Blog nos es absolutamente opaca e incomprensible; pero que terminará cayendo, a su debido momento, como la derribada Torre del Tarot.

En la imagen podemos ver una especie de Dios Pan, Demonio o Dragón (Demiurgo) con diez mechones de cabello (Emanación del árbol de la vida) y dos cuernos (La Dualidad material de origen divino, dado que está en lo alto). El 12 contiene en su interior el secreto mejor guardado, dado que es el 1 Dios manifestado en el mundo del 2, la dualidad material y cuya suma 1+2=3 no es otra cosa que los 3 cuerpos principales de manifestación utilizados para poder tomar consciencia en elementos tan densos.

Según miramos la imagen, debajo tenemos de izquierda a derecha los símbolos de Mercurio, Saturno y Marte. En el Este encontramos la luna, su símbolo alquímico, y el número 13. Siguiendo el sentido contrario de las manecillas del reloj, dado que nos encontramos en un periodo de retrocesión, de este a oeste nos encontramos con el 4, el 15 justo sobre la coronilla de la imagen y el siete ya entrando en el Oeste. Allí tenemos el número 6, la Letra G y una estrella de 8 puntas que incluye en su interior un pentagrama. El medallón, a su alrededor, posee 23 puntos, cuya suma da 5. 

Los dos cuernos del Dragón representan la dualidad del mundo material. Los diez mechones de cabello representan la emanación del Demiurgo creador desde Keter a Malkut. Mercurio, Saturno, Marte, la Luna y el Sol representan las diferentes etapas alquímicas de la transmutación del grosero plomo en el magnífico y celestial Oro, luego estamos ante un proceso mágico iniciático. 

Comenzamos con la luna y el número 13 que no es otra cosa que la Unidad del Todo manifestada de una forma trinitaria (Cuerpo, Alma y Espíritu)  lo que nos da el 4 de la materia (Los cuatro elementos) donde el Uno, mediante la humanidad del 5 (Pentagrama u Hombre de Vitrubio) deberá alcanzar la perfección del Divino 7 (El día posterior de la Creación, cuando todo está ya terminado) tras haber pasado por la Iluminación de la Gnosis, el 6, la G, y que es representada por la luminosidad del pentagrama que se encuentra en el interior de un eterno Eón, la estrella de 8 puntas, dado que el ocho es la cinta de Moebius que representa la Eternidad.

Los 23 puntos que rodean, en el interior del medallón, a la Figura del Demiurgo Creador no son otra cosa que la trinidad manifestada en la dualidad (El Uno dividido en 3 por el contacto con la dialéctica material) y cuya suma da lugar a la Inteligencia manifestada y representada por las cinco extremidades del Ser Humano incluida la cabeza. 
  














Imágenes y objetos propiedad de Aralba

viernes, 23 de agosto de 2013

Entrevista de la Orden Iluminista, a ARALBA, respecto a la publicación de su Obra “Rosacruz, Luces y Sombras” (Tradición Esotérica de Occidente)



Aralba es un auténtico Personaje. Campechano en sí; no obstante, y aunque poco risueño desprende una cierta alegría interior cargada de añoranza y melancolía, que diríase encontrarse en posesión de una aguda inteligencia perteneciente a otro Mundo. Visible, ésta, a través de las ventanas de unos ojos claros entre grises y azul verdosos así como de unos gestos armoniosos pero ávidos de mostrar al mundo todo un inmenso conocimiento interior.

O.I. .- Querido Amigo, llevamos siguiendo tu trayectoria intelectual, en la Red, durante al menos dos años y ahora nos sorprendes con la publicación en papel de tu Obra "Rosacruz, Luces y sombras" ¿Qué te ha motivado a su publicación y porqué ahora, en plena vorágine de la Crisis mundial?


ARALBA .-  Antes que nada, quisiera agradeceros vuestra amable entrevista en un momento tan trascendente, para mí, como es el actual y donde necesitaré todo el apoyo posible en esta aventura emprendida. Con sinceridad, se trata de un simple experimento, editorial, dado que esta Obra fue pensada originalmente para divulgarla, a precio de costo, a una inmensa mayoría de lectores y cuyos escuetos beneficios fuesen destinados a obras de caridad; pero ni por esas fuimos capaces, desde el año 1996, de publicarla en formato de papel. 

Según fue pasando el tiempo y las nuevas tecnologías se pusieron a nuestro alcance decidimos colocar nuestro Trabajo aquí para disfrute de todos los posibles lectores interesados en el despertar de la Rosacruz. Es ahora cuando publico por mi propia situación personal, dado que estamos en un proceso de desempleo irremisible y necesito tomar alguna otra faceta de mi vida que nos permita seguir sobreviviendo durante los próximos años. 

Es por ello lo del experimento que te dije al principio. Si todo sale como yo quisiera, lo lógico es que publicase mis obras originales "KAOS QUÁNTICO", entre otras, y este “Rosacruz, Luces y Sombras”, tras esta primera Edición de prueba retome su vertiente, original, de divulgación altruista y sin ánimo de lucro.

O.I. .- Vamos a ver ARALBA, no entendemos muy bien. Esta Obra, “Rosacruz, Luces y sombras” ¡es tuya y te requirió un enorme trabajo y tiempo!, nos consta, para desarrollarla y tomar su forma definitiva ¿por qué ese afán que tienes en que pueda, en un futuro, distribuirse al menor costo posible y de forma altruista?

ARALBA .- En las primeras páginas de la Obra explico los motivos; pero por respeto a ti y a nuestros lectores haré un pequeño esfuerzo de memoria. Cualquier Obra que trata sobre temas espirituales y cuya información nos ha sido ofrecida mediante maestros iluminados, de forma gratuita, no debería ser prostituida por vill dinero. 

De hecho, toda la información iniciática de “Rosacruz, Luces y sombras”, es de dominio público aunque aquí posea una estructuración más homogénea y racional; por otro lado, desde luego, no queremos atribuirnos los méritos que le pertenecen a otros investigadores e iniciados del pasado. Es por ello que indico en mi Obra que solo se trata del humilde trabajo de un simple Copista que intenta poner un poco de orden en una información demasiado enmarañada.

O.I. .- Queda claro el asunto querido Aralba; pero ¿nos podrías explicar a quien va dirigido “Rosacruz, Luces y sombras” y qué pretendes conseguir con su publicación?

ARALBA .- Evidentemente, ser conocido como Autor... Ahora en serio, he intentado y no sé si conseguido, que este Trabajo pueda ser entendido por todas las personas independientemente de su nivel formativo, a nivel general o de asuntos esotéricos en particular. Si lo consigo, solo el posible lector nos lo podrá indicar y para lo cual estaré siempre atento y receptivo a sus siempre bienvenidas críticas. 

