lunes, 12 de noviembre de 2012

UNIVERSO MECÁNICO – UNIVERSO ORGANICO




  
       Desde el punto de vista de la Física tradicional el espacio y el tiempo son lineales, indivisibles, todo espacio y tiempo es igual en todo momento como un accidente que afecta a toda la materia sólida localizada en el espacio. El Espacio y el Tiempo son, desde esta perspectiva, una coordenada para localizar a los objetos.

      
En realidad, un ser humano procesa su propia realidad eludiendo la descripción mecánica anterior, supera la idea impuesta de la separación de las cosas y entra en la comprensión real de que forma parte de todo lo que le rodea. La Física mecánica nos ha ofrecido un concepto de Espacio y Tiempo que de alguna manera no concuerda con nuestra experiencia subjetiva, en cierto modo, casi todos los desarrollos de la ciencia occidental, desde Descartes hasta Newton, se han presentado como un forcejeo para salvar nuestras nociones intuitivas y romper con nuestra experiencia auténtica de sentirnos más en consonancia con el Universo que nos rodea.


       Organicismo y Mecanicismo: Esta lucha se  inicia a primeros de este siglo con la irrupción de la Teoría de la Relatividad de Einstein, establece una multitud de marcos espacio-temporales en las que el observador posee su propia visión particular sobre un tiempo diferente y una localización espacial distinta. Actualmente la Teoría del Quantum exigió que dejásemos de ver las cosas como objetos sólidos y separados y entráramos en la concepción de que somos como entidades que están  mutuamente entrelazadas, que evolucionan como si de “organismos” se tratara.


       Las implicaciones profundas que conllevan estas nuevas ideas han sido reconocidas hace tiempo por personas tales como el filosofo Henri Bergson, plantearon las diferencias que podrían existir entre lo que seria un organismo dinámico y otro mecánico. Ahondemos un poco en estas cuestiones y veamos cuales serian los contrastes:


       El Universo mecánico se desenvuelve dentro de un espacio-tiempo separado, lineal, por tanto un sistema mecánico, dentro de este contexto esta considerado como un objeto.


       El Universo orgánico se encontraría englobado en un contexto multi-temporal-espacial homogéneo, bajo un amplio abanico dimensional. Puede ser observado no ya como un objeto sino como un ser. El Organismo puede crear y desarrollar sus propios espacios-tiempos en relación a su vida.


       Un sistema mecánico posee una estabilidad que pertenece a un equilibrio cerrado, depende de “directores y trabajadores” (componentes del sistema) para su mantenimiento; funciona como una institución “no democrática”, bajo una jerarquía de mando. Cualquier alteración de algunos de sus componentes afecta al sistema en si.


       En contraste, un organismo tiene una estabilidad dinámica que se logra bajo un sistema abierto de equilibrio, no posee directores y es sumamente democrático. Todos participan tomando decisiones y trabajan bajo una intercomunicación y sensibilidad mutua, es como un todo irreducible donde “parte y entero”, “global y local” se implican mutuamente.

        
       Estas nociones, independientemente de los conceptos en los que la Física actual trabaja, parten del hecho de que nosotros somos organismos y sabemos de forma íntima y exquisita lo que significa estar vivos. La inmensa mayoría de los científicos así como el público en general, hemos permanecido durante mucho tiempo impasibles ante esta nueva revolución conceptual. La teoría del Quantum se sienta  inquietante y paradójicamente entre los límites de una descripción mecánica (mecánica cuántica) y una realidad huidiza, orgánica, que permanece en la vida misma fuera de nuestro alcance.


       Actualmente, la Matemáticas y la Física se están evadiendo del molde mecanicista para explorar el “reino orgánico”; se están haciendo cómputos matemáticos sobre dinámica no lineal, geometría fractal y caos; se esta consiguiendo un asombro inventario de éxitos empíricos como la Superconductividad de alta temperatura, coherencia cuántica, superposición de estados cuánticos, etc...Es en estos avances en donde la descripción teórica tradicional “no captura” la libertad orgánica de la realidad. Es en el reino de la imaginación donde el Científico-artista encuentra nuevos conceptos e ideas que pueden ayudar a obtener una visión más esclarecedora del Universo Orgánico.

