lunes, 31 de diciembre de 2012


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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Punto y aparte ¿Conclusiones definitivas?


Como sabéis bien, los que habéis seguido de forma regular este Blog, hará unos meses hice un conato de cerrarlo; pero por imperativo de un miembro de la alta jerarquía Illuminati, me instaron a continuarlo con el fin de proporcionar alguna aclaración respecto a la supuesta "Orden Illuminati", su verdadera historia, de existir, así como su presunta influencia en el mundo actual.

Pudiera parecer, a primera vista, que nuestro gran desconocimiento de la lengua anglosajona haya podido suponer un hándicap insalvable para llevar a buen término tan ardua labor. Nunca tuvimos alguna dificultad para aprender el Ingles; pero pareciera que una fuerza interior nos decía que estaba en el País de la Piel de Toro por algún motivo concreto y que mi trabajo esotérico debía de estar supeditado al rico y maltratado idioma español.

La primera conclusión de este trabajo de investigación es que no existe una cadena iniciática histórica, ininterrumpida, y transmitida mediante cartas patente u otros documentos auténticos del denominado Iluminismo; dado que la Iluminación no es patrimonio de nadie en particular sino de toda la humanidad en general.

Por el contrario, hemos llegado a la certeza de que dicha iluminación ha existido desde mucho antes que el ser Humano conociera el lenguaje escrito y que, de algún modo, ese conocimiento secreto ha estado ubicado en nuestra especie mediante el Código Genético, en el Plano Akáhsico que indica la Teosofía o Memoria de la Naturaleza, tal y como lo denominan los Rosacruces.

Por tanto: Existe una tradición esotérica, gnosis, impresa a veces, desde la antigua civilización sumeria que se ha extendido por todo el mundo conocido de la época y más allá del Atlántico en las civilizaciones Pre-colombinas. A este lado, desde Súmer a la India, siguiendo por Siria, Egipto y Persia hasta las polis griegas y el pueblo judío. Esa tradición iniciática se perpetúa en el Imperio Romano hasta llegar al Cristianismo y al Islám  místicos de nuestros días.

Que el Iluminismo, como conocimiento oculto desvirtuado, ha sido utilizado por el Poder de naciones y grupos, donde ha resurgido, con el fin de manipular las mentes y vidas de los ciudadanos, mediante la Religión primero y la Política después; por el contrario, siempre han existido individuos y pequeños grupos que comprendiendo el verdadero y espiritual significado de dicho conocimiento, la Luz de la Gnosis, han intentado preservarlo primero y expandirlo después hacia la mayor cantidad de individuos de nuestra Especie.

Todas las organizaciones que así han actuado, con el paso del tiempo, han ido degenerando hasta desaparecer por completo, dejando, apenas, unos pocos vestigios gráficos escritos o pictográficos (símbolos) Esos símbolos funcionan a modo de llave en nuestra psique, permitiéndonos recuperar ese conocimiento de nuestro propio interior. Se puede reconocer la degeneración de pasadas y actuales instituciones, supuestamente iniciáticas, en el dogmatismo que profesan y en su doctrina inherente, que impiden el libre albedrío y por tanto crecimiento de la divina individualidad del Ser Humano.

Que de forma relativamente reciente, la Franc-Masonería ha servido como receptáculo simbólico y ritualístico de la mayor parte de las tradiciones iniciáticas de la antigüedad, sean estas sufíes, hasiditas, rosacruces, hinduistas, budistas o de otra índole. El carácter no dogmático de la Institución es lo que ha permitido que la Tradición Iluminista haya llegado, en su integridad simbólica, hasta el hombre moderno y su civilización.

Todo lo que se puede decir, al respecto, está dicho en las páginas de este Blog, unas veces en forma de trabajos propios y en otra tomados prestados de la Web, e invito a los lectores antiguos y noveles a navegar por sus cristalinas aguas con el fin de que puedan encontrar esa llave que les permita acudir a su biblioteca interior. Con esto no queremos indicar que no haya otra información útil  pululando por ahí; sino que se ha tratado de la más asequible a nuestro alcance.

Por otro lado, también hemos proporcionado, de forma más o menos velada, la dirección de ciertas instituciones, para aquellos que pudieran sentir la necesidad de agruparse con otros individuos que tuviesen similares inquietudes espirituales (Intelectuales) o adquirir nuevos y más elevados conocimientos; pero que no llegue a suponerles un pozo dogmático, sin fondo, de donde les fuese difícil poder salir. Todo ello, sin ánimo de realizar proselitismo hacia alguna escuela esotérica o institución fraternal en particular.

El motivo de no continuar, de momento, con los artículos de esta Página no está en algún tipo de extraña conspiración, sino que creemos haber cumplido nuestra misión, al menos en la parte que se nos había encomendado. A partir de aquí nos dedicaremos más al Trabajo interno, cargado de silencio y elevados secretos. En el instante que se nos permita regresar, por nuestro Maestro Interior, lo haremos sin dudarlo y es por dicha causa que hemos denominado esta plancha como Punto y aparte y no supone un final definitivo.

la segunda conclusión es que nada supuestamente espiritual, que pueda adquirirse con el vil metal, posee valor alguno y que la salud del Cuerpo viene precedida por la salud de la Mente. Ni los doctores ni los rosacruces, médicos en sí mismos, pueden curar alguna enfermedad, tan solo sirven de catalizadores para que los pacientes puedan alcanzar su propia curación. En ese sentido funcionan, del mismo modo, los medicamentos. De nada sirve todo el esfuerzo de los sanadores y de la correcta medicación si el paciente no posee la receptividad necesaria que permita surgir, de su interior, al Maestro Interno o Sanador Supremo. 

Desde nuestro singular punto de vista, hemos dicho.

Reciban todos, mi más caluroso y fraternal abrazo.

martes, 4 de diciembre de 2012

«È finita la commedia» (El ex masón León Taxil y el fundador del Opus Dei)


Estando a punto de acabar nuestro periplo iluminista hemos dado, en la Red, con este magnífico artículo acerca del Opus Dei, visto desde dentro. Sabemos que a partir del antiguo affaire de los Bancos Vaticano y Ambrosiano, con sus truculentos asesinatos atribuidos a la Mafia y a la irregular Logia Propaganda 2, el rumbo de la jerarquía católica, gracias a su Rescate Económico, fue tomado por la llamada "Obra" en detrimento de la Compañía de Jesús, que hasta ese instante había sido el brazo fuerte del Vaticano; pero que andaba inmersa, en centro américa, en algo denominado como Teología de la Liberación. Sirva lo que sigue, como breve muestra, para que el avispado lector pueda entrever los métodos de difamación que la Jerarquía vaticana utilizó en el pasado y sigue utilizando en nuestro presente para menoscabar el prestigio de instituciones tan venerables y respetables como la Fraternidad Masónica.

ARALBA


Castalio


 

León Taxil y José M. Escrivá

No se preocupe ni confunda el visitante de esta web cuando, al leer la gran cantidad de testimonios de quienes pertenecimos a la Obra (que somos muchos más de los que escribimos aquí), caiga en la cuenta de que podría tratarse quizá de una institución en la que, si bien se cultivan valores cristianos muy positivos, también se da cabida a uno de las más grandes embustes que se han dado en la historia de la Iglesia católica. Me refiero a esa rara invención del padre José M. Escrivá, llamada «numerario (a)» o, mutatis mutandi, «agregado (a)» que es una suerte de rapsodia jurídica y mística que no hay quien entienda.  

Tampoco creo que deba inquietarse aquél que perteneció a la Obra y se salió después de pocos o muchos años, si al leer estaweb siente el dolor y la tristeza propios de un «desengaño». Escribo esta pequeña historia especialmente para ellos, y más aún para quienes pueden verse afectados en su fe y en su amor a la Iglesia católica, a la cual, en lo personal (y dicho sea de paso) he amado, amo y defenderé siempre. Es a ellos a quienes puede servir de algo el suceso de León Taxil aquí narrado. A los demás, es decir, a los que todavía pertenecen al Opus como numerarios y agregados o a los que nunca han formado parte de sus filas o de otras instituciones por el estilo, el paralelismo que aquí se ofrece podrá resultarles acaso algo exagerado o hasta propasado. Incluso, a estos últimos (y a los supernumerarios husmeadores y curiosos que suelen entrar a esta web) les sugiero no leer este escrito cuyo simbolismo tiene una carga sicológica muy relativa.  