Lo que pretendemos es tan simple como que cada cual encuentre, dentro de su propio Ser, la llave que lo convierta en su propio Maestro Interior y alcance la necesaria Luz que lo lleve al conocimiento de las respuestas trascendentes y cuyas preguntas, todos en alguna ocasión, nos hemos cuestionado durante el transcurso de nuestras vidas. Ya sabes: ¿Qué somos?, ¿De donde venimos?, ¿Porqué estamos aquí?, ¿Qué hacemos aquí, cual es nuestra misión? Y ¿Cuál es nuestro Destino? ¿A donde vamos?

O.I. .- Ni más ni menos. ¡Apuntas alto!, querido Amigo. Bien, supongamos que tu Obra tiene un determinado éxito ¿Cómo reaccionarías?

ARALBA .- ¡Vaya pregunta! ¿Tiene trampa? Como te dije, mi idea es que “Rosacruz, Luces y sombras” algún día, no ya en esta tirada dado que es imposible, pueda resultar asequible y que todo el mundo pueda conseguir un ejemplar; si no gratuito, al menos sí a precio de coste; pero evidentemente también intento ser reconocido y publicar mi Obra Original "KAOS QUÁNTICO". Dicho esto, de nuevo y no queriendo hacer el típico Cuento de la Lechera, sí me gustaría remarcar que también depende de la Editorial, las librerías y hasta de los propios lectores. 

Si esta Obra es un éxito y ésta u otra editorial de más renombre se fijara en nuestro Trabajo; sí que nos gustaría entrar de lleno, en la vorágine, de seguir publicando mis otros trabajos. Es importante que se sepa que para una comprensión del resto de mi Obra es muy interesante el ser un Iniciado en alguna de las Escuelas de misterios rosacruces que existen o, por el contrario, haber estudiado o al menos leído, un par de veces, “Rosacruz, Luces y sombras” (Tradición Esotérica de Occidente) 

No digo que "KAOS QUÁNTICO" no pueda disfrutarse como Obra de Ficción, es de lo que se trata, en absoluto; pero sí es necesario tener alguna base esotérica para poder comprender, entre líneas, los misterios simbólicos, metafóricos y parábolas que contiene ésta mi verdadera Obra y que pertenece a los Misterios de Osiris.

O.I. .- ¿Misterios de Osiris? ¿Pretendes decirnos que “Rosacruz, Luces y sombras” contiene los Misterios de Isis?

ARALBA .- Eso mismo, querido Amigo. Para penetrar, de forma profunda, en los Misterios Mayores, primero es necesario haber sido instruido en los Misterios Menores o lunares. En mi humilde opinión, esta Obra que ahora se publica, posee todo el conocimiento, el único necesario, de los Misterios Menores que nos permita llamar a la puerta del Atrio de los Misterios Solares, de Osiris o Mayores. Sí digamos que se trata de una especie de libro parvulito u obra básica, necesaria, para proseguir por el camino de la Iluminación Gnóstica.

O.I. .- Pero, de corazón, querido Aralba y ya terminamos ¿Crees de veras que serás comprendido, que podrás llegar a esa inmensidad de gente necesaria para ese cambio vibracional del que tan repetidamente hablas en todos tus escritos y ponencias? Aprovecho, también, para agradecerte el que hayamos podido entrevistarte en este instante, por el que estamos pasando, tan importante no solo para ti sino para el conjunto de la humanidad.

ARALBA .- Gracias a vosotros por publicitar nuestro humilde Trabajo. Intento contestar a tu pregunta y lamento decir que no lo sé. No sé si seré comprendido, si podré llegar a un número mínimo de personas, profanas o iniciadas ni tampoco si la gente querrá despertar de su somnolencia para aumentar un escalón en su nivel vibratorio y alcanzar la iluminación. Eso es, evidentemente, lo que pretendemos, como así antes lo pretendieron otros y seguro que lo intentarán muchos más después de mi. 

Lo único que espero es que mi Trabajo no haya sido en vano y, al menos, actúe como una pequeña semilla que dé origen a un florido árbol en un más cercano o lejano futuro. Hombre, por propia vanidad personal, nos gustaría que fuese más pronto que tarde y mis ojos pudieran verlo; pero me temo que eso no depende enteramente de nosotros. Gracias de nuevo por vuestra desinteresada ayuda.

Fr:.R:.C:. "Perdurabo"
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martes, 20 de agosto de 2013

El Problema del Sincretismo-ecuménico




Paz, Tolerancia y Verdad
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Saludos en las tres puntas del triángulo


Dedicado a Luciana Guilles (Soror Mistra)

Resulta una paradoja considerar que el sincretismo y el ecumenismo pudieran ir dados de la mano, dado que el sincretismo tiende a recoger, en exclusiva, las cosas que unen apartando las que separan y el ecumenismo es más bien una suerte de diálogo expansivo con el fin de mantener unas buenas relaciones entre organismos similares.

En el Tema Rosacruz, tanto el Sincretismo como el Ecumenismo son algo muy complicado y que podría ser llevado, con toda lógica, al ámbito de las eternas utopías. Cuando se comienza un principio ecuménico, de diálogo, pareciera que por el simple hecho de llevar un simbolismo y un nombre común sería no solo factible sino también pertinente. Por otro lado, de llevarse a cabo algún tipo de sincretismo excluyente, con total seguridad, se perderían elementos muy importantes de las distintas escuelas de pensamiento mágico y hermético.

¿Ello quiere decir que llegar a un ten con ten resultaría imposible? En absoluto; pero sí es cierto que para llegar a ese conjunto más que subconjunto de unión entre las diferentes corrientes es necesario que los interlocutores sean personas de muy elevado nivel espiritual, libres de prejuicios y abiertos a lo impredecible (Gnósticos).

Hay escuelas rosacrucianas que se encuentran muy cercanas, en cuestión de moral humana, a un nivel puritano tipo cuáquero, Amish o menonita, manteniendo sus experiencias dentro de los límites místicos más conservadores como son la simple meditación y la visualización. Por el contrario, en el otro extremo, existen otras instituciones que vienen utilizando, aparte de lo ya mencionado,  métodos que pudieran parecer poco ortodoxos para alcanzar la liberación e iluminación interior, como son determinados tipos de rituales Wicca, ingestión de determinados elementos alucinógenos chamánicos y el Yoga sexual tántrico. En cualquiera de todas esas situaciones, se están produciendo hechos mágicos.