      
       El campo de la Biología también se esta aferrando a estos nuevos conceptos, el descubrimiento de la doble hélice del ADN supuso un gran avance en la comprensión de los organismos estableciéndose la base de las unidades de herencia genética las cuales determinan los caracteres del organismo así como su descendencia, se empieza a establecer firmemente el predominio de un paradigma de determinismo genético. Posteriormente, los avances en Biología molecular combinados con técnicas de biotecnología genética han revolucionado una especie de transición entre la Física mecánica y la Física Cuántica, un nuevo concepto del organismo esta surgiendo en contraste con las viejas ideas postuladas a lo largo y ancho de la existencia de las Ciencias.


      
Una sucesión de revelaciones han mostrado que el propio genoma muestra una organización infinitamente inconstante, dinámica y fluida; los genes expresan reestructuraciones, se agregan o se anulan. Estos cambios pueden tener lugar como parte del desarrollo del organismo en contestación a los desafíos medioambientales hasta el punto de producirse modificaciones genéticas tan específicas que podrían tratarse de “mutaciones dirigidas o adaptables”. En nuestro cuerpo existe varios billones de células y esta compuesto por un número astronómico de moléculas de diferentes tipo: ¿Como es posible que tal densidad de células y moléculas tan dispares funcionen tan perfectamente como un todo coherente?- ¿Como podemos reunir la Energía necesaria para hacer todo aquello que queremos?, más aún, ¿Porque sentimos ese singular “Yo” en medio de esta multiplicidad diversa y plural?.



       Para Ilustrar una idea de la coordinación y las actividades que están involucradas, imaginen una inmensa orquesta con miles de instrumentos en un rango musical muy alto. Esta superorquesta funcionaria siempre en un “ritmo individual” bajo variaciones interminables que nunca se repiten exactamente, además, cada instrumento, por muy pequeño que sea, puede disfrutar de libertad expresiva e improvisa al momento a la vez que mantiene el paso en conexión íntima con el todo. Es un estado de totalidad especial que involucra una participación total y aumenta al máximo la cohesión global (coherencia cuántica); podemos tener un sentido de nosotros mismos como seres singulares a pesar de esta multiplicidad diversa de partes así como percibir la unidad del aquí y ahora como un acto de unificación.

                                                           
La Energía: Los libros de texto de Termodinámica nos dicen que cualquier sistema termodinámico aislado tiende a generar Entropía (desorden), los sistemas físicos se deterioran hacia una desorganización homogénea a medida que toda su energía útil es gastada, y generan entropía, pero ¿Cómo manejan los sistemas vivientes su existencia para luchar contra ese desgaste?.


       Es posible que la llave para entender como el organismo supera este hecho se encuentre en la capacidad que puede poseer éste para “guardar” la energía entrante, reteniéndola y regenerándola para la utilización en los ciclos de la vida.


        La Energía, en efecto, entra en procesos cíclicos acoplados dentro del sistema antes de que se le permita disiparse al exterior. Cada ciclo es un dominio de almacenamiento de energía coherente y asegura que esta energía se transfiera directamente de donde se captura o se produce hacia donde se va a usar.


       Esta Energía productiva se acopla generando entropía positiva en algunos elementos y establece entropía negativa en otros creando una compensación, se desarrolla una especie de balance de energía biológica.


       Hay una conservación de energía interior, un trabajo reciproco que equilibraría el sistema y cuyo resultado seria el obtener siempre Energía coherente para estar disponible, esta energía puede compartirse a lo largo del sistema de forma global y local y viceversa. En principio, podemos obtener energía a voluntad donde quiera que se necesite.


       ¿Cómo puede coordinarse esta movilización de energía de forma tan perfecta?.


       Esta movilización seria una consecuencia directa de la energía acumulada que hace que el sistema entero sea excitable y muy sensible a signos débiles muy específicos. En principio, estos signos no tendrían que ser “empujados o arrastrados” a la acción sino que se pueden originar en cualquier parte, dentro o fuera del sistema, propagándose a lo largo de éste y amplificándose automáticamente debido a la energía global acumulada tanto a nivel micro como macroscópico.


       Se puede establecer la existencia de un mecanismo de intercomunicación que puede proceder muy rápidamente, sobre todo en los organismos. La razón por la cual debamos pensar en la existencia de esta estructura se encontraría en que nuestra composición completa se basa en los líquidos cristalinos. Los cristales líquidos son estados de materia cristalinas que en contraposición a los sólidos se muestran muy flexibles y sensibles, sufren cambios rápidos de orientación o transiciones de fase cuando se exponen a un débil campo eléctrico o magnético así como a las diferencias de presión, temperatura, hidratación o a concentraciones de moléculas inorgánicas.  Estas propiedades pueden considerarse fundamentales para esa intercomunicación y funcionamiento como un todo coherente.