El tema es el siguiente:

A pesar de la santidad del origen de la Iglesia de Cristo, ha habido a lo largo de su historia muchas personas e instituciones que, como el Opus Dei (y los Legionarios de Cristo, entre otros), han medrado de sus estructuras y carismas o los han utilizado muy a su estilo, modo y conveniencia.

Aquí referiré de modo breve uno de esos engaños, el cual, en mi opinión, puede ofrecer algunos paralelismos con el Opus Dei y, especialmente, con su fundador. Dejo pues al lector frente a esta historia, pero no sin antes hacer una advertencia más. Si algún ex Legionario de Cristo (o ex Regnum Christi) lee esta pequeña historia, creo que también podrá servirle para no generalizar sus juicios de reproche ni desalentarse en su fe cristiana por lo ocurrido con su fundador. En fin… lo escribo y publico por si a alguien le puede servir como lucecilla que ilumine un poco los misterios de su propia historia.

***

Fue el caso que, alrededor de 1890, un tal León Taxil, cuyo verdadero nombre era Jean-Jogard Pagés, que había pertenecido a la masonería y abjuró de ella, se dedicó a escribir libros en los que denunciaba las atrocidades de las logias masónicas de Francia, y especialmente sus prácticas anticatólicas y hasta satánicas. Sus libros fueron leídos por miles de católicos de todo el mundo, los cuales se beneficiaron enormemente de ellos: algunos recuperando la fe que habían dejado de lado, otros, acercándose a la Iglesia y a los sacramentos o uniéndose a actividades piadosas en sus parroquias.

Pero… ¿quién era en realidad Taxil?

Según lo relata él mismo en un libro con sentido autobiográfico, antes de su conversión, había sido un masón convencido y autor de varios libros y folletos sensacionalistas en los que calumniaba a la Iglesia y al papado (El cura culo de mono, El hijo del jesuita, Los amores de León XIII y otras necedades por el estilo). Supuestamente se convirtió al catolicismo por influencia de una tía monja que había rezado intensamente por él y con quien había sostenido conversaciones muy profundas sobre la Fe.

Sea de ello lo que fuere, lo cierto es que su conversión fue tan sonada en toda Francia que el Papa León XIII lo recibió personalmente en el Vaticano. Luego de escuchar las razones del contrito ex masón, el pontífice le encomendó que, para desagraviar lo que había escrito contra la Iglesia cuando había sido masón, revelara todo lo que sabía sobre la secta y sus logias con la finalidad de desengañar a algunos católicos ingenuos e incautos, que creían que la masonería era compatible con el catolicismo. Fue así como, según él, escribió y publicó por encargo del Papa algunas obras en las que revelaba con todo detalle los misterios del «satanismo masónico».




Las obras del ex masón y converso Taxil se tradujeron a varios idiomas, se publicaron en diversos formatos, y muchos católicos cultos e instruidos de Europa y América (incluyendo un buen número de obispos y clérigos) las leyeron con atención y avidez. Luego, se divulgaron mediante comentarios en la prensa y en la pastoral de las parroquias llegando así su mensaje de denuncia hasta los más bajos estratos de las sociedades. El resultado, tal como lo esperaba el Papa, fue que un gran número de católicos fríos o alejados de la fe, regresaron al redil de la Iglesia.

Al poco tiempo de haberse publicado las obras de Taxil, aparecieron otras, no menos sensacionalistas, de otra conversa y ex masona llamada Diana Vaughan, quien al parecer había sido Gran Maestra del Perfecto Triángulo Phébé-la-Rose en el Oriente de Nueva York y Maestra Templaria Soberana y Honoraria de la Logia de Londres. Obispos, sacerdotes e intelectuales católicos de todo el mundo usaron las obras de Vaughan como habían usado las de Taxil, para escribir sobre los peligros de la masonería y de sus prácticas laicistas.

En 1896, movidos por Taxil y por la ex masona Vaughan, se reunieron más de 200 obispos y 700 delegados diocesanos (entre los que se encontraban estadistas, periodistas y literatos de gran talla) para participar en el primer Congreso Antimasónico Internacional, que tuvo lugar en la ciudad de Trento. El Papa León XIII acogió la iniciativa de ambos ex masones y envió su saludo y bendición a los congresistas.


 

José M. Escrivá de Balaguer y Diana Vaughan

En una de las sesiones de aquel congreso, un obispo austriaco, extrañado por la ausencia de Diana Vaughan, preguntó si alguien de los ahí presentes conocía personalmente a esa señora pues nadie la había visto nunca, sembrando así la duda sobre su existencia real. Taxil, que se encontraba ahí presente, pidió la palabra, subió de inmediato a la tribuna y en un acto de teatralidad sacó de su chaqueta una fotografía de la ex masona y la mostró al público como prueba de su existencia. Varios obispos e intelectuales se dieron por satisfechos con aquella supuesta evidencia. Pero, debido a la insistencia de los austriacos, se formó una comisión que debía emitir un dictamen sobre la célebre ex paladista Miss Diana Vaughan.

A los pocos meses de haber concluido el congreso antimasónico de Trento, Diana convocó en un anuncio de la prensa a una reunión abierta que debería llevarse a efecto en el salón de la Sociedad de Geografía de París. Además de presentarse por primera vez en persona ante el público, dictaría una conferencia en la que informaría de cosas todavía más estremecedoras que las reveladas en su libro y en algunos folletos de gran circulación en todo el mundo.

El día anunciado acudió numeroso público procedente de varios países de Europa y América. Los asistentes, con gran inquietud y curiosidad, tomaron sus asientos y se dispusieron a conocer por fin a la famosa señora. Así, a la hora señalada, se anunció con gran estrépito, como si se tratara de una función teatral, la inminente presencia de la desconocida conversa ex masona. El público quedó pasmado cuando vio que, del fondo del estrado, salió nada menos que León Taxil afirmando con todo descaro y cinismo que Diana Vaughan era invención suya (mixtificación, decía). Se jactaba, además, de que nadie como él había logrado engañar a tantos católicos buenos, bienintencionados y piadosos, incluyendo a curas, obispos, cardenales y ¡al mismo papa!

Como he dicho, muchos obispos del mundo (especialmente en Francia, España, Italia, Canadá, México, Estados Unidos, Argentina y Brasil) habían citado y recomendado a ambos autores al lado de los escritos pontificios (principalmente de la Encíclica Humanum Genus), en instrucciones y cartas pastorales, por lo que aquel suceso los dejaba perplejos: ¿cómo decirle ahora al gran público lector (a su feligresía) que todas aquellas historias y lecturas, que tanto bien les habían hecho en sus vidas, no habían sido sino el fruto de un engaño fraguado por un embaucador en el seno de la Iglesia y con la aprobación e impulso del mismo Papa?

En un periódico francés de diciembre de 1896 (Le Matin), se dio a conocer la noticia del embuste de Taxil en forma escueta; sólo se hacía una advertencia a los católicos para que en adelante no creyeran tan fácilmente en cualquier persona y en cualquier doctrina. El artículo, tal como aparece publicado en la traducción española, concluye con una frase en italiano con la que el autor intentaba poner punto final a la cuestión de Taxil y la Vaughan: «È finita la commedia».

***

Cuento esta historia tal como la he leído en las fuentes de la época, porque en ocasiones pueden producirse en nuestra conciencia (especialmente en la de quienes nos hemos salido de la Obra con la convicción de que la labor de San Miguel es una invención sin fundamento) dudas acerca de nuestra fe en Cristo y en su Iglesia. ¿Cómo es posible que exista en su seno y bajo su cobijo una institución tan contraria al Evangelio como el Opus Dei? Contraria al Evangelio, porque ahí se mientesistemáticamente, de modo especial al inventar vocaciones al celibato (de numerario o agregado) que no existen ni se disciernen, sino que se crean mediante ardides muy bien encubiertos y con apariencia de tácticas apostólicas. Además, hoy día esas supuestas vocaciones sólo son producto del ímpetu de algunos cuantos numerarios ilusos que se sienten paladines de las labores apostólicas y a quienes se les tiene en la Obra por fieles muy de casa.