Es evidente que si no somos capaces de romper las cadenas de algunos prejuicios, supuestamente morales, jamás se podrá llegar a un diálogo ecuménico y mucho menos a confeccionar un sincretismo inclusivo de unión de doctrinas que enriquezcan el universo rosacruciano conocido, en lugar de segmentarlo en subconjuntos minúsculos, como ocurre al presente, con el fin de adecuarlo a las obtusas mentalidades de algunos discípulos apegados a las enseñanazas de los patriarcas de antaño.

Solo un pequeño ejemplo, de lo inapropiado de la segmentación, es recordar que Osiris es tanto su corazón como su cabeza y el resto de sus órganos y extremidades, incluyendo su aparato reproductor. Para alcanzar la iluminación de los misterios de Osiris es necesario, como hiciera Isis,  reconstruir el Corpus herméticum de los grandes misterios, hasta en sus más mínimas porciones. 



El caso contrario, la segmentación, para adecuar el conocimiento o la supuesta luz a la reducida mentalidad de los hombres supone el mayor de los errores que la humanidad viene cometiendo desde su implantación en el presente Universo. El adquirir progresivamente la Luz de las porciones del Dios Osiris pertenece a los misterios menores de Isis, así como la Diosa, con paciencia y minuciosidad, fuera recogiendo los restos, que dispersara Seth, de su divino esposo por todo el Orbe terrestre.

Pero debe llegar un punto en que las partes del Cuerpo de Osiris, los pequeños misterios, deberán de ser reunidos en una sola Cosa. Los Grandes Misterios desvelados son la verdadera y última iluminación posible, la verdadera Iniciación Cósmica, y a la que los rosacruces, ya retirado el velo de Isis, estamos predestinados para reconstruir ese Cuerpo único y Universal de Osiris.

Considerar maligno o negativo, de forma improcedente, alguno de los órganos de Osiris nos condena al ostracismo, a la parálisis y, como poco, al estancamiento e involución.

Es por lo tanto que, muy a pesar de los inconvenientes terrenales que supone una supuesta comunicación sincrética de carácter ecuménico entre las diversas corrientes rosacrucianas, que estamos no ya convencidos sino verdaderamente iluminados, de que se trata del único camino posible de progreso espiritual, una vez llegado al final de la vía que supone los pequeños misterios de Isis: es la unión de los complementarios, supuestamente opuestos, la Luz y la Sombra, lo Blanco y lo Negro, el Bien y el Mal...

El Prejuicio es digno hijo de la Ignorancia y el preludio del Dogmatismo que siempre termina conduciendo al Fanatismo y a la barbarie. Es debido a esto, por lo que, este humilde buscador, ha llegado a la convicción de que el único llamado mal se encuentra en nosotros y se conoce como ignorancia. Ese mal se erradica con dos armas muy poderosas, el Conocimiento (Gnosis) y el Amor (Agape). El Conocimiento nos proporciona la confianza necesaria para enfrentarnos a todo miedo innecesario y el Amor el verdadero espíritu de sacrificio para darnos a los demás, conscientemente (de forma Thelémica), sin caer en la eterna trampa del fatídico Egoísmo.

Por lo tanto, seamos prudentes pero con reaños y abandonemos el miedo de llamar a las cosas por su nombre y concedamos la misma importancia a la Sabiduría del Corazón, a la Sabiduría de la Cabeza y a la sabiduría de la Magia de la Vida que no es otra cosa que el Sagrado Sexo. Mientras no lleguemos al convencimiento de este hecho, permaneceremos como enclaustrados en una jaula que nosotros mismos hemos construidos para protegernos de nuestros propios miedos fruto, de nuevo, de la siempre presente, ignorancia.

Ahora ya sabemos todos, lo que se pretende con un presunto sincretismo ecuménico entre todas las escuelas, organismos e instituciones autodenominadas como Rosacruces junto a aquellas otras que proceden de su mismo tronco; pero que abandonaron el término Rosacruz.

En L:.V:.X


"Hacer tu Thelema será toda la Nomos" - "Agape es la Nomos, Agape bajo la Thelema" 
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Fr:.R:.C:. Aralba

viernes, 16 de agosto de 2013

LA MASONERIA JACOBITA-ESTUARDISTA - La otra cara de su historia - CLAUDIO D. ACTIS ORELLANA *


El Administrador de la Orden Iluminista, Aralba, no comparte la totalidad de las opiniones vertidas en este Artículo; pero haciendo honor a nuestro, imparcial trabajo de investigación, nos encontramos obligados a estudiar detenidamente todas aquellas otras historias, leyendas o controversias, incluidas las supuestamente contrastadas por historiadores, como es el caso presente, con el fin de no ser tildado de sectario o desinformado. 

Quede claro que nuestra Opinión es diametralmente opuesta y creemos entender, aunque nos lo guardemos de momento, los intereses que se mueven en el vertido de estas interesadas opiniones; pero por respeto al inteligente lector, le insto a que compare las diferentes fábulas históricas y leyendas y que sea su Espíritu Interno de investigación quien lo haga discernir y acercarse un poco más a la Verdad. 

Las frases tendenciosas las marcaremos en rojo. Según nuestra humilde opinión cualquier Trabajo, supuestamente masónico, que no esté libre de Dogmatismo, no es verdaderamente masónico. Esto parece desprenderse de este Artículo de una Masonería, supuestamente regular; pero que también sucede en otras obediencias supuestamente escocistas. 

Tras nuestra meticulosa lectura, del artículo, solo hemos podido sacar en claro el exagerado rencor del Autor hacia el Jacobismo, El Estuardismo y la Masonería escocesa. Solo esto nos basta para que el Autor, supuestamente amparado por el historicismo oficialista británico, nos resulte dogmático y de evidente procedencia autodenominada Regular. 

Ofrecemos, al final del Artículo, un enlace, tampoco compartido por el Administrador de este Blog; pero que ofrece una interesante Opinión, completamente diferente, y que parece pertenecer a alguna de las muchas variantes existentes del Escocismo Rectificado.

Aralba 

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a) DE LA TRADICIÓN A LA FÁBULA
El origen y desarrollo de la Masonería jacobita y estuardista ha sido objeto de algunos interesantes estudios. Pero, en la generalidad de los casos, las narraciones de tendencias apologéticas no explican la verdad de los hechos en su integridad debido a la relatividad de las perspectivas, a la parcialidad con que se suele presentar a determinados personajes y acontecimientos y a la ausencia de una necesaria exposición crítica de los temas. En adelante, recordaremos algunos sucesos generalmente omitidos u olvidados de este tipo de Masonería.