       Todos los organismos se polarizan a lo largo de una serie de ejes de tal forma que los diferentes tejidos del cuerpo se alinean bajo un sistema óptico de transferencia de información coherente. Como hemos visto antes, esta intercomunicación y coherencia podría funcionar muy rápidamente a través de una continua cristalinidad-liquida de células y tejidos constituyentes del organismo.


       Sería en el límite entre el tiempo de coherencia y volumen de coherencia donde esta intercomunicación seria instantánea, no existiría ningún tiempo-separación dentro del volumen de coherencia así como tampoco habría ningún espacio-separación dentro del tiempo de coherencia. El Organismo guardaría Energía por encima del Espacio y del Tiempo, poseería un rango interconectado y acoplado a otros espacios-tiempos.
                          

       Pensemos que somos  sistemas en los que se dan superposiciones cuánticas de actividades coherentes constituyendo un estado puro de coherencia aumentando al máximo la libertad local y la cohesión global. Cada uno de nosotros podemos formar parte de un todo más grande; muchos individuos en sociedad y con cierta relación entre si, pueden constituir un todo coherente; las ideas y los pensamientos pueden entenderse como un estado de coherencia.


       Dentro del campo de la Física Cuántica, este estado de coherencia que involucra a un sistema orgánico podría entenderse como un Atractor global que tiende a volver al sistema cuando éste se perturba; puesto que estamos tratando con un sistema termodinámico abierto (organismo) podríamos pensar que es de esta forma como generamos Antientropia (orden).


¿Cual seria la Naturaleza de esta estructura?: Existen actualmente varias líneas que evidencian y convergen sobre un nuevo cuadro denominado La Nueva textura de la Realidad y sugieren que el espacio-tiempo orgánico poseen una estructura y que esta estructura es Fractal. Esta nueva visión evidencia que los procesos naturales y las estructuras poseen dimensiones fractales en las que nosotros nos encontramos inmersos, estos fractales capturan un nuevo tipo de orden caracterizado por una autosimilitud que parte de un todo, bajo muchos balances diferentes. Bajo esta dinámica caótica se producen “extraños atractores” espacio-temporales que generan nuevos fractales, aquí es donde se podría encontrar la diferenciación entre Espacio-Tiempo mecánico y Espacio-Tiempo orgánico.


       La estabilidad de los organismos dependen de una amplia gama de relaciones mutuas y de una regeneración dinámica que parte del desarrollo genético, desde esta visión los genes y genomas deben ajustarse y responder, si fuera necesario, para cambiar y mantener la estabilidad orgánica. Esta estabilidad orgánica es diametralmente opuesta a la estabilidad mecánica.


       La estabilidad mecánica corresponde a sistemas cibernéticos y pertenece a un equilibrio cerrado; la estabilidad orgánica engloba un equilibrio dinámico sobre sistemas abiertos basados en intercomunicación y sensibilidad mutua, esta estabilidad dependería de que todas las partes del sistema reciban Energía- Información con el fin de participar y actuar de forma apropiada para el mantenimiento del todo.


       Una forma orgánica crea espacio y tiempo y aumenta su diferenciación sobre el espacio y el tiempo en desarrollo y evolución. La Arquitectura Fractal seria una creación espacio-temporal de orden orgánico que extiende y refuerza nuestra experiencia como organismos; debe exhibir por si misma una dinámica y resonancia de múltiples fractales que se despliegan simultáneamente y que envuelve, diverge y converge en la vida misma; sería como la densidad en la cual se unen las cosas.


       El Organismo es un único e íntegro espacio-tiempo que se enreda en una multitud de espacios-tiempos; crea su propio espacio-tiempo mientras forma parte de otros espacios-tiempos. Como una obra de arte, la arquitectura orgánica es más un icono que un símbolo, es una superposición coherente que accede a una multiplicidad diversa de Espacios y Tiempos.


       Este puede ser el verdadero desafío de las Ciencias. El Universo Orgánico.

José Garrido.-
Biocomunicación Energetica.
Electrografía de Alta frecuencia.