Pero ¿cómo habría de existir una vocación al celibato para casi todo aquel que se acerque a una casa del Opus Dei? ¿De dónde tanto pitaje (petición de admisión) y tanto despitaje (petición de dimisión) de numerarios y agregados en todo el mundo? Digo esto porque si se observa esa cosa rara llamada labor de san Rafael (labor dizque apostólica con la juventud, que en realidad no es más que un proselitismo salvaje ataviado con mil bondades aparentes) al lado de esa otra anormalidad de vida de los célibes, numerarios o agregados, a la que se llama labor de san Miguel, se comprobará que pitacualquiera. Sí, absolutamente cual-quie-ra puede pedir la admisión como numerario o agregado. Basta con que sea una persona de buenas intenciones y que crea en Escrivá y sus cosas, para que, al menor descuido, ya se le plantee la vocación ose le hable para pitar después de mil acuerdos secretos y enjuagues de los numerarios (que se dicen sus amigos) con los directores locales y el cura del centro (véase mi escrito Cómo fabricábamos numerarios en México).

Además, para colmo de males, Juan Pablo II canonizó a Escrivá de Balaguer (a mí me cuesta mucho llamarle san: es más, no lo hago habitualmente aun cuando estuve presente en su canonización), y con ello parece haber puesto el sello de garantía de veracidad, catolicidad y santidad a la institución, es decir, a la entidad social y eclesiástica con todo y esa rara normativa diseñada por Escrivá y Del Portillo. Normativa en la cual se prescribe de modo frío e inhumano el modo de envolver (así,envolver) a todo aquel joven que se acerca a sus casas. Quizá podríamos preguntarnos ¿cómo es posible que el papa Juan Pablo II haya avalado eso? ¿desconocía el papa los modos subrepticios en que se traman los pitajes en los consejos locales? Insisto: ¿Qué no fue acaso el propio José M. Escrivá de Balaguer el que ideó todo ese sistema de manipulación de la juventud y quien prescribió en sus Instrucciones del modo de hacer proselitismo el plan de acción para que los directores de los centros hicieran caer a muchos en sus redes y en sus discursos plenos de simulaciones e insinuaciones encubiertas? o ¿qué otra explicación tiene el que exista en todo el mundo tal cantidad de ex numerarios y ex numerarias, ex agregados y ex agregadas, ex numerarias auxiliares y ex supernumerarios (as)? (somos miles, así, miles… y me consta sigue aumentando el número). Luego, para aquellos que algún día creyeron en el Opus Dei, podrían venir  dudas de fe y quizá el abandono de muchas prácticas piadosas que, por otra parte, no son privativas de Escrivá ni de su fundación. Entre otras la asistencia a misa.

Como León Taxil, a quien el papa León XIII dio su aval –por ignorancia o subrepción– Escrivá de Balaguer se nos presenta como el fabricador de una de las más grandes mentiras que se hayan dado en la Iglesia católica… ¡y con el aval pontificio! E igual que en el caso del ex masón del siglo XIX, mucha gente se ha beneficiado de su obra (especialmente los supernumerarios y cooperadores) y han creído en él y en su institución. Sin embargo, el costo de ese beneficio para un grupo selecto de miembros no célibes ha sido enorme, pues ha afectado a la fe y a la sicología de muchas personas que, comoinsumo desechable, han formado parte de esa institución bajo el esquema de una supuesta vocación al celibato, sea como numerarios (as) o como agregados (as). Digo supuesta, porque a poco que se le analice se comprenderá que aquel estatus dizque jurídico o vocacional no tiene ni pies ni cabeza y no hay quien lo pueda vivir sin depresiones, angustias o cinismos disfrazados de mentalidad abierta.

Dicho en otros términos, el proceder de los directivos del Opus Dei en lo que hace al reclutamiento de personas para lalabor de san Miguel, por mucho bien que pueda hacer a algunos (y de ello no me cabe la menor duda), es a todas luces contrario a la transparencia y a la veracidad a las que nos obliga el Evangelio de Cristo, sobre todo (permítanme que insista) en lo que se refiere a su modus operandi, que, por donde se le vea, es absolutamente sectario, pues su punto de partida y de llegada es la manipulación de las conciencias por medio de estrategias muy bien estudiadas y perfectamente previstas por el fundador.

Así pues, como los periodistas del siglo XIX ante el fraude de Taxil, yo también me quedo perplejo, dubitativo, pasmado ante tan paradójica institución, en la que se hace mucho bien pero también mucho mal, y especialmente ante ese raro y enigmático personaje que la fundó: el genio inventor de Barbastro y su creación malograda del numerariado y de esa rareza existencial de los agregados. Mi perplejidad se parece a la de aquellos que se dieron cita en la Sociedad de Geografía de París y se desengañaron al ver que la Vaughan era pura invención de Taxil, puro embuste. Me he preguntado como aquellos, una y otra vez qué hacer: ¿revelo todas las paradojas y mentiras que vi y escuché por más de veinte años en los que fui numerario y directivo del Opus? ¿Cómo hacer eso si, por otra parte, me consta que hay en esa institución tantas personas inocentes y buenas que siguen creyendo en Escrivá del mismo modo y con la misma buena fe que en otro tiempo muchos creyeron en Taxil y en la inexistente Diana Vaughan?

Por lo pronto diré (me diré y diré al lector): È finita la commedia. Pero no puedo dejar de expresar que esa comedia –la de Taxil– me ha ayudado en lo personal a entender que no es imposible que haya imposturas, «mixtificaciones» (sic) o mentiras en el seno de mi madre la Iglesia. Creo, a pesar de los pesares (sic) en su carácter sobrenatural. Creo que es el camino de nuestra salvación y también creo firmemente en el primado de Pedro, con todo y sus misterios… Ya resolveré más adelante si sigo escribiendo en esta web o si pongo el punto final.

Castalio

Cuatro supuestos sobre la realidad Rosacruz (Manley P. Hall)

La Fraternidad de la Rosacruz

por
Manly P. Hall
 

ROSICRUCIAN PHILOSOPHER

 Artist: JAKnapp

El Filósofo Rosacruz  -  El Padre C.R.C. se considera no sólo como personalidad sino como personificación del sistema de filosofía espiritual por el cual tiene reputación  --que ayuda a explicar por qué nunca se ha descubierto un retrato auténtico del Padre C.R.C.  En La Tradición Secreta de la Masonería, A.E.Waite reproduce un retrato que se cree sea el del ilustre adepto, pero el Sr. Waite tiene mucho cuidado de no comprometerse con la autenticidad de la pintura.  Otros, menos conservadores, han aceptado el cuadro como genuino.  En el Museo de Lisboa hay una famosa pintura por Albrecht Durer que tiene un gran parecido al supuesto retrato de Padre C.R.C. que aparece en el libro del Sr. Waite.  La mesa de lectura, los pliegues de la capa, el sombrero, la barba, la posición de la cabeza, el dedo tocando el santuario, todos son casi idénticos.  La pintura de Durer se hizo alrededor del 1500 d.C. y es una concepción idealística de San Jerónimo.  Durer también grabó otras poses de este santo, todas con la mesa de lectura y la calavera puesta cerca de él.  Esta pintura no está concebida como un retrato, sino como una concepción idealística del espíritu del Rosacrucianismo  --el sabio sentando a su mesa, copiando del Libro Secreto de la Naturaleza, con sus páginas iluminadas por la vela de la mente iluminada y descansando sobre una calavera humana.  El Gran Libro de la Rosacruz descansa desabrochado sobre la mesa, a su lado un reloj de arena anuncia que, con el tiempo, todo será revelado.  Los verdaderos Rosacruces eran una organización de adeptos e iniciados.  Sólo cuando viva la vida Rosacruz, puede un discípulo descubrir los secretos de esa sublime Fraternidad.


Quiénes fueron los Rosacruces?  Alguna organización de profundos pensadores rebelándose contra la religiosidad inquisidora y las limitaciones filosóficas de su tiempo, o eran trascendentalistas solitarios, unidos sólo por la similitud de sus puntos de vista y deducciones?  Dónde estaba la "Casa del Espíritu Santo" en donde, según sus manifiestos, se reunían una vez al año para planificar las futuras actividades de su Orden?  Quién era esa persona misteriosa conocida como Nuestro Ilustre Padre y Hermano C.R.C.?  Acaso esas tres letras realmente significaban las palabras "Cristiano Rosa Cruz"?  Era Christian Rosencreutz, el supuesto autor de las Bodas Alquímicas, la misma persona que, junto con tres más, fundó "La Sociedad de la Rosacruz"?