Con el exilio en Saint-Germain-en-Laye (Francia) del rey Jacobo II de Inglaterra, en 1688, y dentro de los regimientos escoceses e irlandeses que le siguieron comienzan a crearse las primeras logias militares que darán origen a la denominada Masonería jacobita-estuardista.

A comienzos del siglo XVIII, es posible verificar una mixtura entre tradiciones folklóricas, suposiciones y creencias, originándose así la fábula que presentaba a los Templarios que se habían refugiado en Escocia transmitiendo supuestos secretos a la Masonería y fundándola en ese país. A partir de esta presunción o invención se difundieron, principalmente en Francia, derivaciones como las siguientes: la dinastía de los Estuardo era la heredera de una tradición escocesa que remontaba hasta la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y al rey Robert Bruce con sus caballeros templarios del siglo XIV, dicha dinastía había conservado y transmitía antiguas iniciaciones, los Estuardo eran los Superiores Desconocidos que gobernaban secretamente a la Masonería, el Pretendiente al trono de Inglaterra, en el exilio en Francia, había fundado un Soberano Capítulo Rosa-Cruz en la ciudad de Arras y, por supuesto, de esta Masonería se originaba una filiación operativa y anterior a la Masonería especulativa que se habría transmitido hasta la actualidad.

Detrás de todas estas suposiciones, fábulas y leyendas, que no se deben confundir con las auténticas tradiciones y menos aún con la historia, se encuentra la otra cara mucho más oculta de este régimen masónico.

Los Estuardo y sus fieles jacobitas y estuardistas al conocer el carácter noble y caballeresco de los franceses y el romántico idealismo que en esa época existía acerca de la Caballería en general y de la Orden del Templo en particular, como también los generalizados prejuicios de la nobleza hacia el trabajo manual, hicieron difundir, astuta y convincentemente, que la Masonería había tenido origen en Escocia y que ellos eran los legítimos representantes de los Templarios que la habían fundado, después de la abolición de la Orden del Templo. Además, se encargaron de difundir que su Masonería nada tenía que ver con los rudos y simples masones operativos de la piedra. En esto, se debe conceder la razón a los estuardistas porque la Masonería que intentaban establecer no era otra cosa que una verdadera conspiración política con formas masónicas y dirigida hacia su principal objetivo: la restauración de la monarquía de los Estuardo en el trono de Inglaterra.

No obstante, la difusión de la fábula tuvo gran aceptación, en principio, entre los masones franceses y, después, en distintos países de Europa.

A partir del siglo XVIII, hubo una gran proliferación de los denominados grados escoceses, aunque, como ahora se sabe, no fueron creados en la Escocia medieval sino en Francia, durante la época moderna. Tiempo después, fueron llamados Altos Grados y se les atribuyó una arbitraria superioridad con respecto a los grados de la Masonería tradicional que con anterioridad se practicaban en su forma operativa y, después de su gran transformación, de manera simbólica en prácticamente todos los países de Europa.

Con respecto a la supuesta fundación de la Masonería por los Templarios refugiados en Escocia o, según otra versión, por la misma Orden del Templo, aunque hoy parezcan increíbles llegaron a ser ”verdades” ampliamente aceptadas durante el siglo XVIII. Sin embargo, además de no existir una sola fuente seria en donde fundamentar su veracidad, fueron suposiciones que se volvieron insostenibles en el mismo siglo de su aparición. En 1782, fueron refutadas por el convento masónico de Wilhelmsbad, después fundamentadamente cuestionadas por la historia masónica y, por último, literalmente destruidas por autores como Albert Lantoine, entre otros. Pero, algunos derivados de tales fabulaciones aún persisten.

Veamos, en adelante, cómo se originaron y desarrollaron dichas fábulas.





b) LOS DISCURSOS DEL CABALLERO A. M. RAMSAY


El Caballero Andrew Michael Ramsay (1686?-1743), ardiente jacobita y preceptor de los hijos del Pretendiente (Jacobo III), en sus discursos de 1736, 1737 y 1738 ‒ los cuales parecen ser un mismo texto modificado por distintas razones y circunstancias ‒ menciona que la Orden ha sido fundada en la antigüedad y renovada por los Cruzados y los Caballeros de San Juan en particular, de los cuales, afirma, deriva el nombre de “logias de San Juan”. En ninguna parte de dichos discursos se menciona, explícitamente, a los Templarios.



En el discurso pronunciado en la logia Saint-Jean, del 26 de diciembre de 1736, Ramsay sostiene que la “Orden” tiene origen en la más remota antigüedad. También menciona a los patriarcas bíblicos, a los Misterios antiguos y a célebres hombres de la época clásica como formando parte de la Orden. Además, hace mención de un misterioso Libro de Salomón encontrado y descifrado en parte por los Cruzados, después de lo cual, escribe, “se renovó nuestra Orden, de la cual Noe, Abraham, los patriarcas, Moisés, Salomón y Ciro habían sido los primeros grandes maestres”.

Cuatro meses después, en el discurso (ya modificado) previsto para el 21 de marzo de 1737 ‒ que no llegó a leerse porque el cardenal Fleury, ministro de Luís XV se opuso, pero igualmente fue impreso y circuló en forma oculta ‒ Ramsay vuelve a expresar : “Nuestra orden, por consiguiente, no debe ser considerada como una renovación de las Bacanales, sino como una orden moral fundada en la remota antigüedad y renovada en Tierra Santa por nuestros ancestros (los Cruzados)”.

En cambio, en el discurso de 1738 parece contradecir lo que había afirmado en los dos anteriores, principalmente, en el de 1736. Ramsay, en este último discurso (el de 1738), escribe que pasa rápidamente por sobre el “origen fabuloso” de los antiguos antecedentes de la Orden para poder llegar a su “verdadera historia”. Verdadera historia que ya no encuentra en la más remota antigüedad sino en los Anales de la Historia de Gran Bretaña, en las Actas del Parlamento de Inglaterra y en las tradiciones vivientes de la nación británica que ha sido el asiento de la Confraternidad desde el siglo once.

Para después afirmar, que la Orden ha sido ”instituida por nuestros Ancestros(los Cruzados) en Tierra Santa para llamar al recuerdo de las verdades más sublimes, en medio de los inocentes placeres de la sociedad”. Esto implica, que la Orden ya no fue fundada en la más remota antigüedad ni renovada en Jerusalén ‒ como Ramsay afirma en sus discursos de 1736 y 1737 ‒ sino que ha sido instituida o establecida por los Cruzados en Tierra Santa. Ingeniosa fábula que, por supuesto, satisfacía mucho más al aristocrático orgullo de los masones franceses que el, aparentemente, simple oficio de los constructores operativos medievales.

Las distintas modificaciones de un mismo texto, además de las citadas anteriormente, pueden haberse debido a las cambiantes ideas del autor, pero también a la influencia de los Estuardo, a las presiones del cardenal Fleury y sus espías en las logias y a la necesidad de disminuir el predominante protagonismo de las tradiciones judía y “pagana” del primer discurso de 1736.

Debemos recordar, que en las logias jacobita-estuardistas del siglo XVIII no predominaba un cristianismo precisamente tolerante hacia ideas distintas y menos aún un cristianismo de características iniciáticas, sino un catolicismo fuertemente dogmático e inquisitorial, aliado con el poder real y en constante lucha contra los estados protestantes e ideas paganas y heréticas de la época.

Cabe observar, con respecto a la fundación de la Masonería según las hipótesis del jacobitismo y del estuardismo, otra posible contradicción. Mientras una versión atribuía la fundación de la Orden Masónica a los Templarios refugiados en Escocia, otra versión presentaba a los Cruzados como sus fundadores en Tierra Santa (Jerusalén).

Más allá de los discursos de Ramsay, de sus posibles contradicciones y de las fábulas que aparecieron durante el denominado Siglo de las Luces es por demás evidente y demostrable que la Masonería, en tanto que “arte de construir”, es muy anterior a los Cruzados, a la Orden del Templo y a los Templarios refugiados en la isla de Mull (Escocia). No obstante, algunas modificadas derivaciones, pero igualmente fundamentadas en dichas fábulas y suposiciones, aún persisten y se difunden como si fuesen reales hechos históricos.



c) EL PARTIDO JACOBITA-ESTUARDISTA Y SU MASONERÍA


Las primeras logias militares de Saint Germain-en-Laye (Francia), fundadas dentro de los regimientos que acompañaron en su exilio al rey Jacobo II y, tiempo después, la Madre Logia Estuardista desempeñarán un importante rol en la Masonería francesa del siglo XVIII. Sin embargo, dichas logias no eran tan tradicionales ni legítimas como afirmaban ser.“Se puede admitir, sin pruebas absolutas pero con mucha verosimilitud, que esta Madre Logia Estuardista de Saint-Germain-en-Laye usurpó los poderes de la célebre Madre Logia de Heredom de Kilwinning, de Inglaterra, fechando en este último Oriente documentos que en realidad habían visto el día en Saint-Germain-en-Laye” (Ambelain, R. El SecretoMasónico. Barcelona. Edit. Martínez Roca, 1987, p. 36).



Tal afirmación no la expresa ningún autor en oposición a este tipo de Masonería, sino Robert Ambelain, estuardista pero no apologista, Gran Maestre de dos ritos masónicos, poseedor de todos los grados de cinco ritos más y reconocido historiador de Francia.

La Madre Logia Estuardista, ante la imposibilidad de demostrar que era la legítima heredera de las antiguas tradiciones que proclamaba poseer, había incurrido en la falsificación de documentos masónicos. Esta era una práctica mucho más frecuente de lo que se supone en este tipo de Masonería que tenía la necesidad de lograr prosélitos para su causa partidaria, principalmente, entre los nobles y políticos de la Masonería francesa que colmaban las logias de esa época.

Usurpaciones y falsificaciones de este tipo, tiempo después, fueron mucho mejor verificadas con el desarrollo de la revisión y la crítica histórica.

En Francia, la Madre Logia Estuardista ejercía su jurisdicción sobre las logias fieles al partido de los Estuardo, cuyo principal objetivo era reconquistar el poder y restablecer la monarquía y el catolicismo en Inglaterra. Para tal fin, dicho partido en el exilio ‒ Jacobo II, su hijo Jacobo III, llamado el Caballero de San Jorge, y su nieto Charles Edward Stuart ‒ se esforzaba por mantener de aliados a su causa al Papa, al rey Luís XIV y a la Francmasonería francesa, la cual a partir de 1725 sólo trabajaba en los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra. Tiempo después, llamados grados simbólicos o azules. Por supuesto, no hace falta recordar que aún no existían los ritos masónicos de múltiples grados que conocemos en la actualidad.

De repente y desde los ámbitos jacobita-estuardistas aparecieron algunos grados caballerescos como los de Novicio, Maestro Escocés, Templario y las distintas versiones del denominado Maestro Irlandés. Esta nueva Masonería “escocesa”, templaria y católica tenía por finalidad, además de sus objetivos políticos, subordinar bajo su dirección a los únicos tres grados de origen inglés que, por esa época, se practicaban en las logias francesas.

La logia “La Perfecta Igualdad” de Saint Germain-en-Laye, de tradición jacobita y estuardista, mediante un documento hacía remontar su antigüedad hasta el año 1668. Evidentemente, para demostrar una filiación anterior a la Gran Logia de Londres de 1717, después llamada Gran Logia de Inglaterra.

La investigación histórica ha demostrado que dicho documento presenta una raspadura, es decir, que dicha fecha pudo haber sido escrita sobre lo que había sido borrado (Alec Mellor. Dicionário da Franco-Maçonaria e dos Franco-Maçons. Sao Paulo. Edit. Livraria Martins Fontes, 1989, p.150).

A pesar de lo que generalmente se piensa no fueron dos, tres o cien sino miles de falsas cartas-patentes y diplomas firmados, supuestamente, por los Estuardo. Estos documentos, a mediados del siglo XVIII, se encontrarán por toda Europa. De este modo, se fue “legitimando” y expandiendo este tipo de Masonería corrupta y desviada que, por debajo de las formas masónicas, ocultaba sus proyectos puramente conspirativos y políticos.



d) LA APARICIÓN DE LOS ANTIGUOS GRADOS ESCOCESES


No es ninguna novedad que los masones jacobitas y estuardistas clamaban venganza por el destituido rey Carlos I de Inglaterra, decapitado en Londres en 1649 después de negarse a reconocer la legalidad del tribunal y no presentar defensa contra los cargos de tirano, asesino y enemigo de la nación. A partir de ese momento, se establece la República en Inglaterra y comienzan los primeros intentos conspirativos para restablecer la monarquía de los Estuardo en dicho país. Para tal fin, se utilizaron todos los medios posibles, incluso, la Masonería.