Qué relación existía entre el Rosacrucianismo y la Masonería medieval?  Por qué los destinatarios de estas dos organizaciones estaban tan estrechamente vinculados?  Está la Hermandad de la Rosacruz, aquella que estaba conectada en el simbolismo y misticismo de la antiguedad con la Masonería de la Edad Media, tras los secretos perpetuados por la Masonería moderna?   Se desintegró la original Orden Rosacruz a finales del Siglo 18, o existe todavía como organización manteniendo la misma secretividad por la cual era ya famosa?  Cuál era el verdadero propósito por el cual la Hermandad de la Rosacruz se formó?  Eran los Rosacruces una hermandad religiosa y filosófica, como se hacían llamar, o eran sus declarados principios una cortina para esconder el verdadero objetivo de la Fraternidad, que era posiblemente controlar políticamente a Europa?  Estos son algunos de los problemas envueltos en el estudio del Rosacrucianismo.

Hay cuatro diferentes teorías con respecto al enigma Rosacruz.  Cada una es el resultado de una consideración cuidadosa de la evidencia de los estudiosos quienes han pasado sus vidas escudriñando los archivos del saber Hermético.  Las conclusiones a las cuales ellos llegaron demostraron claramente la insuficiencia de los récords disponibles que tenían que ver con el comienzo y las recientes actividades de la Hermandad de la Rosacruz.

La Rosacruz de Oro -  Se dice que esta cruz está hecha de oro espiritual y que cada Hermano la usa sobre su pecho.  Tiene los símbolos alquímicos de la sal, el azufre y el mercurio; también tiene una estrella con los planetas; y a su alrededor, las cuatro palabras FE, ESPERANZA, AMOR y PACIENCIA.  El águila con dos cabezas, o Fénix, sutilmente refleja el estado andrógino de la criatura humana.  La alquimia Rosacruz no estaba relacionada con los metales.  El propio cuerpo del hombre era el laboratorio alquímico y nadie podía alcanzar los adeptos Rosacruces hasta llegar al experimento supremo de la transmutación cambiando los metales bases de la ignorancia por el oro puro de la sabiduría y el entendimiento.

El Primer Postulado
Se presume que la Orden Rosacruz existió históricamente en concordancia con la descripción de su fundación y posteriores actividades publicadas en su manifiesto, el Fama Fraternitatis, que se cree fue escrito en 1610, pero aparentemente no apareció en imprenta hasta el 1614, aunque se sospecha que hubo una edición anterior.  Una consideración inteligente del origen del Rosacrucianismo requiere familiaridad con el contenido del primer y más importante de sus documentos.  El Fama Fraternitatis comienza con un recordatorio a todo el mundo de la bondad y justicia de Dios, y advierte a la clase intelectual que su egoismo y avaricia son los causantes de que sigan tras falsos profetas e ignorar el verdadero conocimiento que Dios en Su bondad les ha rebelado.  Por lo tanto, se necesita una reformación, y Dios ha levantado filósofos y sabios para este propósito.

Para ayudar a traer la reformación, una persona misteriosa llamada "El Altamente Iluminado Padre C.R.C.", alemán de nacimiento, descendiente de familia noble, pero pobre, instituyó la "Sociedad Secreta de la Rosacruz".  C.R.C. fue puesto en un monasterio cuando sólo contaba con 5 años de edad, pero más tarde quedó insatisfecho con su sistema educativo, cuando se asoció con un hermano de las Santas Ordenes que hiba en peregrinaje a Tierra Santa.  Comenzaron juntos, pero el hermano murió en Chipre y C.R.C. continuó solo hacia Damasco.  La salud precaria lo impidió de llegar a Jerusalén, así que permaneció en Damasco, estudiando con los filósofos que allí moraban. 

Mientras continuaba sus estudios, escuchó sobre un grupo de místicos y cabalistas que habitaban en la ciudad mística árabe de Damcar.  Dejando a un lado su deseo de visitar Jerusalén, arregló la transportación con los árabes para llegar a Damcar.  C.R.C. tenía sólo 16 años de edad cuando llegó a Damcar.  Fue recibido como alguien a quien estaban esperando, un camarada y un amigo en la filosofía, y fue instruído en los secretos de los adeptos árabes.  Estando allí, C.R.C. aprendió la lengua árabe y tradujo el libro sagrado M al latín, y a su regreso a Europa se llevó este importante volumen.  

Luego de estudiar tres años en Damcar, C.R.C. viajó a la ciudad de Fez, donde los magos árabes dijeron se le daría mucha información.  En Fez fue instruído sobre cómo comunicarse con los habitantes elementales [probablemente los espíritus de la Naturaleza], y ésto le trajo muchos secretos de la Naturaleza.  Mientras los filósofos en Fez no eran tan magnificos como los de Damcar, las experiencias anteriores de C.R.C. lo llevaron a distinguir la verdad de lo falso y de ahí añadir más cosas a su conocimiento.

Después de dos años en Fez, C.R.C. navegó a España, llevándose con él muchos tesoros, entre ellos plantas raras y animales que acumuló durante sus caminatas.  Esperaba que la gente de Europa lo recibiría con gratitud por los tesoros raros, intelectuales y materiales, que había llevado para su consideración.  Pero sólo encontró ridiculez de parte de los mal llamados sabios que tenían miedo de admitir su anterior ignorancia y ésto no le permitió que igualaran su prestigio al de él.  En este punto de la narración hay una interpolación que dice que Paracelso, aún no siendo miembro de la "Fraternidad de la Rosacruz", había leído el libro M, y de una consideración de su contenido, había asegurado información que lo hizo el físico más importante de la Europa medieval.
  
Cansado, más no desanimado, como resultado de la infructuosidad de sus esfuerzos, C.R.C. regresó a Alemania, donde construyó una casa en la cual podía continuar sus estudios e investigaciones más tranquilamente.  También elaboró una serie de instrumentos científicos raros para propósitos investigativos.  Pudo haberse hecho famoso si hubiera comercializado su conocimiento, pero prefirió la compañía de Dios sobre la estima del  hombre.
  
Tras cinco años de retiro decidió reanudar su lucha por reformar las artes y ciencias de su época, esta vez con la ayuda de algunos amigos de confianza.  Se comunicó al monasterio donde había recibido su primer entrenamiento y solicitó tres hermanos con quienes se unió en un pacto para perseverar inviolables los secretos que debía impartir y para escribir por el bien de la posteridad la información que debía dictar.  Estos cuatro fundaron la "Fraternidad de la Rosacruz".  Prepararon su lenguaje de cifras secretas y, según el Fama, también prepararon un buen diccionario donde todas las formas de sabiduría fueron clasificadas para glorificar a Dios.  También comenzaron a transcribir el libro M, pero se dieron cuenta de que el trabajo era muy difícil por las demandas de un gran número de enfermos que vinieron a ellos en busca de sanidad. 

Después de haber terminado un edificio más grande y nuevo, que llamaron la "Casa del Espíritu Santo", decidieron incluir cuatro nuevos miembros en la Fraternidad, aumentando el número a 8, siete de los cuales eran alemanes.  Todos eran solteros.  Trabajando juntos, rápidamente completaron la ardua labor de preparar los documentos, instrucciones y los arcanos de la Orden.  También ordenaron lo que llamaron la casa del Sancti Spiritus.

Entonces decidieron separarse y visitar los otros países de la Tierra, no sólo porque su sabiduría sería dada a otros que la merecieran, sino porque verificarían y corregirían cualquier error existente en su propio sistema.  Antes de separarse, los Hermanos prepararon seis reglas, o leyes, y cada uno se unió para obedecerlas.  La primera regla era que no tomarían otra dignidad y crédito que no fuera sanar al enfermo sin cargo.  La segunda era que de ahí en adelante no vestirían ropas especiales sino que vestirían según las costumbres de donde morasen.  La tercera decía que cada año, un día en específico, se reunirían en la "Casa del Espíritu Santo", o si no podían, serían representados por una misiva.  La cuarta decretaba que cada miembro debía buscar una persona confiable para suplantarlo a su propio riesgo.  La quinta decía que las letras "R.C." serían su sello, o marca de ahí en adelante.  La sexta especificaba que la Fraternidad permanecería desconocida al mundo por un período de cien años.

Después de jurar sobre estas reglas, cinco de los Hermanos viajaron hacia tierras distintas, y un año más tarde, dos más también siguieron su propio rumbo, dejando al Padre C.R.C. solo en la "Casa del Espíritu Santo".  Año tras año se reunían con gran regocijo ya que habían promovido, tranquila y sinceramente, sus doctrinas entre los sabios de la Tierra. 