A principios del siglo XVIII, con la colaboración o la directa autoría de Andrew M. Ramsay se crearon, modificaron y difundieron los denominados grados escoceses de Novicio, Templario (Caballero del Templo) y Maestro Escocés. Los cuales fueron llamados “escoceses” no por provenir de Escocia, sino porque Ramsay era escocés pero residente en Francia y, de este modo, quiso distinguirlos de los tres grados ingleses (Aprendiz, Compañero y Maestro) que, en esa época, eran los únicos que se practicaban en las logias inglesas, escocesas y francesas.

Además, el adjetivo de “antiguos” con el cual se suele calificar a dichos grados “escoceses” no se refiere ni a la tradición relacionada al Gran Maestre Jacques de Molay, ni a la Escocia de los siglos XIII y XIV del rey Robert Bruce y sus Templarios y, menos aún, a los Cruzados de Jerusalén como se intentaba y aún se intenta hacer creer, pues en aquellos siglos no existían dichos grados ni las fábulas estuardistas. No obstante, si se quiere admitir que dichos grados son depositarios de una ininterrumpida tradición templaria que provendría de Palestina o de la Escocia medieval, entonces, sería necesario no incurrir en el muy frecuente error de confundir la historia y las legítimas tradiciones con las fábulas y las meras suposiciones. Eminentes autores masónicos han demostrado que los denominados “grados escoceses” fueron creados, aproximadamente, 400 años después de Robert Bruce y sus Templarios, pero no en Escocia sino en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVII o, como es mucho más probable y demostrable en Francia, durante el siglo XVIII.

El principal objetivo de estos grados “escoceses” ‒ además de superponerlos a los tres grados que provenían de la Gran Logia de Inglaterra para poder gobernarlos ‒ consistía en estimular a sus partidarios estuardistas, probarlos en relación a su causa puramente política e, incluso, cobrar importantes sumas de dinero por las iniciaciones. Con respecto a esta empresa partidista, que nada tenía de tradicional e iniciática, escribe el historiador François T. B. Clavel:Gracias a estas iniciaciones, muchos de los emigrados que se hallaban exhaustos de recursos, pudieron hacer frente con desahogo a sus apremiantes necesidades, y cuando se agotaba el filón, pronto acudían al expediente de alguna nueva invención para que volviera a brotar”.(Fors, Luis R. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Barcelona. Edit. La Academia, 1883, p. 1079).

En dichos grados se encontraba un seudo neo-templarismo con facciosos fines partidistas que poco o nada tenían que ver con los auténticos y demostrables acontecimientos históricos ni con las tradiciones caballerescas y templarias, cuyos orígenes y canales de transmisión se encontraban en ámbitos diferentes a las fabulaciones y conspiraciones estuardistas (Ver subdivisión “f” de este mismo artículo).

Es interesante recordar que cuando estos grados estaban tan de moda en Francia, en Escocia no sabían nada de ellos. Debido a las insistentes consultas acerca de títulos y documentos con la denominación de “escoceses” que frecuentemente se presentaban ante la Gran Logia de Escocia, dicha Obediencia para poner fin al monopolio que se ejercía abusando de su nombre y autoridad y para que constase que dichos grados nunca habían sido practicados ni reconocidos en dicho país, en un artículo de sus reglamentos publicados en 1836 expresa terminantemente: “(cap.I., art.4º): La Gran Logia de Escocia no práctica más grados de Francmasonería que los de Aprendiz, Compañero y Maestro, denominados Masonería de San Juan” ( Fors, Luís R. Op. cit., p. 1137).

En cuanto a la Real Orden de Escocia ‒ que es un organismo posterior a la Gran Logia de Escocia ‒ no ha nacido ni en Escocia ni en Francia sino en Londres, durante el siglo XVIII. La documentación demuestra su existencia a partir de 1741. Su fundación tenía por finalidad contrarrestar la exitosa, aunque cuestionada, reforma que había llevado a cabo la Gran Logia de Inglaterra en 1717.

Tiempo después, la Real Orden de Escocia admitirá las innovaciones de Ramsay, es decir, que sus altos grados no provienen directamente de Escocia sino de Francia.




e) RENÉ GUÉNON: HERENCIA TEMPLARIA Y MASONERÍA ESTUARDISTA


René Guénon ‒ que concede una importante función a la Orden del Templo en la conservación de la tradición ‒ en relación a la palabra “Heredom”, entendida alteradamente en inglés como “heirdom” y a la cual se le atribuye, muy ligeramente, el significado de “herencia” de los Templarios acogidos por el rey Robert Bruce en Escocia y que, además, habrían fundado la Logia Madre de Kilwinning, sostiene que el significado atribuido a dicha palabra “está muy lejos de explicarlo todo, y es muy posible que este sentido haya venido solamente a añadirse secundariamente, siguiendo una similitud fonética, a una palabra cuyo origen era muy diferente”. Quiere decir el autor de la anterior cita, que el significado secundario de “herencia” templaria que se le atribuye a la palabra Heredom no es el sentido original del término, pues este es muy diferente a lo que se le pretende atribuir. En otros términos, Guénon no considera posible que “Heredom” haga referencia a la herencia del templarismo escocés.



Además, la fábula ‒ que suele desentenderse de la historia, de la tradición e, incluso, de la razón ‒ pretende hacernos creer que los únicos depositarios de la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y del rey Robert Bruce y sus caballeros templarios del siglo XIV fueron los Estuardo y su muy peculiar Masonería. Cuya herencia escocesa sería la única que se habría transmitido a los ritos creados posteriormente.

Ante tan monopólica como falaz versión, continúa diciendo R. Guénon: “Nos parece del todo inútil hacer intervenir aquí la herencia de los Estuardo como lo quería Ragón; incluso si es cierto que algunos hayan hecho tal aplicación, esta no podría ser en todo caso más que tardía y ocasional, y sería casi tan desviada como aquella según la cual Hiram habría sido, se dice también, considerado como figurando a Carlos I de Inglaterra” (cf. Guénon, R. Estudios sobre la Francmasonería y el Compañerazgo. Edición de Internet, vol. II, p. 8).

La herencia de los Estuardo es tardía, porque desde el origen de las tradiciones de las que pretenden ser los herederos directos han transcurrido, aproximadamente, de 400 a 500 años sin una línea de continuidad seria y demostrable; es ocasional, porque se aprovechó una determinada circunstancia política para usar y abusar monopólicamente de una tradición que no les correspondía en su totalidad, y es desviada, porque se desvirtuó y corrompió a dicha tradición con fines exclusivamente partidistas y personales.