Cuando el primer miembro de la Orden murió en Inglaterra, se decidió que el lugar de entierro de los miembros de esta Orden se mantuviera en secreto.  Poco después, el Padre C.R.C. llamó a reunión a los otros seis, y se supone que él hubiera preparado su propia tumba simbólica.  El Fama registra que ninguno de los Hermanos que quedaban vivos para el tiempo que se escribió sobre éste sabía cuándo el Padre C.R.C. murió o dónde fue enterrado.  Su cuerpo fue descubierto accidentalmente 120 años después de su muerte cuando uno de los Hermanos, que poseía una destreza arquitectónica considerable, decidió hacer algunos cambios en la "Casa del Espíritu Santo".  [Se sospecha que la tumba se encontraba en este edificio].
  
Mientras hacía sus cambios, el Hermano descubrió una lápida en donde se escribieron los nombres de los primeros miembros de la Orden.  El decidió trasladarla a una capilla más imponente, ya que para ese tiempo nadie sabía en qué país murió el Padre C.R.C. porque esta información sólo la tenían los miembros originales.  Al tratar de remover la lápida, que estaba sujetada por un clavo grande, algunas rocas y yeso se rompieron de la pared revelando una puerta de la masonería.  Los miembros de la Orden inmediatamente limpiaron el resto de los escombros y destaparon una entrada que daba hacia una bóveda.  Sobre la puerta, en letras mayúsculas, estaban las palabras: POST CXX ANNOS PATEBO.  Estas palabras, de acuerdo con la interpretación mística de los Hermanos, querían decir, "Regresaré en 120 años". 

La siguiente mañana, la puerta se abrió y los miembros entraron a una bóveda de siete lados y siete esquinas, cada lado medía cinco pies de ancho y ocho pies de alto.  Aunque el sol nunca penetró esta tumba, ella estaba brillantemente iluminada por una luz misteriosa en el techo.  En el centro había un altar circular sobre el cual habían platos de bronce grabados con caracteres extraños.  En cada uno de los siete lados había una puerta pequeña que, tras ser abierta, revelaba un sinnúmero de cajas llenas de libros, instrucciones secretas y el supuestamente perdido arcano de la Fraternidad.  

Después de mover el altar a un lado, una cubierta de bronce fue descubierta.  Al levantar esta cubierta, se reveló un cuerpo, presuntamente el de C.R.C., que, aunque puesto allí hacía 120 años, estaba tan bien preservado como si estuviese recién enterrado.  Estaba adornado y vestido con las túnicas de la Orden, y en una mano tenía un pergamino misterioso que, además de la Biblia, era la posesión más valiosa de la Sociedad.  Después de investigar minuciosamente el contenido de la cámara secreta, el plato de bronce y el altar fueron devueltos a su lugar, la puerta de la bóveda fue nuevamente sellada, y los Hermanos volvieron a separarse, con sus espíritus en alto y su fe acrecentada por el espectáculo milagroso que acababan de presenciar.

El documento termina diciendo, "De acuerdo con el testamento del Padre C.R.C., el Fama ha sido preparado y enviado a los sabios de toda Europa en cinco idiomas, para que todos puedan saber y entender los secretos de la augusta Fraternidad.  Todos los de almas sinceras que trabajan para la gloria de Dios estan invitados a comunicarse con los Hermanos, y se les prometerá que su petición será escuchada, sin importar dónde estén o cómo se enviarán los mensajes.  A su vez, aquellos egoistas y de motivos ulteriores están advertidos de que sólo la pena y la miseria le esperará a quien atente descubrir la Fraternidad sin un corazón limpio y una mente pura."

Esta, en resumen, es la historia del Fama Fraternitatis.  Quienes la acepten, literalmente reconocen al Padre C.R.C. como el actual fundador de la Hermandad, que se cree organizó para el año 1400.  El hecho de que nunca se ha descubierto confirmación histórica de los puntos importantes del Fama, es un punto en contra de esta teoría.  No hay evidencia de que el Padre C.R.C. visitó a la gente de España.  La ciudad misteriosa de Damar no puede encontrarse y no hay récord de que en algún lugar de Alemania existió un lugar donde un gran número de enfermos fue a ser sanado misteriosamente.  La Tradición Secreta de la Masonería de A. E. Waite contiene un retrato del Padre C.R.C. con una barba larga sobre su pecho, sentado ante una mesa sobre la cual hay una vela encendida.  Una mano está apoyada sobre su cabeza y la otra descansa sobre su dedo índice en el templo de una calavera humana.  Sin embargo, el retrato (ver la imagen al principio del capítulo) no dice nada.  El Padre C.R.C. nunca fue visto por otros que no fuesen los miembros de su propia Orden, que tampoco conservaron una descripción de él.  Que su nombre fuera Christian Rosencreutz no es muy probable, ya que ninguno de los dos estaba siquiera asociado hasta que se escribieron las Bodas Alquímicas.


The Rosicrucian Rose
From Geheime Figuren der Rosenkreuzer

La Rosa Crucificada

El símbolo original de la Fraternidad Rosacruz era una rosa jeroglífica crucificada sobre una cruz. Esta cruz a veces se subía sobre un Calvario de tres escalones. Ocasionalmente, el símbolo de una cruz levantándose de una rosa se usó en conexión con las actividades de esta Fraternidad. La rosa Rosacruz fue dibujada sobre la Mesa Redonda del Rey Arturo, y es el corazón de los eslabones que forman la cadena desde la cual Jorge el Magnífico está suspendido entre las joyas de la Orden de la Liga (Jarretera).  Hargrave Jennings sospecha que esta Orden tiene alguna conexión con los Rosacruces.

El Segundo Postulado
Aquellos hermanos Masones que investigaron el tema, aceptan la existencia histórica de la "Hermandad de la Rosacruz" pero están divididos con respecto al origen de la Orden.  Un grupo sostiene que la sociedad se originó en la Europa medieval como consecuencia de la especulación alquímica.  Robert Macoy, del grado 33, cree que Johann Valentin Andreae, un teólogo alemán, era el verdadero fundador, y también cree que es posible que este teólogo reformó y amplió someramente una sociedad existente que había sido fundada por Sir Henry Cornelius Agrippa.  Algunos creen que el Rosacrucianismo representaba la primera invasión europea de las culturas budista y bramánica.  Pero otros opinan que la "Sociedad de la Rosacruz" fue fundada en Egipto durante la supremacía filosófica de ese imperio y que también perpetuó los Misterios de las antiguas Persia y Caldea. 

En su Anacalypsis, Godfrey Higgins escribe:  "Los Rosacruces de Alemania desconocen su origen; pero, por tradición, creen que son descendientes de los antiguos egipcios, caldeos, magos y gimnosofistas."  (Este último calificativo fue dado por los seguidores de Alejandro Magno a una cepa de Sabios que no usaban vestidura, a quienes encontraron meditando por los ríos de la India.)  El consenso entre estos hechos es que la historia del Padre C.R.C., al igual que la leyenda Masónica de Hiram Abiff, es una alegoría y, literalmente, no debe ser considerada.  Un problema similar ha confrontado a estudiantes de la Biblia, quienes encontraron no tan sólo difícil, sino imposible en la mayoría de los casos, sustentar la interpretación histórica de las Escrituras.

Aceptando la existencia de los Rosacruces como una sociedad secreta con fines tanto filosóficos como políticos, hay que señalar que una organización con miembros en todas partes de Europa podría mantener secretividad absoluta a través de los siglos.  Sin embargo, los "Hermanos de la Rosacruz" aparentemente pudieron lograr este propósito.  Muchos estudiosos y filósofos, entre quienes estaban Sir Francis Bacon y Wolfgang von Goethe, han sido sospechosos de afiliarse con la Orden, pero su conexión no ha sido establecida para satisfacer a los historiadores faltos de ideal.  Los seudorosacruces eran cuantiosos, pero los verdaderos miembros de la "Orden Secreta Antigua de Los Filósofos Desconocidos" han sabido llevar su nombre con éxito; mas, aún hoy, permanecen en anonimato. 
Durante la Edad Media, una serie de folletos habían aparecido implicando a los Rosacruces.  Muchos de éstos, sin embargo, eran falsificaciones emitidas para exaltación propia por personas inescrupulosas que usaban el respetado y misterioso nombre Rosacruz con la esperanza de obtener poder político y/o religioso.  Esto ha complicado grandemente el trabajo de investigar la Sociedad.  Un grupo de seudorosacruces fue más allá al suplir a sus miembros de una cuerda negra por la cual iban a conocerse unos a otros, y les advirtieron que si rompían su voto de secretividad, la cuerda sería usada para estrangularlos.  Algunos de los principios del Rosacrucianismo han sido conservados en la literatura, pero la Fraternidad original solamente publicó declaraciones segmentadas de sus principios y actividades.

En su libro Símbolos Secretos de los Rosacruces, Dr. Franz Hartmann describe a la Fraternidad como "Una sociedad secreta de hombres que poseían poderes sobrehumanos  --o mejor dicho, sobrenaturales--; se dice que podían predecir eventos futuros, podían penetrar en los misterios más profundos de la Naturaleza, transformar el Hierro, Cobre, Plomo, o el Mercurio en Oro,  preparar un Elixir de la Vida o Panacea Universal con lo cual podían preservar su juventud y hombría, y más aún, se cree que podían dirigir los Espíritus Elementales de la Naturaleza, y conocían el secreto de la Piedra Filosofal, una substancia que convertía a quien la poseyera en todopoderoso, inmortal y altamente sabio. 

Más adelante, este mismo autor define a un Rosacruz como "Una persona que, por el proceso de despertar espiritual, ha obtenido un conocimiento práctico del significado secreto de la Rosa y la Cruz.  ***Llamar a una persona Rosacruz no lo hace serlo, tampoco el hecho de llamar a una persona Cristiano lo hace un Cristo.  El verdadero Rosacruz o Masón no puede ser hecho; debe crecer para ser uno por expansión y desenvolvimiento del poder divino dentro de su corazón.  No atender esta verdad es la razón por la cual muchas iglesias y sociedades secretas distan de ser lo que sus nombres expresan."

Los principios simbólicos del Rosacrucianismo son tan profundos que al día de hoy son poco apreciados.  Sus cuadros y diagramas tienen que ver con importantes principios cósmicos que tratan con entendimiento filosófico decidídamente refrescado, al compararlos con la estrechez de las ideas ortodoxas prevalecientes en aquellos días.  Según los récords disponibles, los Rosacruces estaban unidos por mutuas aspiraciones más que por las leyes de una fraternidad.  Los "Hermanos de la Rosacruz" han vivido discretamente, trabajando arduamente en oficios y profesiones, sin revelarle su afiliación secreta a nadie  --en muchos casos ni siquiera a sus propios familiares.  Tras la muerte de C.R.C., muchos de los Hermanos aparentemente no tenían un lugar central de reunión.  Cualquier rito de iniciación que la Orden poseía estaba tan guardado que nunca había sido revelado.  Sin duda, ésto estaba oculto en la terminología química.

Los esfuerzos para ser parte de la Orden aparentemente resultaban en vano, ya que los Rosacruces siempre escogían sus discípulos.  Una vez de  acuerdo sobre uno que ellos entendían podía hacerle honor a su ilustre fraternidad, se comunicaban con él en una de sus muchas formas misteriosas.  Este podía recibir una carta, ya fuera anónima o con un sello particular, que usualmente tenía las letras "C.R.C." o "R.C." en dicho sello.  También sería instruído para ir a un lugar específico a una hora acordada.  El no revelaría lo que le sería informado, aunque en muchos casos sus escritos posteriores mostraban que una nueva influencia había llegado a su vida, profundizando su entendimiento y ampliando su intelecto.  Pocos habían escrito alegóricamente con relación a lo que habían visto cuando estaban en la augusta presencia del "Hermano de la Rosacruz". 

A veces, los alquimistas eran visitados en sus laboratorios por extranjeros misteriosos que les entregaban discursos relacionados a los procesos secretos de las artes Herméticas y, después de revelar ciertos procesos, se iban, sin dejar rastro.  Otros decían que los "Hermanos de la Rosacruz" se comunicaban con ellos a través de sueños y visiones, revelando los secretos de la sabiduría Hermética mientras dormían.  Habiendo sido instruído, el candidato quedaba ligado a la secretividad, no sólo con relación a la fórmula química que le había sido revelada, sino también con relación al método por el cual la había obtenido.  Mientras se sospechaba que estos adeptos sin nombre eran "Hermanos de la Rosacuz", nunca se evidenciará quiénes eran, y los que fueron visitados sólo podían conjeturar.

Muchos sospechan que la rosa Rosacruz era un formalismo del capullo de loto egipcio e hindú, con el mismo significado simbólico de este signo tan antiguo.  La Divina Comedia señala a Dante Alighieri como familiarizado con la teoría del Rosacrucianismo.  Con relación a este punto, Albert Pike, en su Dogma Moral hace esta importante declaración:  "Su Infierno no es nada más que un Purgatorio negativo.  Su cielo se compone de una serie de círculos Cabalísticos, divididos por una cruz, como en el Pantacle de Ezequiel.  En el centro de esta cruz nace una rosa, y vemos el símbolo de los Adeptos de la Rosacruz por primera vez públicamente expuestos y casi categóricamente explicados." 

Siempre han habido dudas sobre si el nombre Rosacruz provino del símbolo de la rosa y de la cruz, o si ésto era sólo una cortina para desalentar al desinformado y además para ocultar el verdadero significado de la Orden.  Godfrey Higgins cree que la palabra Rosacruz no se deriva de la flor, sino de la palabra Ros, que significa rocío.  También es interesante señalar que la palabra Ras significa sabiduría, mientras que la palabra Rus está traducida como ocultar.  No hay duda de que todos estos significados han contribuído al simbolismo Rosacruz.

A. E. Waite sostiene, junto con Godfrey Higgins, que el proceso de formar la Piedra Filosofal con la ayuda del rocío es el secreto oculto dentro del nombre Rosacruz.  Es posible que el rocío al cual se hace referencia es una substancia misteriosa dentro del cerebro humano, muy similar a la descripción dada por los alquimistas del rocío que, cuando caía del cielo, redimía a la tierra.  La cruz es símbolo del cuerpo humano, y los dos símbolos unidos  --la rosa sobre la cruz-- significan que el alma del hombre está crucificada sobre el cuerpo y sostenida por tres clavos.

Es posible que el simbolismo Rosacruz sea una perpetuación de las doctrinas secretas del egipcio Hermes, y que la Sociedad de Filósofos Desconocidos sea el verdadero eslabón que conecta a la Masonería moderna, con su gran cantidad de símbolos, al antiguo Hermetimo egipcio, la fuente de ese simbolismo.  En su Doctrina y Literatura de la Cábala, A. E. Waite hace esta importante observación:  "Hay ciertos indicadores que apuntan a una posible conexión entre la Masonería y el Rosacrucianismo, y ésto, si es aceptado, constituiría el primer eslabón de su conexión con el pasado.  La evidencia, sin embargo, es inconclusa o por lo menos no ha sido terminada.  La Masonería per se, a pesar de la afinidad con el misticismo acabado de mencionar, nunca ha exhibido una conducta mística, y ni tan siquiera tiene una noción clara de cómo vino a través de sus símbolos." 

Se sospecha que muchos de los conectados con el desarrollo de la Masonería eran Rosacruces; algunos, como en el caso de Robert Fludd, escribieron defensas por esta organización.  Frank C. Higgins, un simbolista Masónico moderno, escribe:  "El Doctor Ashmole, un miembro de esta fraternidad [Rosacruz], es reverenciado por los Masones como uno de los fundadores de la primera Gran Logia de Londres."  (Ver Masonería Antigua).  Elías Ashmole no es sino uno de los muchos eslabones intelectuales que conectan al Rosacrucianismo con el inicio de la Masonería.  La Encyclopaedia Britannica señala que Elías Ashmole fue iniciado en la Orden Masónica en 1646, y más adelante dice que él fue el "primer caballero, o aficionado, en ser 'aceptado'."

Sobre este mismo tema, Papus, en su Tarot de los Bohemios, escribió:

"No debemos de olvidar que los Rosacruces fueron los Iniciadores de Leibnitz, y los fundadores de la actual Masonería a través de Ashmole."  Si los fundadores de la Masonería fueron iniciados dentro del Gran Arcano de Egipto  --y el simbolismo de la Masonería moderna indica que éste fue el caso--  entonces es lógico suponer que ellos obtuvieron su información de una sociedad cuya existencia había sido aceptada y que estaba debidamente calificada para enseñarles estos símbolos y alegorías.