Guénon, tampoco admite que la etimología original de la palabra Heredom sea el nombre de una montaña de Escocia, simplemente porque en Escocia no ha existido nunca una montaña con tal nombre. Pero, en tanto que la idea de “montaña” se puede asociar al concepto de un indeterminado “lugar santo” y admitiendo la hipótesis de que “Heredom” pudiese tener alguna derivación secundaria del griego “hieros domos” que significa “morada sagrada”, en tal caso, dicho lugar santo o sagrado correspondería ubicarlo no en Escocia sino en Palestina. Pero no en la Palestina medieval, sino en la precristiana. Pues, es en esa región en donde se encuentran las tres montañas sagradas del Sinaí, el Moríah y el Tabor, que corresponderían a los simbólicos lugares que ocupaban los tres principales oficiales de una logia de la Masonería operativa. Además, dichas montañas también pueden corresponder con tres revelaciones sucesivas que son las de Moisés, David y Salomón, incluso, la de Cristo. Razón por la cual, Guénon desecha Escocia y su inexistente montaña de Heredom como hieros domos y ubica la primera Logia entre estas tres montañas en un simbólico “valle profundo en donde reinan la paz, las virtudes(o la verdad) y la unión”, es decir, en Tierra Santa. Incluso, si el monte Moríah fue el lugar en donde se edificó el Templo de Jerusalén, Heredom en su secundario sentido de hieros domos, también puede hacer referencia a ese Templum Hierosolimae al cual se refiere la triple Tau del Royal Arch.

Pero, como recuerda el mismo autor, es necesario no confundir los múltiples sentidos secundarios que puede poseer una palabra como Heredom con el sentido original de la misma, el cual puede ser muy diferente e, incluso, incompatible con algunos de los significados que se le pretenden atribuir.

En la Orden Real de Escocia existe la costumbre de escribir algunas palabras con las consonantes únicamente. De modo que Heredom, sin las vocales, se puede escribir así: H.R.D.M. Escritas de esta manera, dichas letras, entre otras posibles combinaciones, pueden leerse como “Harodim”. Tanto Harodim como también Menatzchim serían grados superiores de la Masonería operativa, que habrían sido desconocidos por los fundadores de la Masonería especulativa.

En realidad, no eran grados en el sentido de la Masonería moderna sino funciones que ejercían los Maestros de una muy antigua Masonería operativa de la época salomónica. Algunas de estas funciones, con el advenimiento de la Masonería moderna se convierten en grados. Por ejemplo, una de las funciones de los Maestros, durante la construcción del Templo de Jerusalén, consistía en supervisar que las piedras estuviesen perfectamente labradas, según las exigencias de la obra a la que debían ser destinadas. Cuando estas piedras, a juicio del Maestro supervisor, llegaban a estar correctamente terminadas por los Compañeros, entonces se las identificaba por medio de una marca de aprobación determinada, que era distinta a la marca personal de cada Compañero. Las piedras incorrectamente labradas eran arrojadas entre los escombros. Dicha marca de aprobación era impresa en las piedras correctamente labradas por los Maestros supervisores o sobrestantes, también llamados superintendentes o inspectores. Cuando aquellos antiguos Maestros ejercían esta función de supervisores, se les conocía como “Menatzchim”.

En las Constituciones de 1723, redactadas por el escocés James Anderson, en el artículo IV de las Obligaciones de un Francmasón, se dice: “Ningún hermano puede ser supervisor antes de haber pasado el grado de compañero; ni maestro antes de haber llenado las funciones de supervisor, ni gran supervisor antes de haber sido maestro de una logia, ni gran maestro, a menos de haber sido compañero antes de su elección”.

Como se puede observar, Anderson ha conservado y diferenciado correctamente, de acuerdo a la tradición operativa, los grados y algunas de las funciones correspondientes a los mismos.



f) EL CAMINO DESVIADO


Volvemos al tema de la creación de los denominados grados escoceses por los Estuardo o sus fieles seguidores. En dichos grados se desviaba la auténtica tradición con fines exclusivamente partidistas y conspirativos, ya no se clamaba venganza por Jacques de Molay, el Gran Maestre francés de la Orden del Templo quemado vivo en París, en 1314, sino por el rey Carlos I, derrotado por los ejércitos de Oliver Cromwell y ejecutado en 1649.



En la Cámara del Medio, el compás se encuentra sobre la escuadra para indicar un trascendente trabajo que se debe realizar. Pero en las logias jacobitas-estuardistas el simbolismo se interpretaba y desviaba de tal manera que ya no era el Artífice del Templo de Salomón quien, en la persona del nuevo Maestro, revivía en ellas sino el mismo Carlos I; mientras que Cromwell y sus ayudantes eran los malos compañeros que lo habían asesinado.

Estas eran las iniciaciones reservadas que en el siglo XVIII se celebraban en la Casa de los Estuardo y en las logias de sus fieles escoceses. Tan innovadoras y partidistas escenificaciones, desviadas de las más o menos auténticas tradiciones que aún subsistían, se representaban ante el reverente júbilo de sus maestros estuardistas, facciosamente conjurados en función de sus proyectos políticos.

Sin embargo, más allá de la desviada y corrupta utilización política de la Masonería, los grados escoceses estuardistas es posible que hayan transmitido algo más esencial, es decir, lo estrictamente iniciático, operativo y esotérico de los mismos.

La Rosa Cruz Real, fundada en 1593 por Jacobo VI de Escocia, estaba constituida por treinta y dos Caballeros de San Andrés del Cardo, de los cuales deriva el grado de Maestro Escocés de San Andrés y, después, el de Príncipe o Caballero Rosa Cruz, también conocido como Caballero del Águila, Caballero del Pelícano, Masón de Heredom, etc. Grado que no era masónico, pues la Rosa Cruz Real, en esa época, era una Orden completamente diferente a la Masonería. Actualmente, y con distintas variantes, este grado se encuentra en la mayoría de los ritos masónicos que lo han incluido en su régimen de Altos Grados.

Ahora, corresponde preguntarnos si los Maestros Escoceses habrían conservado algunos conocimientos específicos y operativos de la corriente rosicruciana de la que habían nacido.

El mismo Robert Ambelain, que poseía una filiación de la Masonería estuardista, sostiene que la respuesta a este problema es negativa.