Una teoría relacionada con las dos Ordenes tuvo el efecto de que la Masonería fue una consecuencia del Rosacrucianismo; en otras palabras, que los "Filósofos Desconocidos" habían sido conocidos a través de una organización que crearon para servirles en el mundo material.  La historia continúa diciendo que los adeptos Rosacruces estaban insatisfechos con su progenie y calladamente se fueron de la jerarquía Masónica dejando atrás su simbolismo y alegorías, pero llevándose consigo las llaves con las cuales los símbolos encerrados podían ser abiertos para revelar sus significados secretos.  Los especuladores han ido más lejos al decir que, en su opinión, la Masonería moderna ha absorbido completamente al Rosacrucianismo y lo suplantó como la sociedad secreta más grande del mundo.  Otras mentes de igual conocimiento dicen que la Hermandad Rosacruz todavía existe, conservando su individualidad como consecuencia de haberse ido de la Orden Masónica.

De acuerdo con una tradición ampliamente aceptada, las oficinas centrales de la Orden Rosacruz están cerca de Carlsbad, en Austria (Ver Doctor Franz Hartmann).  Otra versión dice que una escuela misteriosa, que tenía principios parecidos a la Fraternidad Rosacruz, que se hace llamar "Los Hermanos Bohemios", aún mantiene su individualidad en el Schwarzwald (Bosque Negro) de Alemania.  Una cosa es segura, con el surgimiento de la Masonería, la Orden Rosacruz de Europa prácticamente desapareció, y no existen declaraciones que expongan lo contrario, es cierto que el grado 18 (comúnmente conocido como la Rose-Croix) perpetúa muchos de los símbolos de los Alquimistas del Fuego Rosacruz.

En un manuscristo anónimo del siglo 18 sin publicar, que tenía los distintivos del Cabalismo Rosacruz, aparece esta declaración:  "Ahora le daré a los más sabios una paradoja para resolver, ésto es, que algunos hombres iluminados han intentado fundar Escuelas de Sabiduría en Europa y éstos, por alguna razón en particular, se han autoproclamado Fratres Rosae Crusis.  Pero poco después, falsas escuelas vinieron a existir para corromper las buenas intenciones de estos sabios.  Por lo tanto, la Orden ya no existe como mucha gente cree, y como esta Fraternidad del Seculo Fili se hace llamar Hermanos del Rosie Cross también aquellos en el Seculo Spiritus Sancti se hacen llamar Hermanos de la Cruz del Lirio y los Caballeros del León Blanco.  Entonces las Escuelas de la Sabiduría nuevamente florecen, pero por qué la primera eligió su nombre y por qué las otras también eligieron el suyo, sólo aquellos que tienen su entendimiento puesto en la Naturaleza pueden resolverlo."

Las aspiraciones políticas de los Rosacruces fueron expresadas a través de las actividades de Sir Francis Bacon, el Conde de Saint-Germain, y el Conde de Cagliostro.  Se sospecha que el último que se nombró fue un emisario de los Caballeros Templarios, una sociedad profundamente envuelta en el trascendentalismo, como señaló Eliphas Levi.  Hay una suposición popular al efecto de que los Rosacruces eran, por lo menos, instigadores parciales de la Revolución Francesa.  (Nótese particularmente la introducción de la novela rosacruz de Lord Bulwer-Lytton, Zanoni).

The Rosicrucian Rose
From Geheime Figuren der Rosenkreuzer

La Rosa y la Cruz:  La rosa es un símbolo iónico asociado con la generación, fecundidad y pureza.  El hecho de que éstas se abren al florecer, ha sido la causa de que fuesen escogidas como símbolo del desenvolvimiento espiritual.  El color rojo de la rosa se refiere a la sangre de Cristo, y el corazón dorado que aparece en el centro de la flor corresponde al oro espiritual que está dentro de la naturaleza humana.  El número de sus pétalos, que es diez, también es un recordatorio sutil del número pitagórico perfecto.  La rosa simboliza el corazón, y el corazón siempre ha sido aceptado por los cristianos como emblema de las virtudes, del amor y la compasión, así como de la naturaleza de Cristo  --la personificación de estas virtudes.  La rosa, como emblema religioso es de gran antiguedad.  Fue aceptada por los griegos como el símbolo de la salida del sol, o la llegada del anochecer.  En su Metamorfosis, o Asno de Oro, Apuleius, se convirtio en un asno por su testarudez, más tarde retomó su forma humana comiendo una rosa sagrada que le fue dada por los sacerdotes egipcios. 
La presencia de una rosa jeroglífica sobre el escudo de armas de Martín Lutero ha sido la base de mucha especulación sobre si existió alguna conexión entre su Reforma y las actividades secretas de los Hermanos de la Rosacruz.

El Tercer Postulado

La tercera teoría tiene forma de una negación generalizada del Rosacrucianismo, afirmando que la llamada Orden original nunca tuvo un fundamento como tal, sino que era en su totalidad un producto de la imaginación.  Este punto de vista está mejor expresado por una serie de preguntas que aún están siendo formuladas por los investigadores de este escurridizo grupo de metafísicos.  Era la "Hermandad de la Rosacruz" meramente una institución mítica creada en la mente fértil de algún cínico literario con el propósito de burlar las ciencias alquímicas y Herméticas?  Existió la "Casa del Espíritu Santo" fuera de la imaginación de algún místico medieval?  Era la historia Rosacruz una sátira completa para ridiculizar la credulidad de la Europa académica?  Era el misterioso Padre C.R.C. un producto del génio literario de Johann Valentin Andreae, o de otra mente similar que, intentando registrar la filosofía alquímica y Hermética, inconscientemente se convirtió en un gran poder al adelantar la causa de su promulgación? Todavía hay una pequeña duda de que al menos uno de los primeros documentos de los Rosacruces fue escrito desde la pluma de Andreae, pero el propósito por el cual él lo recopiló todavía se mantiene como motivo de especulación.  Recibió el propio Andreae, de alguna persona o personas desconocidas, instrucciones para llevar a cabo?  Si él escribió las Bodas Alquímicas de Christian Rosencreutz cuando sólo tenía 15 años de edad, se eclipsó al preparar ese libro?

No hay respuesta a estas importantes preguntas.  Una serie de personas aceptaron la postura magnífica de Andreae como verdad absoluta.  Muchos sostienen que, como consecuencia, numerosas seudosociedades brotaron, cada una afirmando que era la organización que tenía que ver con que el Fama Fraternitatis y el Confessio Fraternitatis fuese escrito.  Más allá de toda duda, al día de hoy hay muchas órdenes falsas; pero pocas de ellas pueden ofrecer alegaciones válidas de que su historia está más atrás del comienzo del Siglo XIX.

El misterio asociado con la Fraternidad Rosacruz ha resultado en innumerables controversias.  Muchas mentes capaces, entre las cuales podemos mencionar a Eugenius Philalethes, Michael Maier, John Heydon y Robert Fludd, defendieron la existencia concreta de "La Sociedad de los Filósofos Desconocidos".  Otros igualmente calificados han afirmado que esta Fraternidad  era de origen fraudulento y existencia dudosa.  Eugenius Philalethes, mientras le dedicaba libros a la Orden, y mientras escribía una exposición extensa de sus principios para él mismo, niega toda conexión personal con esta Orden.  Muchos otros han hecho lo mismo.

Muchos son de opinión de que Sir Francis Bacon tuvo participación en la escritura del Fama y el Confessio Fraternitatis, basándose en que el estilo retórico de estos trabajos es similar al Nuevo Atlantis de Bacon.  Ellos también sostienen que ciertas declaraciones en el trabajo posterior apuntan a una relación con la simbología Rosacruz.  La evasividad de los Rosacruces ha causado que sean tema predilecto de trabajos literarios.  Sobresalen los romances que se han tejido alrededor de la novela Zanoni.  El autor, Lord Bulwer-Lytton, es conocido por algunos como miembro de la Orden, mientras que otros afirman que solicitó membresía pero fue rechazado.  El "Rape of the Lock" de Pope, el "Comte de Gabalis" de Abbé de Villars, y ensayos por De Quincey, Hartmann, Jennings, Mackenzie y otros, son ejemplos de literatura Rosacruz.  Aunque la existencia de esos Rosacruces medievales es difícil de probar, hay suficiente evidencia para hacer extremadamente probable que una sociedad secreta de sabios iluminados que hicieron contribuciones de gran importancia a la suma del conocimiento humano, mientras mantenían absoluta secretividad relacionada con su personalidad y organización, existió en Alemania, y más tarde en Francia, Italia, Inglaterra y otros países europeos.

The Crest of Johann Valentin Andreae
From Chymische Hochzeit

El Penacho (Escudo de Armas) de Johann Valentin Andreae:  La referencia a cuatro rosas rojas y una cruz blanca en el Matrimonio Alquímico de Christian Rosencreutz identificó a Johann Valentin Andreae como su autor, ya que su penacho familiar, aquí mostrado, consistía de cuatro rosas rojas y una cruz blanca (en forma de aspa).

El Cuarto Postulado

Las aparentes incongruencias de la controversia Rosacruz también han sido explicadas por una aclaración puramente trascendental.  Hay evidencia de que los primeros escritores estaban familiarizados con esta suposición  --que, sin embargo, fue popularizada sólo después de ser adoptada por la Teosofía.  Esta teoría afirma que los Rosacruces realmente poseían todos los poderes sobrenaturales que se les acreditaban; que en realidad eran ciudadanos de dos mundos:  que mientras tenían cuerpos físicos para la expresión en el plano material, también eran capaces, a través de las instrucciones que recibían de la Hermandad, de funcionar en un cuerpo etéreo misterioso que no estaba sujeto a los límites del tiempo o la distancia.  Por medio de esta "forma astral" podían funcionar en el reino invisible de la Naturaleza, y en este reino, más allá del alcance de lo profano, estaba localizado su templo.

Según este punto de vista, la verdadera Hermandad Rosacruz consistía de un número limitado de adeptos altamente desarrollados, o iniciados, aquellos de grados superiores ya no estaban sujetos a las leyes de la mortalidad; los candidatos eran aceptados dentro de la Orden sólo después de largos períodos de prueba; los adeptos poseían el secreto de la Piedra Filosofal y conocían el proceso de transmutar los metales bases en oro, pero enseñaban que estos eran sólo términos alegóricos que ocultaban el verdadero misterio de la regeneración humana a través de la transmutación de los "elementos base" de la naturaleza inferior del hombre al "oro" de la realización intelectual y espiritual.  Según esta teoría, aquellos que buscaban registrar los eventos importantes en conexión con la controversia Rosacruz han fracasado invariablemente porque alcanzaron el tema desde un ángulo puramente físico o materialista.

Se pensaba que estos adeptos eran capaces de enseñar al hombre cómo funcionar fuera de su cuerpo físico a voluntad,  ayudándolo a remover la "rosa de la cruz".  Ellos enseñaban que la naturaleza espiritual estaba ligada a la forma material en ciertos puntos, simbolizados por los "clavos" de la crucifixión; pero, por tres iniciaciones alquímicas que se llevaban a cabo en el mundo espiritual, en el verdadero Templo de la Rosacruz, podían "dibujar" estos clavos y permitirle a la naturaleza divina del hombre descender de su cruz.  Ellos ocultaban los procesos por los cuales ésto había sido alcanzado bajo tres expresiones alquímicas metafóricas:  "La Fundición del Mar Derretido", "La Realización de la Rosa Diamantina" y "El Logro de la Piedra Filosofal". 

Mientras el intelectual forcejea entre teorías contradictorias, el místico trata el problema de una manera completamente diferente.  El cree que la verdadera Fraternidad Rosacruz, que consistía de una escuela de superhombres (no como los legendarios mahatmas de la India), es una institución que no existe en el mundo visible, sino en su contraparte espiritual, que él ve adecuada llamar los "planos internos de la Naturaleza"; que los Hermanos pueden ser alcanzados sólo por aquellos capaces de trascender las limitaciones del mundo material.  Para sostener su punto de vista, estos místicos citan la siguiente declaración importante del Confessio Fraternitatis:  "Mil veces los indignos clamaran, mil veces se presentarán, aún así Dios ha ordenado a nuestros oídos que no les escuchen, y nos ha rodeado con sus nubes para que sobre nosotros, sus sirvientes, no sea hecho ningún tipo de violencia; mientras, no seremos vistos por los ojos humanos, a menos que hayan recibido fuerza tomada del águila."  En el misticismo el águila es un símbolo de iniciación (el Fuego Espiritual medular), y por ésto se explica la inhabilidad del mundo no regenerado de entender la Orden Secreta de la Rosacruz.

Aquellos que profesan esta teoría tienen al Conde de St. Germain como su adepto superior y afirman que él y Christian Rosencreutz eran la misma persona.  Ellos aceptan el fuego como su símbolo universal porque éste era el único elemento por medio del cual ellos podían controlar los metales.   Se autoproclamaban descendientes de Tubal-cain e Hiram Abiff, y que el propósito de su existencia era conservar del materialismo la naturaleza espiritual del hombre a través de las épocas.  "Las sectas gnósticas, los árabes, alquimistas, templarios, rosacruces, y en última instancia los masones, forman la cadena occidental de la transmisión de la ciencia oculta."  (Ver El Tarot de los Bohemios del francés Papus,  traducido por A. E. Waite).

Max Heindel, el Cristiano místico, describió el Templo Rosacruz como una "estructura etérea" localizada dentro y alrededor del hogar de un campesino europeo.  El creía que este edificio invisible sería finalmente mudado al continente americano.  El Sr. Heindel se refería a los Iniciados Rosacruces como tan adelantados en la ciencia de la vida que "la muerte se había olvidado de ellos". 


Abriendo la Tumba del Padre C.R.C.:
 Artista: JAKnapp
  Cuando los Hermanos de la Rosacruz entraron a la bóveda de su ilustre fundador, descubrieron esta inscripción grabada sobre el altar circular de bronce:  "A.C.R.C. He hecho este compendio del universo como mi propio sepulcro."  La placa de bronce también tenía otras cinco inscripciones, todas, excepto la primera, encerradas en círculos.  La primera decía:  "Jesús [es] todo para mí"; la segunda, "De ningún modo vacío"; la tercera, "El enlace de la Ley"; la cuarta, "La libertad del Evangelio"; y la quinta, "La gloria intacta de Dios."  El libro sagrado T, encontrado en la mano del Padre C.R.C., concluyó con las siguientes palabras significativas: 
"Una semilla sembrada sobre el pecho de Jesús.  C.R.C. vino de la ilustre y noble familia alemana de R.C., un hombre que en su tiempo era, por revelación divina, la imaginación más sutil, y de trabajos incansables, admitido dentro de los misterios humanos y celestiales.  El conservó su arcano imperial el cual estaba más allá de lo real (coleccionado durante sus viajes a Arabia y Africa), del escrutinio de su generación, la cual no estaba madura para ésto, y lo mantuvo para los ojos de la posteridad.  El organizó a los seguidores más fervorosos de su arte, nombre, y fe, y construyó un mundo pequeño que respondía en todas sus formas a su gran personalidad.  Y habiendo por fin producido este compendio del pasado, presente, y futuro, a la edad de sobre los 100, no por razón de una enfermedad (que nunca había experimentado ni permitido que infectase a otros), pero llamado por los Espíritus de Dios (después de abrazar y besar a los Hermanos por última vez) le entregó su alma iluminada a Dios, el seguro e inmutable Creador.  Este Padre tan amado, Hermano inefablemente dulce, maestro fiel, y amigo incorruptible, yace escondido aquí de sí mismo por 120 años."
A ésto le siguen las firmas de los Hermanos, y el libro T concluye con:  "Nacemos de Dios; morimos en Jesús; y vivimos otra vez por el Espíritu Santo."


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  Nota de la Traductora:  Entiéndase por "postulado" cada una de las cuatro teorías relacionadas al enigma Rosacruciano.
  

Traducción del original en inglés The Fraternity of the Rose Cross, Manly P. Hall, The Secret Teachings of All Ages, Diamond Jubilee Ed., CXXXVII-CXL, S&R Traductoras, 787-760-3527, abril 2009.

Traducción del original en inglés Rosicrucian Doctrines and Tenets, Manly P. Hall, The Secret Teachings of All Ages, Diamond Jubilee Ed., S&R Traductoras, 787-760-3527, mayo 2009.


Manly Palmer Hall aos 89 anos
"Ao discípulo da antiga sabedoria é ensinado a perceber que o homem não é essencialmente uma personalidade, mas um espírito."
-Manly P. Hall