La tradición rosicruciana, que es cristiana pero también hermético-alquímica, consistía en el antiguo arte de las transmutaciones metálicas, psíquicas y pneumáticas. Además de una filosofía que consideraba a la unidad de la materia, existía la posibilidad de transmutar la interioridad esencial del hombre y operar con determinados principios, leyes y potencias que rigen al Cosmos. La caída y encierro de determinadas partículas de la Luz esencial y primordial en una extrema densidad constituida por los cuatro elementos materiales, se simbolizaba por las cuatro puntas de la Cruz. En cuyo centro, por medio de determinadas operaciones, no era imposible que llegase a florecer la simbólica Rosa del sublime quinto elemento alquímico, liberando y reintegrando así la Luz quintaesencial a sus orígenes prístinos. “Misterium Mágnum” que constituye la esencia implícita en las principales religiones y tradiciones sapienciales de Oriente y Occidente, pero cuyo acceso más directo y, por lo tanto más difícil y riesgoso, se encuentra en las vías internas de la realización iniciática.

Es evidente, que en el grado de Maestro Escocés de San Andrés del Cardo bajo sus formas religiosas se encubría la ciencia hermético-alquímica rosacruz, que nada tiene que ver con la fabricación del oro vulgar y cuyo origen tradicional es muy anterior al cristianismo. Pero, durante el siglo XVIII esta antigua ciencia transmutatoria ‒ cuyo simbolismo es lo primero que presencia el candidato en el hermético Cuarto de Reflexiones ‒ fue desviada hacia formas diferentes, mucho más religiosas, exotéricas y devocionales.

En 1751, el jacobita Georges de Walnon en su Madre Logia de Marsella transformó el grado de Maestro Escocés de San Andrés, después denominado Caballero Rosa Cruz, hacia un espíritu diferente. De este modo, la pura enseñanza rosacruz de este grado se confundió con tradiciones religiosas más externas y devocionales que iniciáticas y herméticas, dando como resultado el grado de Caballero Rosa Cruz de la actualidad.

Advertidas tales desviaciones y desvirtuaciones en ese como en otros grados y cuando ya no interesaba o no se comprendía lo esencialmente iniciático, algunas Obediencias efectuaron un proceso de “desacralización” de sus rituales para, después, derivar en una excesiva laicización de los mismos. Y, como suele suceder, para evitar una extrema desviación se derivó en una, prácticamente, excesiva oposición. Así, en algunos ritos la auténtica tradición iniciática, hermética y rosacruz de este como de otros grados permaneció olvidada, desfigurada o inadvertida bajo extrañas vestiduras.

Sin embargo, y a pesar de las distintas modificaciones y desviaciones que ha padecido el grado de Caballero Rosa Cruz, algo de la antigua ciencia hermético-cristiana(o cristianizada) que le transmitió su esencial origen ha permanecido en el mismo.




g) EL TESTIMONIO DE LOS ANTIGUOS DEBERES


Una de las más importantes fuentes de información acerca de la Masonería antigua, medieval y moderna son sus Antiguos Cargos o Deberes (Old Charges).



De los múltiples manuscritos masónicos que han llegado hasta nuestra época hemos consultado más de veinte constituciones, estatutos y reglamentos cuyas fechas de redacción se encuentran comprendidas entre el siglo X y el siglo XIX. Los documentos consultados son los siguientes: Constitución de York. Estatutos de los Canteros de Bolonia. Manuscrito Regius. Manuscrito Cooke. Constituciones de los Masones de Estrasburgo. Estatutos de Ratisbona. Constitución de la Francmasonería Universal. Manuscrito Grand Lodge Nº 1. Estatutos de Schaw. Manuscrito Iñigo Jones. Reglamento de 1663. Manuscrito de Edimburgo. Manuscrito Dumfries Nº 4. Manuscrito Trynity College. Manuscrito Kewan. Reglamentos Generales. La Institución de los Francmasones. La Constitución de Anderson. Manuscrito Graham. La Masonería según las Escrituras. Las modificaciones Inglesas de 1738 y de 1813 a las Constituciones de Anderson. Diálogo entre Simón y Felipe. Manuscrito Essex.

Entre estos importantes documentos masónicos se encuentran escritos anteriores, contemporáneos y posteriores a las Cruzadas, a la Orden del Templo, a los Templarios de Escocia y a la Masonería jacobita-estuardista. Incluso, tres de ellos como los Estatutos de Schaw(1598), el Manuscrito de Edimburgo(1663) y el Manuscrito Kewan(1714 -1720) son escritos que se fundamentan en la Masonería Escocesa.

En general en dichos documentos ‒ salvo uno de los manuscritos que hace mención de dos grados solamente ‒ se encuentran claramente determinados los tres grados operativos tradicionales (Aprendiz, Compañero y Maestro) y sus distintos usos, funciones, deberes, derechos y obligaciones. Pero no hemos encontrado ninguna explícita referencia a grados superiores a la Maestría, ni a los denominados grados escoceses del jacobitismo y del estuardismo.

Será necesario esperar hasta la segunda mitad del siglo XVIII, con la aparición de los regímenes de múltiples grados, para que sus constituciones y reglamentos incluyan a los, desde entonces, denominados Altos Grados escoceses.

Además, ninguno de los documentos masónicos citados, incluso los manuscritos escoceses, expresan la más mínima referencia a los Cruzados instituyendo la Masonería en Jerusalén, a los Templarios fundándola en Escocia y, menos aún, a alguna filiación templario-masónica que habría llegado ininterrumpidamente hasta la Masonería jacobita-estuardista, entre otras fabulaciones del mismo origen.

¿Cómo es posible que tan relevantes acontecimientos hayan sido completamente ignorados por veintitrés documentos masónicos de cinco países diferentes, incluida Escocia? Invitamos a que cada uno de los lectores responda, de acuerdo a su saber y entender, a esta pregunta.

Aunque en los documentos consultados no se ha hallado ninguna expresa mención de las fábulas estuardistas, en cambio, se narra en ellos que el origen de la Masonería se encuentra en la más remota antigüedad, sucesivamente ha sido reconstituida, adaptada y reformada a través del tiempo y, al menos, desde el siglo X existe constancia escrita de los dos o tres grados operativos tradicionales.

No ignoramos que, para justificar lo injustificable, durante el siglo XIX aparecieron una serie de escritos como la “Carta de Larmenius” o el manuscrito del Dr. Oliver y su rito de Bouillon, entre otros. Sin embargo, no transcurrió demasiado tiempo para que se demostrase su absoluta y apócrifa ilegitimidad. En otra época se llegó a afirmar que eran “las pruebas que faltaban”; hoy se encuentran en el justo y merecido olvido destinado a los más escandalosos fraudes.

Bs. As., 27 de julio de 2008

NOTA
*Claudio Darío Actis Orellana reside en la ciudad de Córdoba, Argentina. Investigador autónomo en Masonería, es licenciado en Historia y docente universitario y de nivel medio con especialidad en Historia Argentina y Latinoamericana.

Origen del Artículo:

Otra versión de orientación escocesa-rectificada